Recuerdos 29 mayo, 2011
Escrito por emejota en : Libros , 4 comentarios , trackbackUn dÃa, hacia el final de mi último año, no fui al colegio. En vez de eso me dirigà a Palm Springs en coche. Iba solo y oÃa un montón de cintas antiguas que me solÃan gustar pero que ya no me gustaban tanto y paré en un McDonald´s de Sunland a tomar una coca-cola y luego entré en el desierto y aparqué frente a la casa vieja. La nueva que habÃa comprado la familia no me gustaba; bueno, no estaba mal, pero no era como la vieja. La casa vieja estaba desamueblada y por fuera parecÃa sucia y en ruinas y habÃa hierbajos y una antena de televisión habÃa caÃdo del tejado y botes vacÃos estaban dispersos por lo que habÃa sido el jardÃn delantero. La piscina estaba vacÃa y me asaltaron todos esos recuerdos y tuve que sentarme con mi uniforme del colegio en la escalera de la piscina vacÃa y lloré. Recordaba todos los viernes por la noche en que llegábamos y los domingos por la noche en que nos Ãbamos y tardes pasadas jugando a las cartas junto a la piscina con mi abuela. Pero esos recuerdos parecÃan desvanecerse comparados con los botes vacÃos dispersos por la hierba seca y las ventanas, todas ellas rotas. Mi tÃa habÃa intentado vender la casa, pero supongo que se puso sentimental y terminó por no venderla. Mi padre querÃa venderla y se enfadó de verdad porque nadie lo hiciera. Pero se olvidaron del asunto y la casa nunca llegó a venderse. Aquel dÃa no fui a Palm Springs a dar un paseo y ver la casa. Tampoco fui porque quisiera hacer novillos o algo por el estilo. Supongo que fui porque querÃa recordar cómo eran las cosas entonces. Pero no estoy seguro.”
Bret Easton Ellis, “Menos que cero”
Diagnóstico 29 mayo, 2011
Escrito por emejota en : Varios , 3 comentarios , trackbackLa adolescencia es una enfermedad incurable.