Archivo por días: 3 junio, 2015

Cambios

Pienso, luego escribo un blog.

Y hoy pensaba que quizá haya pasado el tiempo de los blogs. Cuando retomé los mandos, tras dos años y ocho meses, me pregunté si yo habría cambiado pero no caí entonces en preguntarme si el lector también. O, concretamente, el hábito lector. Porque en este tiempo ha terminado por asentarse la hiperbrevedad de Twitter y la ráfaga visual de Facebook y ambos congenian muy bien con la protagonista de la época, la prisa, y congenian menos bien con el elemento reflexivo, el tempo reposado y los espacios abiertos de esparcimiento de las palabras. Recuerdo una noche en la que en Twitter respondí a lo que consideré una sandez de un político local y este me pidió una argumentación. Me pareció algo un poco perverso y bastante cansino, muy de político, pedir públicamente argumentaciones a sabiendas que el medio no deja excederte de los 140 caracteres, espacios incluidos. Ya me dirás qué leches vas a argumentar así. Pero como soy puñetero, especialmente ante las sandeces políticas municipales, y así me va, y a mucha honra, oiga, repliqué que con mucho gusto argumentaría lo que se me pedía en una cafetería u otro lugar a gusto y elección del solicitante, e igualmente me puse a disposición del día y la hora que la otra parte estimase oportuna.

Pues silencio.

Va para dos años, oiga.

Retomando el hilo, hoy le comentaba a un amigo que de ser cierto que los hábitos han cambiado, eso convertiría a los blogs en recintos aún más personales, espacios (casi) solitarios; rincones, oasis, refugios, llámalo como quieras; y quizá eso les viene bien en el sentido de que propician las condiciones más adecuadas para la expresión personal.