Clase

Un apunte de clase, una observación sobre los detalles, tan reveladores siempre. Hay detalles reveladores y detalles rebeladores, depende. En cualquier caso, los detalles, aun los pequeños, siempre son elocuentes.

Si termina la clase, cuál, pues la de hace unos minutos, por ejemplo, y B. no deja sobre la mesa el cuaderno cerrado y colocado armónicamente respecto al borde de la mesa, ni deja el lápiz sobre la goma apuntando hacia el noreste, sino que el cuaderno aparece abierto, asimétrico, las migas de la goma de borrar como si fueran azúcar dejada caer sobre un postre, la misma goma boca abajo ocultando su nacionalidad: Milan, y el grupo de lápices y bolígrafos, el pendrive y el cartuchito portaminas (Faber Castell, 0.5, 2B) por aquí y por allá, los síntomas indican una cosa: que es viernes y no martes como acostumbramos. Y, de paso, preludian otra cosa. Se llama adolescencia.

Le he dicho a B. que se abrigue bien este fin de semana porque han anunciado que igual hasta nieva. Dice B. que le gusta que nieve pero si no se deja en casa los guantes. Yo: pues ya sabes. Él: ya, ya. Y ha entrado en el ascensor.

2 pensamientos en “Clase

  1. JAC

    Ya lo decía Vicente Aleixandre:

    ADOLESCENCIA

    Vinieras y te fueras dulcemente,
    de otro camino
    a otro camino. Verte,
    y ya otra vez no verte.
    Pasar por un puente a otro puente.
    —El pie breve,
    la luz vencida alegre—.

    Muchacho que sería yo mirando
    aguas abajo la corriente,
    y en el espejo tu pasaje
    fluir, desvanecerse.

Deja un comentario: