Ramos

Para Jon,
que hoy cumple 18 años.

La Cantata para el domingo de Ramos “Himmelskönig, sei willkommen” (“Seas bienvenido, rey del cielo”), BWV 182, se escuchó por primera vez en Weimar el 25 de Marzo de 1714. Faltaba una década para que Bach fuera nombrado Kantor de Santo Tomás de Leipzig y comenzara ese proyecto titánico de escribir música sacra con periodicidad semanal. Aún estamos en Weimar y esta Cantata es la primera que Bach escribió tras asumir su cargo como Koncertmeister, cargo que le obligaba a escribir una obra sacra al mes. Eran tiempos más tranquilos y, quizá, el proceso compositivo se prestaba a una reflexión más sosegada. Esta obra es maravillosa. Lo es la breve introducción intrumental que abre la Cantata y lo es este coro que le sigue y que traigo al blog. Como pieza destinada para ser interpretada durante el servicio religioso del domingo de Ramos, el texto hace alusión a la entrada de Jesús en Jerusalén; no obstante, la escena del evangelio adquiere aquí un matiz metafórico, un pretexto para hacer de ella una interpretación espiritual: es al corazón adonde se le da la bienvenida al Hijo de Dios.

Lo que nos encontramos en este movimiento es una asombrosa fuga-permutación, única en su género por su diseño, inspiración y desarrollo. Sí, se ha deslizado una expresión de esas que nos hacen decir uf y nos quitan las ganas de seguir leyendo: fuga-permutación. Yo daría una oportunidad a lo que sigue aunque siempre tenemos el recurso de bajar el cursor rápidamente hasta los pies del post y escuchar la música íntegra de este movimiento, grabación de finales de los 80 de Nikolaus Harnoncourt con el Coro de Niños de Tölz. Mi intención, de todos modos, es efectuar el proceso inverso y, como lo he escuchado muchas veces (es uno de mis fragmentos Bach más queridos), voy a anotar algo de lo que me traigo de la experiencia. Vamos a ello.

El punto de partida es este breve tema:

Se divide en tres motivos:
1. El grupo de tres corcheas iniciales.
2. El posterior descenso en semicorcheas.
3. El motivo de cierre a cargo de las últimas dos corcheas, curiosamente las mismas que han abierto el tema; sin embargo, el oído no se percata de la repetición porque se ha desplazado su acento métrico, debilitando la fuerza con la que se anunciaban. Es un cierre formal más que explícito.

El diseño de este tema posee la característica y maravillosa fuerza motriz de la música de Bach. Si observamos el primer motivo de tres notas, podemos ver que la segunda nota desciende para efectuar un salto a la nota más aguda, como si el descenso de esa segunda nota se hiciera con la finalidad de coger el impulso que se precisa para el salto que viene a continuación:

Impulso es el concepto clave porque la multiplicación de este efecto una vez que el tema sea entonado por las restantes voces llena de energía la pieza. Lo apreciaremos en la audición.

Pasemos a estudiar el segundo motivo. El descenso en semicorcheas tiene una doble función: de una parte, un movimiento descendente tras un acusado impulso ascendente equilibra el conjunto; de otra, el aumento del movimiento (de corcheas pasamos a semicorcheas) impide que la energía se pierda. Además, la aceleración impuesta por las semicorcheas responde a algo curioso, como si Bach sometiera el material musical a las leyes de la gravedad y en la partitura se reprodujera lo que ocurre en el mundo físico cuando dejamos deslizar algo cuesta abajo.

El tema suena así:

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Y, por supuesto, está concebido para ser expuesto por todas las voces en imitación. En la siguiente imagen podemos apreciar la entrada de la segunda voz, los contraltos, reproduciendo el dibujo melódico de la primera pero llevado a su tesitura:

Y así sucesivamente por las restantes voces (tenores, bajos, y vuelta a empezar) en maravilloso festín imitativo:

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¿Esta es una escritura fugada? Sí, esta es la exposición de una fuga. Como su propio nombre indica, el tema principal se “fuga” a través de todas las voces. Pero antes he dejado caer la expresión “fuga-permutación” y no, no me escapo, no escurro el bulto, no me fugo sin despejar la incógnita de qué es una fuga-permutación.

