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Cifras 8 junio, 2012

Escrito por emejota en : Asuntos propios , 5 comentarios , trackback

Al pasar junto a la sucursal de un banco, cerca de casa, un día se pudo leer: “Te decimos cuánto dinero obtenemos contigo y a qué lo destinamos”. La primera parte de la frase me llamaba la atención y me daba un poco de asco, como una reacción indignada ante algo dicho con descaro, chulesco, “te decimos cuánto dinero obtenemos contigo”. Pues mira, lo destinaron para irse al puto garete, a la quiebra, a la nada del saldo negativo, a la zona roja de los números del mismo color, y pasó a ser comido por otro banco que, supuestamente, sabe hacer mejor las cuentas y no alardea tanto, al menos no lo hace de cara a la galería.

Cuentan los medios, lo vienen contando desde media mañana, que mañana por la tarde, sábado, se pone en marcha el rescate de la banca por parte de la Unión Europea. Hay incluso quien expone, de manera razonada, los motivos por los que mañana tiene que “ser” el día, y no otro. De los 24.000 millones de euros que dijo necesitar ese escándalo de banco a los 9.000 que dice necesitar otro, los mismos medios, todos ellos extranjeros, todos ellos coincidentes, señalan que la cifra total para limpiar la mierda de los bancos que hasta ayer aparecían ante nuestros ojos tan limpios, serios, chulescos, garantes de la tranquilidad y el futuro, vendedores de cuberterías, relojes, ollas a presión, camisetas del Real Madrid, fondos de inversión, etcétera, podría oscilar entre los 40 y los 80.000 millones de euros, contando con que las propias entidades pongan otro tanto, esto es, un cincuenta por ciento adicional, de sus propios bolsillos. Leemos cifras así y no sé si se nos olvida que 24.000 millones de euros, que suena a disparate, son 4 billones de pesetas, que suena repugnante. Dicen los banqueros que dejarles caer sería una hecatombe para todos y antes de pasar la hucha allende los Pirineos, daban por sentado, como lo más natural, que fuéramos nosotros los que corriéramos con los gastos, recordando, eso sí, que si fuéramos tú o yo los necesitados de alguna cosa, no habría compasión posible dejándonos sin casa, sin ahorros y lo que fuera menester.

No obstante, les quedan unos bolis y unos calendarios muy en plan de diseño para que nos vayamos contentos y tal.