Colores


Fue la página web del cole la que reveló la inquietud artística de mi sobrino Carlos y fue una sorpresa porque él lo llevaba discretamente. De hecho, las veces (pocas) que se pone a pintar en casa no se caracterizan precisamente por el entusiasmo, ni por el empeño, minuciosidad o concentración. Unos círculos, unas palabras trazadas con letras gordas y enseguida la atención y las energías ya están puestas en los millones de cosas que quedan fuera de los márgenes de la hoja de papel y, entonces, ya no lo ves. Se levanta y ya no lo ves. Aparece y desaparece tras un balón o le pone con los labios banda sonora de motor al helicóptero donde transporta del salón a la cocina al imaginario protagonista de una aventura imaginaria o se pone a clasificar los cromos de la Liga de Fútbol. Y quien dice estas cosas, dice un ciento más. De ahí la sorpresa que me llevé cuando supe que había sido finalista en un concurso de pintura, sorpresa acrecentada cuando vi la obra seleccionada. Al parecer, la inspiración estaba en la visita que la clase hizo a un sitio donde había verduras, o cultivaban verduras, algo así. No sé en qué habrá reparado el jurado pero yo me quedo con la síntesis personal que el artista ha hecho del azul del cielo y el verde vegetal, integrados ambos en la propia planta, solución que tiene su cosa y hasta su lógica. En declaraciones telefónicas, el autor afirmó que las dimensiones del dibujo eran “más grandes que una página de papel, pero gigante tampoco”. Después pasó a decirme que el Tudelano ha ascendido a Segunda B, que si me había enterado ya porque él sí lo sabía. Ahora tiene que ir a Pamplona a hacer otro dibujo, cuándo, el día 8, dijo. La otra tarde fui a llevar a Carlos al cole pero cogió tal velocidad que, en realidad, me llevó él. Por lo visto, tiene la costumbre de llegar antes de tiempo para explayarse por el patio o intercambiar opiniones con los amigos antes de que empiece la clase de inglés, de matemáticas, de conocimiento del medio o de lo que toque conocer porque, a dos semanas de terminar el cole, Carlos todavía no se sabe el horario de clases. Tampoco parece darle mayor importancia o utilidad.

Con autorización del autor, reproducimos el dibujo haciendo clic aquí

4 pensamientos en “Colores

  1. C.

    Está muy muy bien! Qué bonitos colores, de verdad. Me encanta ese añil imposible de la base de lo que parece un puerro, sí :)
    (yo estoy por dar el salto al color, pero se ve que es mucho más fácil antes de los diez años…)

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