Cumpleaños 15 enero, 2012
Escrito por emejota en : Asuntos propiosHoy es mi cumpleaños.
Nacà en el invierno y desde el invierno, tecleo (dice el hombre del tiempo que esta madrugada entra una ola de frÃo polar; dice la temperatura de esta habitación que es posible que eso esté sucediendo)
Si yo hubiera nacido hace cien años ya estarÃa criando malvas hace tiempo porque las ciencias habrÃan adelantado que es una barbaridad, según don Hilarión, pero no lo suficiente. Por eso, desde hace unos cumpleaños soy consciente de lo que significa un cumpleaños. Curiosamente no es una sensación que se asemeje a un triunfo, sino a un estupor. Según el año, a una emoción Ãntima anudada a la garganta o a una sonrisa compartida con los vecinos o algunos amigos sin que la sonrisa lleve el motivo incorporado.
Este año, es raro. Lo es porque el año ha sido raro, mucho. Me siento mal, no es lo que más me duele aquello que puede tratarse o paliarse con medicinas, aunque duele mucho, en fase creciente; me duele algo que no puedo acertar a saber pero que es nuevo y fuerte, algo que a veces me pone una presión en el pecho, como de agobio o claustrofobia. Hubo circunstancias duras que me hicieron caerme con todos los trastos y el blog no se enteró; y hubo una forma de levantarse que, si me la hubieran contado el pasado cumpleaños me habrÃa hecho reir pensando que me tomaban el pelo: cogà los trastos del suelo y a mà mismo y me largué a Nueva York para descoloque de los cercanos y espeluzne de los médicos. Solo, me preguntaban con muchos signos de interrogación, te vas y solo, volvÃan a preguntar resaltando en negrita las palabras, y me miraban con una mezcla de incredulidad y duda sobre mi salud mental, supongo. Me fui para levantarme, sÃ, y fue lo mejor que he podido hacer en mucho tiempo, porque fue duro y apasionante, porque me encontré a mà mismo en medio de ocho millones de almas y hasta me sentà vivo y tranquilo en el trance, hasta entonces pesadillesco e irreconciliable con mi raciocinio, del avión, sobrevolando cinco mil kilómetros de océano. Lo que me traje de esa experiencia fue algo muy importante que, sin embargo, solo precisó de dos palabras breves: “he podido”. Asà de caprichoso es el lenguaje, lo mismo necesita una frase muy larga para decir una naderÃa que te mete algo valioso en una cajita para que lo guardes. Eso me hizo respirar.
Luego descubres que necesitas seguir respirando y que la baterÃa, en lugar de mantenerse como hasta ahora, empieza a restar lucecitas en la pantalla. Y lo notas primero, te preocupas después, te asustas a continuación y luego nada. No siento que haya perdido, pero sà que me he perdido. Y aunque descubrà que “he podido” son dos palabras que significan que pude, el efecto secundario de ello fue descubrir que no siempre se podrá y que a lo mejor no tengo la cosa tan asimilada como creÃa y deberÃa por si eso pasa pronto o ha empezado a pasar. En cualquier caso, en este momento me ocurre algo extraño, y quien dice este momento es hace dos meses de momentos o tres,
Perdón, que son las 0:00 y acaba de cantarme la vecina (con el vecino a coro) un cumpleaños feliz por escrito en un sms. Oye, pues suena perfectamente ajustado al compás y afinado, mira:

y es que, decÃa… vaya, ya he perdido el hilo, es que me ha hecho gracia y al mismo tiempo me ha conmovido el mensaje, ya ves, me pilla tontorrón. Un momento que manda otro.
Ya. Que dice que qué tal, que acaban de llegar y que vaya frÃo. Le he contestado que para frÃo el frÃo invierno de la edad, puntos suspensivos, y me contesta esto, mira:

Eso es tener una vecina genial (y con genio), ¿ves? Qué harÃa yo sin personas como ella.
Le he dicho a la vecina que estaba escribiendo un post existencial y creo que ha puesto los ojos en blanco. Digo que “creo” porque por sms no la veo, pero la conozco y como si la viera, y se ha marchado a cenar porque viene de viaje y mira qué horas.