En una fuga-permutación no solo se imita el tema melódico, sino también lo que suena como acompañamiento mientras el testigo de la melodía pasa de una voz a otra. Suena a embrollo pero no lo es; lo es para componerlo, pero eso lo ha resuelto Bach maravillosamente. A nosotros, ver las siguientes imágenes nos ayudará a comprender el concepto. Obsérvese la imitación del tema melódico que hemos analizado:

Y ahora la imitación de lo que viene a continuación:

Concretando: al inventar su melodía, Bach ha pensado en una idea que suene (y muy bien) en solitario y que, a la vez, sea el acompañamiento de sí misma se coloque en el orden en que se coloque. Asombroso. Una fuga-permutación combina todas las posibilidades y las valida. Mírese la siguiente tabla en vertical (de arriba abajo: sopranos, contraltos, tenores y bajos):

A B C D A B C D etc
/ A B C D A B C
/ / A B C D A B
/ / / A B C D A

¿Y así todo el tiempo? Prácticamente sí. ¿Y no puede resultar monótono? No, porque Bach sabe que el procedimiento no es el fin sino que queda subordinado a las vicisitudes de la trama narrativa, con sus ideas principales, los episodios secundarios, el climax, etc.

Hay una melodía secundaria especialmente interesante:

Está compuesta por tres motivos bien diferenciados:

1. El primero de ellos, percutiendo dos veces la misma nota, tiene un marcado carácter rítmico en sintonía con la marcha del bajo continuo:

2. El segundo aúna impulso ascensional y velocidad al duplicar el valor métrico de las notas:

3. El tercero introduce la siempre interesante figura contrapuntística del retardo. En este contexto rítmico de maquinaria de relojería, el impulso por salto ascendente a una nota que se prolonga, alargándose y obviando la percusión rítmica que el oído espera escuchar, produce un efecto sobresaliente: introduce un acento en la regularidad métrica y, en contra de lo que pueda parecer, no es un obstáculo en la progresión de la música; al contrario, crea una tensión momentánea que precisa resolución, lo cual favorece el avance del conjunto:

Este nuevo tema también es sometido a imitación:

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No podemos terminar este análisis sin prestar atención, siquiera con un ejemplo, del meticuloso trabajo bachiano de reutilización y aprovechamiento del material preexistente: si repasamos el análisis del tema anterior anterior y examinamos el siguiente pasaje a dos voces, vemos que la voz superior encabeza su discurso con el motivo uno, llamando nuestra atención con el toc toc característico de las dos notas repetidas, mientras que el bajo encadena una y otra vez el motivo tres:

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Perfección formal que no enfría la experiencia auditiva; al contrario, el placer auditivo enmascara el complejo andamiaje compositivo a no ser que nos asomemos a los pentagramas para “ver” la música, tal y como hemos hecho en este post. Bach fue siempre fiel a su premisa, tantas veces expuesta de su puño y letra en el encabezamiento de sus cantatas, de que su música fue concebida “para gloria de Dios y deleite del alma”.

Audición íntegra:

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12 pensamientos en “Ramos

  1. Marcos

    Gracias por permitirnos entender la razón de la belleza de esta música de Bach. Los músicos tenéis el privilegio de entender, manejar y arreglar la maquinaria de los sentimientos que se escuchan. Compartirlo es un lujo.

  2. Alberto

    ¡¡¡Los aficionados a los post de música estamos de enhorabuena!!! ¡¡Mariano vuelve a la carga!! Gracias por este regalo tan oportuno para empezar la Semana Santa y un fuerte abrazo desde Bilbao, donde te esperamos un buen grupo de amigos.

  3. Carmen

    Gracias por esta clase tan didáctica.Además me he enterado por fín a qué obra corresponde esta melodía tantas veces escuchada en un disco pirateado ( perdón!!!!!!) que tengo en el coche .¿Qué toca el domingo que viene?
    GRACIAS DE VERDAD!!!!!!!!!!!!!!!!

