Archivo por días: 18 noviembre, 2011

Campaña

En la radio, mi acompañante para cenar en la cocina (ensalada de primero), habla un señor en cuya tarjeta de presentación pone asesor de imagen de políticos. Analiza, a preguntas de la periodista, los movimientos del candidato a presidente, que si lo que ha dicho es un acierto, un error o un horror, que si las manos, que si el gesto, que si la camisa, y el tenedor se queda suspendido en el aire cuando me da por pensar que estoy escuchando a un Gepetto regocijándose mientras muestra cómo mueve los hilos que hacen funcionar a sus criaturas.

No me hace gracia la cosa porque hay un gepettismo a mayor escala que me tiene mosca: ya son varios los países en los que gobiernan unas marionetas que ni siquiera se han presentado a las elecciones, lo cual ya inquieta bastante, y lo hacen -gobernar- por dictamen de unos Gepettos que han decidido sustituir los muñecos anteriores por unos nuevos y no hay más que hablar. Pero habría que hablar, sí. Me intranquiliza oir hablar de primas, tipos y demás gente a la que no entiendo nada pero que está jugando al Monopoly y haciendo una fortuna inmensa, seguro, machacando a los países, hoy toca este, mañana pasamos al otro lado del tablero y tocamos a otro, y asi sucesivamente.

Me pregunto quién se estará frotando las manos en este momento, pertrechado tras el amasijo abstracto de los números y las gráficas que aparecen en el índice de las bolsas; quién será, quiénes, dónde están, hacen bien las digestiones, ven el Sálvame por internet, bajan barriga jugando a la Wii. No sé. Tanto revuelo en un debate con dos señores que mueven los brazos arriba y abajo, derecha e izquierda, que dicen tal y cual, y al final se acerca el día de las elecciones y tienes la sensación incómoda de que, salga el que va a salir o el otro, van a hacer lo mismo, esto es, lo que diga Gepetto. Además, me pregunto por qué no viene en las papeletas Angela Merkel. Será porque ya ha ganado y sin necesidad de que la votemos. Qué huevos tiene la tía.