Objeto

En su última novela, “El mapa y el territorio”, reciente premio Goncourt, Michel Houellebecq hace llegar el otoño a París en la página 102 y en mitad de un párrafo dice de su personaje principal, Jed Martin, que “continuó sus paseos durante todo el mes de octubre, si es que se puede llamar paseos a una marcha casi automática en que ninguna impresión exterior le llegaba al cerebro, en que tampoco ninguna meditación o proyecto lo llenaban, y cuyo único objeto era que el atardecer le dejara en un estado de suficiente fatiga”.

Pues yo igual.

Pero sin paseos.

Estoy mejor, al menos de dolor, pero sigo convaleciente y no tengo mucho margen de acción ni física ni de la otra, la de la voluntad. Es como estar vacío. Te dices: tengo que hacer ésto y luchar por esto otro, como otras veces. Y pasan los días. Y nada. Frustra mucho el tenebroso panorama laboral y de futuro que nos rodea. Estoy en paro, no tengo alumnos, las instituciones culturales no aceptan proyectos. Pero, aparte de eso, me siento sin fuelle para, aún así o precisamente por eso, ser creativo y redoblar esfuerzos. Hablo con mi madre, que mira de reojo a veces esta convalecencia y dice, yo creo que lo anímico te está afectando mucho, hijo, y yo le respondo que claro, cómo no me va a afectar, y empezamos a hablar del panorama. Ella, en su misión de madre, atenúa mis palabras por fuera pero siente y asiente por dentro, que lo sé, no soy idiota; yo hablo y expongo la situación de la manera más objetiva posible porque para hacer algo, para tirar por aquí o por allá, lo primero que hay que hacer es tener claro el paisaje y asumir la situación. Lo que pasa es que cuando tengo sobre la mesa las piezas objetivas y las contemplo, me sale la subjetividad, es decir, que lo veo negro, lo de fuera, lo de dentro, y lo que haga falta.

Me tienta retirarme una temporada.

Me gustaría quedar en silencio un tiempo, aprovechando que el entorno acompaña, el otoño, el invierno. Y qué hacer? Leer. Es curioso. Quiero leer. Mucho. Quiero dialogar con los libros, las historias y sus autores en silencio. Quiero leer al atardecer junto al balcón del salón a la luz azul y declinante. Quiero leer en la madrugada, amparado por el silencio, refugiado en el sofá. Quiero aprender todo lo que no he podido aprender y luego ya saldré a la superficie. Es lo que me pide el cuerpo: conocer lo que no he podido conocer, encontrar el latido que ahora no escucho mientras me formo, y la tranquilidad. Hay que olvidar para acordarse de uno mismo. Leer. Y la música.

No camino como hace Jed Martin en el otoño de París, pero los días pasan en una monotonía automática, el cerebro en un estado de anestesia parcial. Vacío hasta la fatiga. Y lo que me apetece es cuidarme a mi ritmo, a mi estilo, en mi refugio. Dice mi madre que lo haga, que qué me impide hacerlo. No tener ingresos, respondo yo. Sentirme un parásito. Mi madre insiste y dice que lo haga, que nada me impide hacerlo. Es su forma de decir que eso está cubierto por ella y es una generosidad grande y desinteresada, como todo gesto maternal. Pero, aunque desorientado, tocado, pon los sinónimos que quieras, el instinto reclama aprobar las asignaturas sin ayuda. En estas cosas ando.

Había un azul conmovedor ayer por la tarde y la gente pasaba sin detenerse.

14 pensamientos en “Objeto

  1. Esperanza

    Me alegro de que el cuerpo te duela menos. Me provoca mucha tristeza el dolor del alma que expresas; no te faltan motivos, por lo que dices. Distrae tu cabeza como dices: leyendo, estudiando algo novedoso que te ilusione . . . No mires siempre el mismo punto; el Cosmos es infinito y lleno de color. Un cálido abrazo.

  2. Pilar

    Emejota, estos son tiempos difíciles para todos y para creativos, soñadores, artistas y demás “gente especial” como tu, más. (esto no cotiza en bolsa, “poderoso caballero….”)
    Haz caso a tu madre; deja un espacio vacío para que lo vuelvas a llenar de cosas nuevas, desprendete de todo lo que te hace daño y no lo guardes…..
    Me alegra saber que tus dolores físicos han mejorado, ojala del todo y para siempre.
    Un beso (muy grande)

  3. toni

    electricidad. es duro saber que el cuerpo de alguien envía chisporroteos de dolor hacia fuera y hacia el cerebro. es duro porque no te gusta ver sufrir a los que quieres y porque no sabes qué hacer ni dónde ponerte. pero es un poco menos duro si sabes que ahora son sólo de vez en cuando.
    mecánica. hicieron lo que hicieron porque no sabían que no se podía hacer, decía un señor con nombre de pájaro. pero ya te digo yo que, antes, se pararon a no hacer nada durante un tiempo. eso sí es necesario. dejar que sea Cronos el que, durante un tiempo, tome las riendas de la situación. y, créeme, cuándo no se le hace ni puto caso, es cuando desiste y deja que los engranajes del día a día vuelvan a ponerse en marcha.
    gastronomía. mamá. siempre. ahí. no importa qué hagas. de su cocina en forma de corazón salen latidos con olores que levantan el ánimo. y los jugos gástricos.
    geofrafía. el mar nos separa, pero siempre podemos doblar el mapa y estar más cerca.

