Archivo por días: 16 febrero, 2012

SMS

Prueba pericial, dos puntos, análisis del contenido de mi teléfono móvil, compartimento de los SMS. Objeto de la presente, dos puntos, intentar arrojar luz a los interrogantes planteados por la sobresaltada vibración, seguida de la correspondiente iluminación de la pantalla cual halo espectral, que la pasada madrugada, a las, un momento, sí, a las dos cero nueve, anunció la llegada del mensaje que a continuación se reproduce con remitente desconocido (pero reincidente):

“A ver……. respira un poquito, toma oxígeno, mírame de frente y ven”

Y qué hizo usted. Pues alcé la ceja. ¿Y eso? Pues, no sé, póngase en mi lugar. Comprendo, ¿y advirtió algo más fuera de lugar, algo que le llamara la atención? ¿Aparte del mensaje en sí? Aparte del mensaje en sí. Pues los siete puntos suspensivos. ¿Cómo dice? Digo que los siete puntos suspensivos. Los puntos suspensivos son tres; si son más, me desconciertan, porque establecen una laguna que tiende a perder el compás (y el sentido). Pero tenemos entendido que hubo otra cosa, ¿es así? Es así. Explíquese. Lo haré, dos puntos, no era la primera vez que recibía un mensaje de ese teléfono… Perdone, pero, entonces, ¿usted tiene en su agenda de contactos ese número? No, no, pero estos aparatos tienen memoria y tras el sobresalto momentáneo, el mensaje apareció rápidamente archivado tras otro de, un momento, ya lo tengo, del treinta y uno de enero de dos mil once y eso me inquietó más. ¿No se referirá usted al “célebre” mensaje? ¿”Célebre”? Sí, bueno, las comillas son un eufemismo, ya sabe, puntos suspensivos. No, no lo pillo, sinceramente, hábleme claro que tengo un deterioro neuronal importante desde que cumplí los cuarenta años y no me entero. Me refiero al día que usted recibió en su teléfono móvil, ejem, y disculpe pero leo textualmente del cuaderno de actas, el siguiente mensaje de remitente desconocido:

“T gusta la idea de mi boca en tu entrepierna? Mi aliento cálido en tus huevos?”

¡Ah, (risas) ya no me acordaba! No, no, eso fue cuando tenía otro número y estaba en otra compañía (telefónica), ya ve, lo mío con los sms es una cosa muy rara; eso a lo que usted se refiere es todavía anterior y está recogido en el archivo del blog, si clica aquí lo comprobará, fíjese, 22 de septiembre de 2008, cómo pasa el tiempo, tan callando y tal. Entonces, a qué mensaje anterior (pero no tan anterior al 22 de septiembre de 2008) se refiere estando relacionado con el que hoy nos ocupa. Pues a uno que decía:

“Tienes a tu actor en el programa de cuatro -el hormiguero-. Un abrazo”

Umm.

Sí, umm.

Entonces esos mensajes son de alguien que le conoce. Eso parece, pero creo que yo no, o no acierto a comprender quién de mis conocidos le daría un sustillo al teléfono durmiente para decirme, de madrugada, que, dos puntos, abre comillas, A ver……. respira un poquito, toma oxígeno, mírame de frente y ven, cierra comillas. Y con siete puntos suspensivos, un derroche sin sentido pero consentido. Sinceramente, creo que el mensaje no era para mí, pero imagine que sí, no sé, qué raro es todo, ¿verdad? Perdone, estaba distraído pensando que, coma, ¿no ha pensado, ni aquella vez ni esta, marcar ese número de teléfono? Pues no, qué pereza, imagínese la de cosas que puede uno encontrarse, quién sabe si indeseables. En ese caso poco podemos hacer. Salvo esperar. Esperar el qué. Un nuevo mensaje, ya sabe, no hay dos sin tres. Si eso ocurre manténganos informados. Así lo haré. Mientras tanto, mantenemos el expediente abierto y no procederemos a su archivo. Pues gracias. Que tenga un buen día. Igualmente, esto, puntos suspensivos, ¿dónde está la salida? La salida está al final de esta frase.