Nocturno

Las manos tienen memoria. El tacto tiene memoria. Se olvida con demasiada frecuencia que tocar un piano no es una cuestión de, primero, saber el nombre de las notas para, después, buscarlas en el mapa del teclado, aprendiendo a caminar sobre él. Afortunadamente, cosas como la que suena cada vez que hacemos clic en lo que viene abajo nos recuerdan que hay algo más, cómo no va a haber algo más. El nombre de las notas, la habilidad de reconocerlas sin errar la puntería en las teclas, es el medio. El otro medio, el que da la hora en la diana de los compases, lo da la memoria de las manos: la memoria de toda una existencia anónima, sin rostro; ni siquiera sabemos si estas manos tienen dedos largos o pequeños, finos o gruesos, si son de hombre o de mujer. Acertamos a sentir que el piano las acoge con deleite, como si se convirtiera en una prolongación de esos diez dedos, depositario de su memoria a través de tacto. Pulsan los dedos, resbalan indolentes las manos; no hay tensión en lo que aquí se pulsa. Cuántos rostros acariciados, cuántas cartas escritas con la ortografía de lo sentido, cuántos pellizcos en los carrillos y cuántas lágrimas se necesita recoger para que el rigor del compás se disuelva en la calma del ritmo elegantemente elástico y para que la música brote con la sencilla naturalidad del verso secreto revelado y dicho con acierto. La memoria de las manos recuerda una palabra escrita en blanco y negro de teclas suaves: emoción.

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5 pensamientos en “Nocturno

  1. Esperanza

    Me encanta ! Realmente te acaricia el alma y te relaja el espíritu; que cuánta falta nos hace muchas veces.

    Este jazz-nocturno; de quién es y quién lo interpreta ?

    Es quizás Bill Evans ? . Me gustaría saberlo .
    Muchas gracias por tu sensibilidad , que tantas veces nos invita
    a la reflexión. Un cálido abrazo.

  2. Marcos

    Nunca lo había visto así, pero es verdad: las manos tienen que tocar, acariciar, escribir, sentir… para luego ser capaces de hacer todo eso con el piano. Tendrían que enseñar esta lección en los conservatorios. Mágico.

  3. Pilar

    Cuando el arte habla, es mejor callar……

    FANTASTICO POST Y FANTASTICA MUSICA!!!

    Gracias emejota,

    Un beso

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