  4. Marcos

    ¿Reanudaste la relación con tu médico o no ha hecho falta aparecer por la consulta? En cualquier caso, me alegro de que estés mejor, al menos de dolor (físico). Para lo otro (entiende ese “lo” como todo aquello que no es físico) dedícate un tiempo, puede ser una temporada o un rato al día (como veas), para hacer algo que te apetezca y que te haga salir de ese estado de analgesia que dices. En cuanto hay algo que nos motiva, todo se nos hace más fácil, aunque no lo sea. Es la mejor medicina, y sin receta. Un abrazo.

  5. Pilar

    Animo emejota, me voy un rato, pero te llevo conmigo. Estamos aquí todos los que te queremos y siempre, siempre estaremos.
    Muchos besos y abrazos para que te duren todos estos días.

  6. A.

    Pues si lo que te apetece es cuidarte a tu ritmo, a tu estilo, hazlo, claro que sí!! Pero recuerda que uno puede aprobar las asignaturas con “becas”, por qué no?

    Nunca nadie nos va a dar TODO tan desinteresadamente y con tanta generosidad como nuestra madre. Cuando, no hace mucho, fui consciente de esto, decidí dejarme cuidar (porque sé que le hago muy feliz) y cuidarle, sabiendo también que, ni por asomo, alcanzaré su generosidad…

    Un abrazo fuerte.

  7. Sorgina

    He encontrado tu nuevo blog buscando algo (alguien ) contra el asunto del cambio de hora, que nos llegará este año al final de octubre. Escribí en el viejo pero lo vuelvo a escribir aquí.
    Me encanta la frase de inicio del blog viejo. Yo soy de esas que siempre miran al norte buscándome a mí misma. Me dá igual el norte. Guernica o Nordkapp. Son nortes iguales con colores diferentes. Cada vieje es una pergrinación hacia el interior de mí misma.

    Bueno, acerca de tu espalda, me alegro que estés mejor, me encantó oir la voz de la otra parte de la mesa de consulta y quizá fuera bueno pensar en que nos quiere decir la espalda cuando nos grita tanto….cuando nos obliga a la inmovilidad…….que necesita para estar bien…….¿que necesito para estar bien?….. La espalda es el eje. La coraza. “echarse a la espalda….””tener espaldas para……”. Pobre espalda con tanta carga.

  8. emejota Autor

    12 mensajes, 12 agradecimientos.

    Sorgina, bienvenida, de eso trata “La Idea del Norte”, sí. Me ha hecho alzar la ceja tu reflexión y tus preguntas sobre la espalda, y desde que las leí, esta madrugada pasada, pienso sobre ello.

    C: pues… no sé yo, eh? esa cosa tan francesa de digresiones intelectuales y tal me hace añorar la 13 Rue del Percebe, en serio…

    A: es difícil alcanzar, ni por asomo, esa generosidad, tienes razón.

    Francesca: quizá no sea necesario aprobar pero la vida parece diseñada para eso en todos y cada uno de sus aspectos. Yo hasta ahora he ido a mi aire y a contracorriente. Creo que estoy atravesando una confusión adolescente o senil. Todo es posible.

    Pilar: buen viaje, Pilar, y gracias por tus mensajes. Sabes que son siempre bienvenidos. No te preocupes, todo pasa. Un abrazo.

    C (segunda parte :) ) Yo sólo sé que no sé nada, hasta tengo que pedir prestada la frase, ya ves…

    Alfonsiqo: a ver qué dice la oposición al respecto; siempre hay oposición.

    Asthar: uhm…?

    Marcos: falla la ausencia de motivaciones. Pero quiero pensar que es temporal y que no me he vuelto zombie para siempre.

    toni: me ha gustado mucho lo de doblar el mapa. Y lo de no hacer ni puto caso al tiempo.

    Esperanza: no hay que mirar siempre al mismo punto, es verdad.

    Un abrazo grande para todos y disculpas por haber tenido que ser breve.

  9. C.

    Confieso que no he leído a Houellebecq, y no sé si lo leeré… A veces pasa, no?: es un autor de los que me da pereza. En cuanto a lo que haya pillado mi abuela… Lo ha terminado, pero como no oye nada, es difícil -y una pena- no poder conversar sobre las lecturas :(

Deja un comentario: