Sueño

En el sueño, aparecía el Papa sentado al piano y se ponía a tocar la secuencia gregoriana del “Lux Aeterna” en estilo de cake-walk, ya sabes, la mano izquierda yendo allá y volviendo aquí, plon plon, plon plon, y con el cuello encorvado se giraba a los asistentes guiñando un ojo y sonriendo, como hacen los pianistas en las películas en blanco y negro cuando tocan teclas blancas y negras en cafés como el de Rick, en “Casablanca“. Pues sí, tocaba el Papa el Lux Aeterna en ritmo y armonía cake-walk guiñando el ojo de manera cómplice a la concurrencia, como quien dice, qué, chulo, eh? y justo entonces me he despertado con sobresalto y sobresusto. Desde entonces, estoy preguntándome qué mecanismos llevan al inconsciente o al subconsciente o al estrato nebuloso donde se fabrican los sueños para proyectar una secuencia así, y me pregunto qué pensaría Freud al respecto, qué interpretación haría; si alzaría la ceja, si me dirigiría una mirada larga y silenciosa llevándose la pipa a la boca o qué. Ríete si quieres, pero si sueñas algo igual, si los sueños van pasando de uno a otro sin necesidad de conocimiento personal o vínculo alguno, fíjate en lo buena que era la armonización, por favor, y retén la secuencia de acordes. Si eso, me la cuentas. Ayer cené ligero y tal. Perplejo estoy.

6 pensamientos en “Sueño

  1. Marcos

    El corazón atiende a razones que la razón no entiende… ¡¡y los sueños ya ni te cuento!! Con razón te levantaste sobresaltado, je je (¿tuvo algo que ver la luna llena centrada en el fa sostenido?). El próximo día cena algo más pesado y ten a mano el bloc de pentagramas, que nunca se sabe cuándo puede venir la inspiración, o de quién (anda que el Papa tocando el piano poniendo caras… je je… qué bueno).

  2. C.

    Qué gracia, Mariano, hoy he comido con Carmen y hemos estado hablando precisamente de lo impresionante de los mecanismos que producen nuestros sueños (te ahorro el mío que desencadenaba estas reflexiones, que da bastante grima…). El tuyo curiosísimo, la verdad :)

  3. Pilar

    “Nos acordamos de nuestros sueños, pero no recordamos nuestro dormir. Dos veces penetré en esos fondos, surcados por las corrientes en donde nuestros sueños no son mas que restos de un naufragio de realidades sumergidas” (Marguerite de Yourcenar)

    El piano que seas tu el que lo toca, no el Papa, para que te digamos:
    “Tocala otra vez, Sam” :)

  4. toni

    los sueños, ese lugar en el que no hay barreras para imaginar, parecen alimentados de libros. me pregunto qué estás leyendo últimamente.
    y estoy con Pilar, cuando te sueñes tú al piano, te diremos que toques otra vez.

  5. Esther

    Me encanta el sueño. Veo las ganas de que llegue el cambio.El papa, cansado de tanto protocolo, tanta disciplina armoniza su rutina con un lenguaje nuevo (ya era hora).Es la grandeza que tiene la musica y el poder del compositor.

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