Virus

Pero no de los de ordenador. De los otros. De vómitos, dolor de cabeza y cansancio grande. Eso es lo que pasa. O quizá no. Porque también se pone a ratos un dolor en la parte de la vesícula que no es nuevo porque viene pasando de un tiempo a esta parte pero, en fin, hasta ahora era dolorcillo y no “esto”. Un médico miró hacia la vesícula mientras le refería yo lo que me pasaba o respondía a sus preguntas, que no me acuerdo, cuando dijo de un colega suyo, hay que tenerlos cuadrados para no pedir ni una ecografía, que de eso sí que me acuerdo. En casos así me siento como un espectador de un partido de tenis, que mira con la cabeza ahora hacia este médico, ahora hacia este otro; también, ahora que lo pienso, me podría sentir como la pelota que va de esta raqueta, zas, a la otra, zas, y de vuelta (y devuelto, por lo del virus, vesícula o lo que al final sea, a saber)

Pues eso ha pasado.

Y como hoy me tocaba hacer un viaje rápido, viaje a fin de cuentas, pues al final ha sido como una cosa ralentizada. Imagina, subido a un bus, con su sonido de motor rancio, 100 km por delante, y mi estómago centrifugando y unas bilis o unas salivas raras en el gaznate. Un puerto de primera (o deprimente) lo de los 100 km interminables. Pasa que a veces para pasar el trance me da por hacer un poco el gamberro con la vecina y le he mandado un sms para ponerle en situación y comunicarle que, en caso de no llegar al 2011, heredaba el libro de Sonatas de Scarlatti que desde mil novecientos y mucho está en el atril de mi piano digital y tal y que a ella, allá por el dos mil cinco, le daba mucha risa. Verlo ahí en perpetuidad, no Scarlatti. Y como ahora tiene ella un piano digital y tal pues mira, que si eso que se lo lleve a condición, eso sí, de que lo ponga en el atril de su instrumento al menos una década. Me ha respondido diciendo que le pidiera al chófer del autobús una bolsa de las de vómito y sólo de leerlo casi me da un (mayor) mal. Eso me pasa por mandar ciertos sms. Pero al menos no me puedo quejar de cuidados y mimos por parte de la vecina.

Tengo cinco libros para leer, cuatro películas para ver y tres post empezados pero guardados en la despensa a medio cocer porque ya debía estar barruntando yo algo (barruntar es un verbo que llama la atención a algunos lectores de este blog; me preguntan por el verbo y yo respondo que me gusta: el murmur, el significado asociado al murmur. Un verbo muy gráfico, vamos). Pero lo mejor es que hoy me han dicho que mis dos sobrinos vienen a cenar en Nochevieja y a tomar las uvas. Y a mí que de natural me pone tristón la Nochevieja pues me ha dado una alegría y de repente me ha apetecido la Nochevieja. Cenar con mi madre, mis hermanos, mis sobrinos. Son mi verdadera familia, junto con los amigos. La verdadera familia está constituída por aquellas personas que sientes como tal familia, da igual que compartas árbol genealógico o bosque. A ver si paso el antivirus para pasar el virus o si se aplaca un poco la furia de la vesícula o lo que sea que se ha despertado hoy, de pronto, y me ha dejado hecho un trapo, aunque no me lo notes porque estoy tecleando desde un portátil que tiene unas teclas muy blanditas y es como si los dedos fueran los pies de un gato, y van mullidos sobre las teclas y marchan solos.

A descansar.

5 pensamientos en “Virus

  1. A.

    Espero que te recuperes muy pronto.
    Me alegro mucho por lo de tu inesperada Nochevieja. A mí, en general, me pone tristona la navidad.

    (Por cierto, que bonito lo que escribes incluso estando malito)

  2. Asthar

    Éso te pasa por mandar el SMS a la a vecina. Si me hubieras enviado un WhatsApp a mí te hubiera recomendado que hubieras probado a levantarte y chillar bien alto lo de “Una sardina!!!!”. A ver si animabas al personal y se te hacía más ameno el trayecto….

    Los amigos son la familia que vamos eligiendo libremente.

    Si te apetece un rato de charla con coca cola (dicen que asienta el estómago), conoces un rincón en Tudela donde te la sirven gratis y te reciben con los brazos abiertos. Tal que así: \o/

    (Que bonito me ha quedado oye….)

  3. Pilar

    ¡ Veo un cielo gris,! pero te mando todo el azul de que soy capaz, y que el sol vuelva a brillar en todo su esplendor.
    Para que todo lo que siga viniendo de ti, siga suscitando mi entusiasmo y admiración………..

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