Carta

Querido Santa Claus,

como este año he sido bueno espero que me traigas en el saco las cosas que te pido en esta carta. Si hace falta dejarles a los renos un platito de galletas untadas en nocilla, cuenta con ello.

Pues mira, yo lo que quiero este año no lo anuncian en la tele porque como sale todo el rato el sálvame de tal y el sálvame de cual y allí se ponen todos a pacer las viandas que les llevan las señoras de Valladolid o de Jerez de la Frontera pues no da tiempo a que lo anuncien pero da lo mismo porque seguro que te queda. Lo que me gustaría no es tanto que me quieran sino aprender a querer bien porque he descubierto que querer bien, siendo algo que nace de natural y de buena fe pues es cosa algo complicada. Yo persevero pero me gustaría una caja mayor donde vengan los dados, los cubiletes y las instrucciones del siguiente nivel para mejorar y preparar con buen ánimo y fortaleza esas primaveras que a veces se te clavan en el corazón o ese verano donde desaparezco, estando.

También quiero ser, sin más; así, ser, en las buenas y en las malas, y para eso te pido una brújula que marque el norte de las emociones aun en noches de tormenta y zozobra. Si no es abuso de confianza, también me gustaría incluir en la lista pilas para seguir soñando y una linterna para cuando, despierto, me interne en los bosques donde se viven aventuras y se juega entre risas, siseos, secretos de mantel y postres de chocolate, conspiraciones para encontrar melodías, historias, o para conservar en blanco y negro la memoria de los besos. Y construir. Un Lego de piezas de colores para los tiempos transparentes o los días en los que el mundo parece una radiografía en rayos equis. En fin, todas esas cosas que me dan el oxígeno para seguir sin que me decante demasiado por la cuesta abajo del desencanto.

Me gustaría también vivir una noche de Navidad una mañana de Febrero, perder el miedo a volar para pisar un jardín de Londres y regresar a un hogar que sienta como tal. No sé, Santa, déjame en la repisa las fotos de quienes me sustentan y a quienes sustento. Si es mucho lo que pido o si pesa demasiado pues quita algo, pero si no pues, hombre, échate al saco alguna peliculilla o esas cosas que nos hacen olvidarnos por un instante de que somos tan vulnerables y que estamos a la intemperie en un mundo de posibilidades ilimitades que hemos ido podando a la medida exacta de nuestras biografías inventadas.

Que la Nochebuena no te estrese demasiado. Ojo con los molinos aerogeneradores no vayamos a tener un disgusto con el trineo. Pon esta carta con esas que te escribí aquellos viernes de pijama y Un, Dos, Tres. Salía Mayra y yo me sentía tranquilo y te escribía pidiéndote el Electro L y la Magia Borrás por culpa de Tamariz. Me pongo un poco tontorrón recordando aquellas cartas pero con un polvorón se me pasa.

Muchas gracias y recuerdos al Polo Norte,

emejota.

18 pensamientos en “Carta

  1. Luna

    Si te escucha Santa Claus, me encantaría poder compartir contigo ese saco de regalos (si tú quieres)
    También quiero “aprender a querer “y a “ser”
    Me ha emocionado tu carta.
    Me gustaría meter también en el saco la capacidad de expresar los sentimientos
    Me encantaría poder escribir una carta tan bonita
    Bueno que me pongo un poco cursi
    Que seas feliz y se cumplan tus inquietudes

  2. Marcos

    En realidad, son regalos que todos queremos, pero que no sabemos muy bien cómo pedir en una carta, porque no sabemos ni cómo se llaman ni qué palabras utilizar para describirlos; a veces, incluso por vergüenza a pedir lo que realmente queremos. Será por eso que casi nunca nos llegan regalos tan especiales como los de esta carta. Sin embargo, tú se lo has pedido muy bien a Papa Noel. Seguro que te lo trae.

  3. jotadejaen

    Con tu permiso te copio la carta .me gusta lo que pides. Te voy a contar algo personal: no me sentía querida por mi anterior pareja; pero cuando una puerta se cierra otra se abre, ahora si lo noto y es muy agrable y confortable.

  4. evey

    A mi me encantaria lo del Lego, tengo muchos dias asi, por lo de aprender a querer no tengo problemas pues he querido mucho, aunque a veces sea lo mas complicado, pero si me gustaria tener tu lego. Feliz Navidad y que te traiga todo lo que le pides a Papa Noel, aunque creo que deberas poner de tu parte en algunas de tus peticiones…

  5. Pilar

    Hola Santa Klaus: (ya sabes que yo siempre te escribo con K, desde que nos conocimos en Alemania)
    Esta vez no quiero nada para mí, como siempre, pero por favor, la carta de mi amigo emejota, que sea la primera en tu saco y que le eches todo lo que en ella pide y yo añado ” FELICIDAD,” porque lo quiero mucho y se lo merece.
    Un besito Klaus.

  6. emejota Autor

    La carta puede utilizarse, claro. Igual si mandamos todos la misma hace más efecto. De momento, este año, qué os ha traído Santa Claus? (anda, una encuesta, esto es nuevo en el blog!)

    Un abrazo cariñoso y gracias a todos

  7. evey

    yo soy de los reyes magos, pero papa noel me ha traido un set de pinturas acrilicas y un libro para saber como se usan, creo que me voy a volver artista, un saludo, y a ti????

  8. Pilar

    No me he portado nada bien y me ha dicho Santa Klaus, que el dinero que se iba a gastar conmigo lo ha donado a una ONG.
    ¡Pues vale!

  9. 3con1416

    QUERIDOS REYES MAGOS:

    Al encontrarnos sumidos en tiempos de crisis no dejo de recordar, por su paralelismo con la situación actual, el pasaje del Libro del “Génesis” en el que José, hijo de Jacob, interpreta el significado del sueño del Faraón, en el que siete vacas y siete espigas gordas eran devoradas por otras siete flacas.

    José interpretó éste con la siguiente afirmación; “las siete vacas y espigas gordas significan que van a venir siete años de abundancia, y las siete flacas que vendrán otros tantos de escasez. Prudente será que escoja un buen ministro que haga las reservas necesarias para los años de miseria”.

    Pues bien, a vosotros, Reyes, magos y poderosos, os pediría que dicha previsión no se cumpliera en la parte que ahora se nos avecina, dado que tras varios años de bonanza económica no hemos hecho las “reservas necesarias” para los años de miseria.

    Así pues, Reyes, que en vuestro tiempo sólo necesitasteis de una estrella que os guiara para llegar a Belén, mi deseo es que nos guiarais, ahora, a todos nosotros hacia el trabajo eficaz y consumo responsable.

    Buen viaje

    3c0n1416

  10. Pilar

    La vida es cíclica, ahora nos toca la era de las espigas y las vacas flacas, esperemos que no tarde siete años en cambiar la situación por el bien y las esperanzas de tanta gente que como el sueño del Faraón, sueñan con un empleo estable.
    ¡ A ver si los Magos te escuchan 3con 1416!

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