Archivo por días: 24 marzo, 2011

Padrino

Estoy contento porque los alumnos del Programa Senior de la Universidad de Navarra en Pamplona, aquellos con quienes compartí tardes en el jardín de Monet a los sones de la música de vapor de Debussy y con quienes, más tarde, me somé a la pantalla en blanco y negro del cine para mostrarles las 400 sorpresas de “Los 400 golpes”, de Truffaut, me han elegido padrino de la promoción. Y aunque soy poco de aulas magnas, menos aún de encorbatamientos y demás, acepté inmediatamente porque sé que la designación nace del afecto y también desde el afecto es correspondido. Me han dicho que tengo que pronunciar un discurso, pero no saben que me ha tocado hacerlo en mi periodo de tecla anestesiada. En cualquier caso, se ha hecho lo que se ha podido. Lo importante es que el discurso deja constancia de lo importante y lo importante es mi apoyo a lo que hacen, mi enhorabuena y mi agradecimiento. Sobre todo el agradecimiento.

Como me tratan muy bien, resulta que Pilar y Carmen vienen a buscarme en coche hasta aquí y luego me traen de vuelta a casa. Como la Cenicienta, igual. Ha salido de ellas, que conste, queyo ya me iba para la taquilla de la Renfe. Que hagan 90 km para buscarme, otros tantos para llevarme, y que al final de la tarde repitan la operación pero a la inversa dice mucho de estas personas y de la química que se estableció en aquellas tardes de trabajo con ellas. Ojalá se repitan. De momento, como padrino se es una vez, yo voy tan contento a disfrutar de la tarde, a acompañarles en el acto de clausura y a dirigirles esas palabras cariñosas.

Eso, esta tarde.