En fin, retomo. DecÃa que desde hace dos o tres meses siento algo, un peso, una carga, que siendo grande también ocupa un espacio pequeño de palabras y que no he podido decir a quienes me rodean, necesitándolo.
Me siento como un niño huérfano ante el calendario.
Comentarios»
A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo, jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Qué tono tiene su voz? ¿Qué juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Qué edad tiene? ¿Cuántos hermanos? ¿Cuánto pesa? ¿Cuánto gana su padre?” Solamente con estos detalles creen conocerle.”
“Pero nosotros, que comprendemos la vida, nos burlamos de los números.”
“El Principito”
Muchas felicidades emejota
Un besazo al otro lado de la niebla.
Muchas felicidades Mariano
Quiero que sepas, que aunque no me conoces, te sigo habitualmente y de alguna manera te necesito .Cada dÃa abro la Idea esperando encontrarte y aunque a veces no es tu mejor momento, que sepas que aún asÃ, nos ayudas de alguna manera
Asà que aunque parezca egoista, espero que cumplas muchos mas y para que sigas estando ahà con nosotros
Un fuerte abrazo
Se te quiere y añora
Otro año mas, muchisimas felicidades y que pases un buen dia.
Me sumo a las felicitaciones y los abrazos. Los que te leemos compartimos vicariamente, en la distancia, tus dÃas buenos, los menos buenos e incluso los malos (esos preocupantes silencios). Nuestro regalo es la admiración y el cariño que sentimos por ti. Los comentarios del blog son una buena muestra de la huella que dejas en la gente. Impresiona y emociona: toda una red de cariño, con ramificaciones en todo el mundo :) Que pases un buen dÃa con los tuyos.
A veces es más fácil escribir que hablar ¿verdad?… y sin embargo otras veces es al contrario ¡qué cosas!. Media hora me he tirado pensando algo bonito para decirte esta tarde y oye, nada, que no se me ocurre nada que se acerque siquiera un poquito a la frase de “El Principito” que ya te han regalado… en fin, otro año será…
Felicidades MJ (el tiempo no se puede medir, los calendarios son inventos del demonio, te lo digo yo que cumplà años hace nada…).
Que conste que me he acordado antes de asomarme al blog! :) También desde aquà te deseo buen dÃa y un año en que puedas mucho, hacia fuera … O hacia dentro, que aún es más difÃcil, pero lo haces estupendamente de ambas formas!
Besos :)
Por la alegrÃa de tenerte aquÃ,de leerte y de desear que esto continúe durante muchos años:
FELICIDADES MARIANO!
FELICIDADES EMEJOTA!
Muchos besos
Felicidades, Mariano.
Hace un año me regalaron una agenda (la de 2011) y aún sigue con todas las páginas en blanco. Me uno al resto de comentarios de hoy: los calendarios, agendas y demás sirven para medir el tiempo, no la vida. Por eso no uso agenda, porque da vértigo ver el año desnudo, blanco, como una niebla, sin saber qué hay detrás. Paso a paso: hoy puedes? Pues disfrutalo, y nosotros contigo. Y gracias, por tener la luz del porche siempre encendida, todo el año. Todos los años. Un fuerte abrazo.
Un año màs de experiencias, de encuentros y desencuentros, pero sobre todo de vida, lucha por realizar alguno de tus sueños y no olvides que nunca es tarde, FELICIDADES MARIANO, te admiramos
y te queremos.
Muchas felicidades, Mariano!
Gracias por tu fuerza y la generosidad que demuestras al
compartir tu vida con nosotros.
Que sigas muchos años regalándonos sentimientos y sabidurÃa.
Un cálido abrazo.
Muchas gracias a todos por vuestro cariño. Reconforta mucho. Un abrazo grande para todos.
Un abrazoooo que te quite un poco de peso un rato.
(tarde) molts d’anys, emejota. però molts. i bons. que se viene diciendo por estos lares.
y un abrazo de oso con café con leche con ensaimada.
Felicidades de nuevo (y van…), emejota. Disculpe usted la demora… el frÃo ese de por allà y también el de por aquà debe haber entumecido mis neuronas más de la cuenta :-)
Un abrazo
PD: Esas trufas me han abierto el hambre. Voy a bajar al café ahora mismo, leches.