Clase

Es mediatarde, llaman al timbre y es martes. Quién puede ser, a ver.

Pues B.

B. returns. Vuelve tras el paréntesis vacacional. El chaval que sale del ascensor es B. no cabe duda, pero ya es definitivamente otro B. Pronuncia ese hola tan característico y que conocemos de sobra y ya no avanza titubeante y muy pegado a una de las paredes del pasillo sino que avanza cabizbajo haciendo un zigzag despreocupado, como si la preocupación estuviera en otra cosa que en mantener la línea recta del andar. Entonces ocurre algo accidental que se torna revelador: se paga la luz del rellano y todo él es una sombra. Y la sombra va a ser un anuncio porque está claro que viene cabizbajo, como abrumado por algo; lo que no está claro, obviamente, es la causa. Pero notarse, se nota. ¿Qué tal?, pregunto yo en un alarde de originalidad. Bfff, responde él. Y pasa a mi lado, entrando a casa, como de refilón. Algo pasa, sí.

El cuaderno de B. le espera sobre la mesa, abierto en la página que dejó en diciembre y con el lápiz y la goma de borrar. Él se quita su cazadora y la coloca cuidadosamente en el respaldo de la silla. Silencio en todo momento. Habrá que romperlo, lo sé, pero es que los movimientos de B. cuando se envuelve en un silencio hermético son algo contagiosos. Voy a probar a ver como si nada.

-Has crecido, ¿eh?
-No sé, qué se yo -responde encongiéndose del hombros
-Sí, has crecido, antes me llegabas al hombro y ahora ya estamos a niv…
-No sé.

Vaya. Probemos otro frente.

-¿Qué tal las vacaciones?
-Bfff.
-¿No han ido bien?
-Sí, eso sí.
-Entonces han sido cortas.
-Claro.

B. sonríe mediante una sonrisa breve y me mira por primera vez.

-¿Y la vuelta ha sido dura, ¿no?
-Bfff.

B. vuelve a bajar la mirada. Eso pasa por preguntar lo obvio.

-Dame un do, anda, que desde el año pasado no me das uno

Chiste facilón la referencia al año pasado, vale, lo sé; B. entona un do que resulta ser un si. Y pone cierta cara de fastidio por el fallo y yo pienso que ese sí (que es un no, por eso la cara de fastidio del chaval) tiene algo de significativo. Porque si hubiera sido un re, pues nos vamos un tono, ya puestos a irnos, nos vamos un tono; pero un sí está a medio tono del do. Y ese quedarse a medias tiene algo de languidez, como la atmósfera que ha traído B. a casa.

El resto de la clase, primera tras las navidades, pasa sin novedades. No puede hacerse ninguna objeción a la respuesta de B. al trabajo, ningún reproche. Responde a lo que tiene que hacer con eficacia, unas veces con un acierto rápido y rotundo, otras veces yéndose por las ramas de Plutón, porque cuando su atención se va, se va lejos. Pero él mismo es quien efectúa el viaje de retorno, adopta una posición erguida en la silla, como quien se despierta de algo, y vuelve a concentrarse en el cuaderno.

Terminamos el dictado y hago un trato con mi cuaderno de trabajo para que no me delate y guardemos ambos el siguiente ejercicio para otro día, como si no existiera. El dictado ha sido laborioso, como de cuesta de Enero, normal, cuesta arriba todo va más lento. Pero sobre todo porque prefiero hacer una observación:

-Te veo quemadillo, ¿eh?
-¿Eh?
-Que te veo quemadillo…
-Es que es el cansancio, no sé.
-¿Mucho cansancio?
-Sí, y la falta de tiempo.

Puntos suspensivos.

La falta de tiempo es una constante abrumadora que B. refiere desde, aproximadamente, octubre.

-¿Habéis empezado duro el trimestre?
-No. Pero ha empezado.
-Ya
-…
-La semana que viene irá mejor.
-A ver.
-Te veo el próximo martes, ¿vale?
-Vale, claro.

B. se incorpora y se pone la cazadora. Dice Adiós pero lo dice antes de tiempo. Porque aún tiene que abrocharse la cazadora, salir de la habitación, atravesar la casa y salir al largo pasillo que le conduce al ascensor. Ese Adiós prematuro puede pensarse como una intención de poner punto final a más conversación, sea del tipo que sea. Pero estoy convencido de que es un Adiós automático, dicho por quien tiene la cabeza en otro sitio o en varios. Vamos a distendir un poco la excursión hasta la puerta.

-¿Alguna peli que hayas visto estas navidad…?
-No.
-Ah.
-…
-…
-Sólo amigos.
-Amigos, entiendo.

B. sonríe de nuevo brevemente. Brevemente no quiere decir una sonrisa fugaz en el tiempo, sino de poca amplitud, como tristona, cansada, pero evidente. Es característico en B. que cuando sonríe te mira. Siempre. Las sonrisas necesitan mirar; si no, no encuentran su sentido.

-Bueno, pues nada.
-Bueno, ánimo.

Cabría pensar que el enorme potencial intelectual de B. está entrando en conflicto con esta adolescencia precoz, analizando y encontrando respuestas confusas o respuestas en blanco, algo a lo que no está acostumbrado. Pero creo que lo que él llama cansancio físico es un abatimiento del ánimo motivado por un descubrimiento que trajo de imprevisto el otoño: el sentido de la responsabilidad, cuando éste es acusado, trae consigo el peso de la culpa. Y eso es nuevo, y se hace extraño, y agota.

