No sé qué temperatura hace en estos momentos en Providence porque me he quedado sin móvil y, en consecuencia, inmóvil. Al menos durante el instante en que el icono correspondiente lo ha anunciado en la pantalla, esta mañana fría, dejándome igual, frío, hasta recordar que hoy era el día que entraba en vigor mi divorcio con mi ya ex compañía telefónica y que me permitía iniciar una vida en pareja, con los papeles arreglados, con la nueva.

El problema ha sido el mensajero, que vino con el nuevo artilugio sin avisar ayer justamente el ratillo en que no estaba en casa. Ni avisó de su llegada, ni avisó al móvil que todavía latía para que acudiera a su encuentro, ni dejó nota. Nada. Una paradoja que un servicio de mensajería te deje sin mensaje y sin teléfono y, por tanto, sin línea y sin saber cosas que, a días, según, son importantes, como por ejemplo, saber qué temperatura hace en Providence. Dí que hay gente para todo y acabo de recibir el correo electrónico de un amigo que me informa, solícito, de que allí marca menos uno y que graniza. Es un alivio saberlo.

Aquí la empresa de mensajería, para colmo vía express, dice que como ayer no había nadie que ya lo entregará mañana, como si hoy no existiera. Tampoco existo yo al otro lado del número que me suele identificar desde hace doce años y lo constato echando de vez en vez miradas al difunto móvil, inmóvil, silente, negro todo él como negra tiene la pantalla, como si se guardara luto a sí mismo. Hoy es, en ese sentido, un día limbo, un día nada, como un treinta de febrero, igual. Así que aprovecho para poner al día (parte) de las cosas atrasadas que son muchas por lo que veo: hacer gestiones, responder correos, terminar trabajos. No me dará tiempo a todo pero mañana, como existiré más, seguiré.

Hoy hace aquí más frío que en Providence pero seguramente allí habrá alguien que sienta el mismo murmur de melancolía que, vete tú a saber, le hará pulsar el botoncito ese de la aplicación meteorológica que le permitirá conocer qué temperatura hace, pongamos por caso, en Bambadinka, o en Toa Payoh, o en Roquetas de Mar. Por lo demás, el silencio de esta casa combina con el color del cielo del atardecer, azul hielo, azul nada, azul desolado de un sol que calienta poco porque está cerrando los ojos, como si hoy no diera para mucho más y no pasa nada, mañana será otro día. Alguien me dijo una vez que de pequeño se preguntaba quién ponía las calles cuando amanecía. Desde tiempos ancestrales, el amanecer supone un borrón y cuenta nueva psicológico de los males del día anterior, es curioso eso. Yo no percibo así el cambio de los días. Los días son los días, los males son los males y las alegrías son las alegrías. Es lo que hay, toque de turno de mañana, de tarde o de noche.

Yo ahora entro a trabajar un poco en otra ventana de este mismo monitor con el mismo teclado y los mismos dedos (fríos) que pulsan la palabra dedo, la palabra hola, la coma precedente e incluso la palabra palabra; y hasta tienen deslices entre las teclas haciendo cosas adsi o parewcidas. Qué post más tonto, cuanta palabrería vacía para no reconocer, simplemente: me da pereza ponerme a trabajar hoy.

5 pensamientos en “

  1. jotadejaen

    yo voy mas lejos que tú, a mi me da pereza ir a trabajar todos los días; sobre todo los de invierno por la mañana.Estoy tan calentita entre mi adredón que me abandono…hasta que el traicionero despertador me recuerda que solo soy una pobre mileurista, y que si quiero comer y pagar mis facturas tengo que empezar a funcionar.Pero esto se va a acabar ,¡ me va a tocar la loteria! .

  2. Pilar

    No se que temperatura hará en Providence, en Bambadinka y en Casa Dios de la Frontera, solo sé que mañana tengo que salir a la calle con las aceras aun sin poner para irme a Madrid y solo de pensar lo que marcará el termómetro me entra un no se que…..-
    Creo que estaría mejor en Roquetas… ¡pero!

  3. Lili

    Bueno, es importante conocer las temperatuas por aquello de “nos ponemos bufanda con dos vueltas o con tres vueltas”. Respecto a lo de las temperaturas en Providence, para eso está internet o el teletexto. Los humanos sentimos a veces curiosidades extrañas e incalificables… Y lo mejor: el teléfono sin vida: un día para uno y sólo para uno (nadie puede localizarte….a veces un lujo!).

    PD: No es un post tonto. Es un post listo, porque reconoce y (acepta?) sus digamos “defectos” (¿defecto la pereza?).

  4. Asthar

    Y que cuando hoy y mañana quiten las calles pero no quiten el frío la gente se vaya de cena de empresa…… Éso sí que me da pereza. Y no a mí que no voy a ir!!!! Me da pereza hasta por ellos!!!!

  5. C.

    Por Diosss, cómo va a estar Madrid este finde! :)

    (que se me olvidó decirte que una primera opción para el verano fue Providence! te hubiera podido dar el parte in situ)

    Besos

Deja un comentario: