Hoy 12 septiembre, 2011
Escrito por emejota en : Asuntos propiosY el día después, te encuentras entre los escombros y te preguntas cómo se reconstruye ésto. Te vienen a la cabeza los por qué y los cómo, y recuerdas, sobre todo recuerdas, la frase profética de Leopoldo María Panero: “al final, todo quedará en un llanto engullido por la noche”. Y así fue, así ha sido, pero sin llanto.
Silencio de noche en la madrugada del día después.
Comentarios»
yo sigo diciendo que un buen helado de almendra con cuarto puede hacer que las cosas cambien. por lo menos su percepción, que ya es mucho.
ánimo, emejota. mucho ánimo.
Solo puedo desearte animo y decirte que soy seguidora de tu blog desde los origenes, desde que me hablaron de él en una conversación sobre G. Gould. Tus palabras “No es que no puedas entrar, es que no puedes decir. “La Idea del Norte” es un espacio mental, una atmósfera emocional. No hay palabras, o quizá sobran” y este espacio mágico que has creado me cautivaron y te he leido con frecuencia. Casi nunca comente (esta debe ser la tercera vez que lo hago) pero tu sabes que los testigos silentes de tu andadura también queremos verte bien. Ojala pase pronto.
Un cordial saludo.
Hola MJ,
Desde lo más al Norte que he estado nunca, Copenhague, me acuerdo del farolito en el porche de la Idea del Norte, y me paso, a ver si hay luz. La hay!
Animo.
Silencio sin llanto es mejor que llanto…
No quiero ser tiquismiquis (uy, qué rara es esta palabra escrita) pero tenías que haber puesto en negrita “reconstruye”. Mucho ánimo y hazle caso a toni con el helado (y si lo compartes en buena compañía, mejor). Un abrazo.