14 pensamientos en “Clase

  1. bELÉN

    Una curiosidad… ¿qué pensaría B si se viera en tus letras? pienso en mi hija adolescente…

  2. Pilar

    He decidido que en mi próxima vida, cuando vuelva a ser otra vez pequeña, me voy a apuntar a tus clases de música. Palabra.
    Aprender música es mi asignatura pendiente y que me la enseñaras tu, sería simplemente: Magnifico.

  3. Pilar

    He releído otra vez esto como madre, que también lo soy, y no encuentro nada que pudiera sentar mal a B. Me parece escrito con una sensibilidad y ternura exquisitas. Quizá él, sea pequeño y ahora no lo entienda, pero como dice emejota el día de mañana no le va a parecer mal.
    Por cierto, mi niña también escribe y seguro que si lo leyera, le iba a encantar

  4. C.

    No sé si es lo mejor en víspera de cumpleaños :), pero hoy en el coche iba escuchando esta canción
    http://www.youtube.com/watch?v=R2b9JiQ-2-Y
    y no he podido evitar acordarme de este post, de B., del síndrome peter pan (ahora dice que se pone triste al mirar los objetos de “cuando era pequeño”) y de todos los que sentimos tarde o temprano el vértigo de la velocidad del tren de la vida.
    La traducción no es perfecta, pero suficiente. Un beso

  5. Marcos

    Increíble, C.

    Crecer no sólo lleva consigo perder una parte de nosotros a la que no queremos renunciar, sino aceptar nuevas cargas. No sé cuál de las dos cuesta más. Pero cuesta, aunque el cuaderno no lo vea y crea que entre página y página no ha pasado nada; al menos el blog tiene otra opinión.

  6. Luna

    En un momento determinado, todos sentimos nostalgia de los tiempos pasados y nos gustaría parar este tren, pero he llegadoa la conclusión de que lo importante es estar y vivir estando, con nuestra mochila de experiencias, arrugas, canas y nostalgias
    Quizá es que me he hecho ya mayor, pero no me cabe la menor duda de que lo importante es estar y disfrutar de ello

  7. emejota Autor

    Es un precioso regalo de cumpleaños, C. Muchas gracias :) La posdata acerca de la traducción: “no es perfecta, pero suficiente”, tiene un toque Lindsay, por cierto (estoy sonriendo mientras tecleo).

    ¿Sabéis? Yo no creo que B. tenga pesar alguno de la infancia que está dejando atrás; al revés, tiene prisa por crecer. Y está en ello, pues menudo es él!

    ¿Sabéis, segunda parte? Yo no soy peterpanesco (bueno, vale, algún rato suelto pues igual) Y aunque tengo nostalgia del pasado, de lo que tengo nostalgia sobre todo es del futuro. Tengo nostalgia del futuro. Y al mismo tiempo un cierto respeto o temor. Total: que quizá por eso inventé un Peter en 12 páginas y 9 minutos y me lo llevé allí a ver cómo le salía la jugada. Pobre. ¿Te acuerdas, C.?

    Luna, Marcos, C., Pilar, bELEN: abrazos :)

  8. Pilar

    Emejota, no tengas nostalgia del futuro, que ese si que es incierto, VIVE A TOPE EL PRESENTE y disfruta todo lo que puedas de él.
    “mencanto” leer que no eres “peterpanesco” así no necesitarás ninguna Wendy que intente asumir tus responsabilidades.
    Un abrazo emejota

  9. C.

    Me acuerdo, me acuerdo… :)
    Uy, B. está en edad de querer crecer, claro, y encima le parecerá que tarda; eres tú el, después de no verlo en un par de semanas, el que notas los cambios…
    Ya sabes que, aunque un pelín nostálgica, soy fundamentalmente optimista y que, peinando canas -teñidas, pero canas ;)-, una está feliz de estar, aunque ya nos encontremos fuera de los límites de lo que dice la canción: ni “they’re all still around”, ni del todo “safe and sound” ; además, tenemos ya unas cuantas cargas de esas que la vida suele distribuir con el tiempo. Contentos de estar y vivirlo:)
    Saludos a todos y un beso grande de cumpleaños, emejota, FELICIDADES!!
    (Te ha gustado? es que con eso de que eres la auctoritas musicalis, me das un miedín… :P)

  10. C.

    Que me acabo de enterar que aún estamos a 14 y ayer era, claro, 13!!! Que resulta que el tren no va tan rápido como yo pensaba, jaja! Soy una despistada sin remedio :D

  11. Luna

    Que me he enterado que mañana día 15 es tu cumpleaños
    Como voy a estar fuera todo el fin de semana, quiero desearte muchas felicidades
    Que pases un buen día en compañía de quien tu quieras y sobre todo, que “estés” mucho tiempo en este tren que va tan rápido y sigas llenando tu mochila de amigos y experiencias
    Unabrazo desde el corazón

  12. bELÉN

    Ei!!! que yo para nada pensaba que le sentara mal!!. sólo que siendo un chico que va pegado a la pared (como muchos preadolescentes) tengo curiosidad por saber su reacción cuando vea que un montón de ojos le han mirado por el agujerillo de la mirilla de tu casa y han visto su llegada y salida de tu casa… sin más!!!
    Ah! y ZORIONAK!!! que tengas un bonito día!!!

  13. unaqueteconoce

    jaja ¡emejota! ¡Como puedes decir que no eres peterpanesco!¡Eres peterpanesco no lo niegues! Y eso te hace tan especial
    Un besazo

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