  4. Pilar

    Mariano, yo también te doy las gracias por este regalo, aunque soy una profana en conocimientos musicales, mi oído se recrea y disfruta con estos ángeles que como bien dices deleitan el alma.
    Ahora te hablo en voz baja para escucharme a mi misma, hay días imprecisos o mas bien días que parecen noches sin crepúsculo, en los que no se sabe porque lloras tu juventud o lloras tu infancia, no sabes bien el que, y llegas a este rincón donde encuentras este bálsamo para el espíritu.
    Precioso Mariano!!! y como dice Benedetti: “¡BIENVENIDAS LAS LUCES SALVADAS DE LA SOMBRA!”
    Un abrazo

  5. C.

    Lo vi ayer, pero no lo había podido escuchar, así que me reservaba el comentario.
    Qué bueno eres explicando… Si hasta yo lo entiendo!!! :)
    Un abrazo en estos dáis bachianos.

  6. MJose

    Gracias a ti Mariano estoy descubriendo los tesoros insondables de la música, en concreto de Bach. Yo también soy profana en conocimientos musicales, pero disfruto muchisimo de tus exposiciones. Escucho a Bach sus pasiones y algunas cantatas que he conseguido y son de una belleza tal…, tanto en la musica como en las letras que se diria, son inspiradas…
    Espero que vuelvas pronto por bilbao con un nuevo deleite musical.

    Muchas Gracias

  7. maise

    Asistí el otro día a tu exposición sobre La Pasión. Me lo pasé tan bien que estaba preocupada por no saber hasta cuándo no podría volver a disfrutarlo. Este enlace que me ha llegado ahora me convierte irremediablemente en adicta Marianólica. Acabo de escuchar la Cantata siguiendo tu post. Hay que ser genial para conseguir que parezca tan fácil.
    Muchísimas gracias por compartirlo.

  8. emejota Autor

    Gracias a todos, me gusta mucho compartir estas cosas pero llevaba un tiempo mirando para otro lado porque elaborar estos posts lleva su tiempo :)

    Respecto a la Pasión, aprovecho para decir que me sentí muy bien en Bilbao y recordaré siempre la experiencia. Mil gracias a todos por el recibimiento, la atención, el silencio que contenía tantas emociones, las sonrisas, el ambiente perfecto. Esas cosas dan sentido pleno al esfuerzo y alimentan el alma.

    (Ánimo, Pilar. Has definido muy bien esos días puñeteros. Un beso)

  9. May

    Esta música llega por sí sola hasta el alma, pero cuando la escuchas después de conocer estos detalles, aprecias aún más el genio creador de Bach y la grandeza de su obra.
    Y esto de tener profesor particular en casa… ¡Eso sí que en un lujo!
    Gracias por compartir tu sabiduría con nosotros y envíanos pronto otra “píldora” de estas que quitan todos los males.
    ¡Gracias, Mariano!

  10. Katalin

    Me siento felíz leyendo Tu análisis que ayuda enormemente a descubrir los detalles tan “típicos” (por su perfección) en la “construcción” musical de Bach, el gran arquitecto, matemático, pintor…
    Gracias por Tu enorme trabajo, por Tu manera de guiarnos en éste maravilloso mundo de la música. ¡Desde luego no faltaré en la siguiente “sesión”!
    Y sigo escuchando Bach…mi alma y corazón le necesita…
    Un saludo agradecido.

  11. Ferre

    Perdón por llegar tarde (a pesar del aviso), los follones se multiplican. Como siempre, me gusta esa atención que prestas a los detalles de la música para comprender la “maquinaria” y cómo, gracias a ésta, se edifica una obra musical. Quizás no sea imprescindible para disfrutar de la música, pero desde luego que mi particular disfrute aumenta varios enteros gracias a ello y, por tanto, a ti.

    Una pregunta. El grupo de 4 semicorcheas que aparece en el motivo secundario (fa#-mi-fa#-sol), también interviene algo (aunque sea secundariamente) en el pasaje a dos voces final, ¿no? ¿O es simplemente coincidencia al meterla como parte de la bajada del re al sol? Bueno, y además aportaría a dicha bajada una especie de reticencia, ya que dicho grupo en global produce una subida de una 2ª (vamos, un “quiero bajar, pero me demoro un poco, no me apetece mucho”).

    Saludos,

    Ferre

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