Despertares

¿Hola?

Tras una semana (casi) de silencio vuelven las palabras volviendo de dar un paseo por una tarde azul y azul y azul. Me deprimí, sí. Episodio depresivo, dirían los médicos. Leve, añadirían, en comparación con los tres precedentes. Pero paralizante, apuntaría yo que como Charlot suelo ser el que da el último golpe (en sentido figurado, claro) en las consultas, hasta en los análisis de sangre. No lo puedo evitar, oiga.

Paraliza, sí. Pero no del todo. Quiero decir que podría (y de hecho lo pensé) haber ido redactando un diario de la depresión para poder leerlo yo mismo después, fuera. Escribirlo dentro, en el pozo, y leerlo fuera. Porque no se ve lo mismo dentro que fuera y eso habría sido interesante. Lo que recuerdo es que me callé, cerré el móvil con una especie de temor irracional, como si me fueran a llamar para comunicarme algo horrible, qué se yo, no atendí al fijo ni al timbre de la puerta. No salí de casa ni de mí mismo. No leí, no ví. No estuve, estando. Me sentí vacío y nada más. Y el sentido de la observación se agudizó. El sentido de la observación en estos casos, según mi experiencia, hace trampa: funciona y te engaña. Que se lo digan a mi único interlocutor con el exterior que, en un mensaje a través de esta pantalla, me dijo: anda, anda, que eso que dices no es así y lo sabes. Es verdad. De repente lo blanco se ve negro y los detalles lisos se pueblan de pliegues un poco o muy torcidos. De ahí la ralladura de tarro, por decirlo en lenguaje de andar por casa.

No obstante, esos son los efectos, no la causa. La causa creo que tiene cifra: 30 años de pasado pesado y una incertidumbre de futuro que cuando se encuentran en un lugar de la conciencia presente, a veces hacen plof. No boom. Plof. Luego vas despertando, o reaccionando, parece como si no hubiera pasado nada pero algo queda, una fisura, una grieta nueva, algo. Ahora no queda otra que coger los mandos porque me espera una semana laboral movida con viajes. De pensar con convicción en cancelarlo todo a coger los mandos, aunque sea con agobio por ir (muy) pillado de tiempo, hay bastante diferencia: la de estar mal y estar mejor.

6 pensamientos en “Despertares

  1. A.

    Cómo te entiendo y, además, qué bien lo describes. Pienso que es una buena idea eso de escribir cuando no se está bien para volverlo a leer cuando ya se está más recuperado. (Lo intentaré la próxima vez….)

    De cualquier manera, cuanto me alegro de que estés mejor.

    Que tengas una buena semana

  2. Luna

    Cuando estés en ese agujero negro, piensa si puedes, en todos estos blogueros que estamos pendientes de ti, para apoyarte y para que nos apoyes, que esto es mutuo
    Te he echado en falta esta semana
    Me alegra enormemente que estés mejor
    Aupa y pa!’ante. Con un par de h…..
    Un abrazo lleno de energía

  3. toni

    es bueno escribir y leer después. porque, una de dos, o te das cuenta de que todo se multiplica y tampoco hace falta, o te das cuenta de que estás (o estabas) realmente jodido. pero tampoco hace daño un paréntesis en el que encontrar un resquicio de luz a través del marco de la puerta. y luego abrirla, claro.
    muchos ánimos, emejota, desde un pueblo al que esta mañana se ha tragado la niebla (sin monstruos, espero).

  4. Marcos

    Seguro que si le preguntas a las estadísticas del blog por las visitas recibidas esta semana, verás que son muchas: cada una, preguntando por tí, un pequeño abrazo en forma de número, la forma de decirte que estamos aquí contigo.
    Escribas o no ese diario, lo importante es que después de todo, recuperes la energía y que estés mejor. Y si estar mejor significa estar bien, pues mejor que mejor. Un abrazo sin decimales.

  5. Pilar

    ¡Ay, emejota! ya decía yo que este silencio…..Ánimo, que todos los días sale un sol luminoso. Como te han dicho ya, siempre estaremos ahí, a tu lado, es la única manera que sabemos y podemos ayudarte.
    La poetisa siria, Maran al Marsri, en algún bajoncillo dijo:
    Hay ojos que no ven la luz
    hay recuerdos que no recuerdan
    hay sonrisas que no alegran
    hay lágrimas que no lavan el dolor
    hay palabras que azotan
    hay sentimientos
    hay un alma sin consuelo.

  6. Lili

    Me alegro que estés mejor….sí que se echa de menos tu presencia aquí.

    Besos.

    (preciosos versos….¿me los puedo apropiar?)

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