Archivo por días: 20 diciembre, 2011

Cuaderno

La Idea del Norte 4Un día este blog recibió una carta deslizada silenciosamente en el buzón. “Es como adornar un bosque y escribir esas frágiles piezas de papel sobre las ramas para que las alumbre el sol y la penumbra que asola nuestras vidas de madrugada. Es como construir un cuento, o una isla, o un poema, o un pentagrama, o una carta, o un telegrama, y adornarlo con cada uno de sus misterios”. Imaginé este montón de palabras prendidas de las ramas formando un bosque y la imagen me hizo sonreir porque me gustó. Me sentí comprendido y acompañado en la aventura de recorrer los senderos que han ido formando la geografía de La Idea del Norte. Las palabras se materializan en papel de verdad, del que acarician los dedos, y los ojos recorren la tinta que antes ha sido un conjunto de puntos luminosos en la pantalla en el cuarto anuario de La Idea, correspondiente a 2010, recién salido de la imprenta.

Como en anteriores cuadernos, o anuarios, llámales como quieras -aunque esta vez la portada, de nuevo concebida en Pekin por Diego Caro, alumno mío cuando era un canijo, amigo mío ahora que ya no es alumno, se inclina por cuaderno más que otra cosa-, se trata de una nostalgia para mañana, de algo hecho para cuando este blog haya sido tragado por un agujero negro del ciberespacio y quizá, alguien, se haya querido guardar un trocito que le remita a esas mañanas cuando encendía el ordenador café en mano para asomarse a ver qué pasaba e igual hasta contribuyendo con algún comentario e incluso con algún silencio fiel; no sé, es un ejemplo. Guardar un trocito, sí, porque es una muestra, ordenada, no dispersa, respetuosa con la continuidad de las tramas, pero muestra. Incluso recoge de manera simbólica la voz de quienes escriben -escribís- tras el punto y final de cada post; lo hace un prólogo, que aquí se llama preludio, por la cosa del guiño musical, escrito por uno de los lectores, valiente voluntario (voluntaria en esta ocasión) puesto que para ello se ha tenido que leer previamente 188 páginas y me consta que así ha sido.

Ambas versiones, la digital y la de papel, son caseras. Maquetada página por página la versión impresa por quien teclea estas palabras y envuelta, después, en la piel que Diego me envía en un correo electrónico. Me reconozco un maniático de las maquetaciones, tamaños, márgenes, tipografías, todo tiene que estar armonizado para que la estancia de la mirada sea confortable, o eso es lo que se pretende. Yo me lo guiso, yo me lo como, pero lo comparto contigo, como vengo compartiendo estos posts desde Mayo de 2005. Si te quieres llevar un pedacito a tu estantería, a tu rincón de lectura, a tu casa, contribuyendo de paso a cubrir los gastos de la edición y el hosting de este blog, no pide más (ni menos) una tirada pequeñita, de andar por casa, lo agradeceré mucho. Si esta Idea te sirve de idea para regalar esta Navidad y con ello hacemos un posible lector más para la ruta de los posts que vengan, pues estupendo.

Para los cercanos (geográficamente cercanos, especifico) hay unos cuantos ejemplares dsponibles en la Librería Gómez de la Plaza del Castillo de Pamplona (sí, donde vivía Lindsay) y en la Librería Julio Mazo de Tudela. Para los demás, se puede adquirir a través de este enlace:

La Idea del Norte 4

Es gente seria, limpia y responsable. Palabra.

Nos seguimos leyendo, allí o aquí, mañana o el día de mañana.