Ciaccona

A Martín


La Ciaccona, con su circularidad infinita asentada sobre los cimientos de una cadencia elemental cerrada sobre sí misma, ejerció sobre los danzantes y los oyentes del Renacimiento y del Barroco el mismo influjo hipnótico, irresistiblemente placentero, como de colocón místico, que los giros igualmente infinitos que los derviches giróvagos hacían sobre sí mismos, como peonzas humanas, elevando las faldas de su túnica al compás de su trance. La Ciaccona es un pegamento/pegadizo: une el final de la cadencia con su principio, y su reiteración genera en el oyente una atención magnética in crescendo hacia las elevadas regiones donde estalla un climax. Y así, y otra vez y otra vez y otra vez y…

9 pensamientos en “Ciaccona

  1. Lili

    Jo, curiosamente descubrí ese vídeo hace tres semanas. Me pareció muy interesante. Y ayer precisamente (!!!), lo utilicé como recurso en el aula, para explicar esa forma musical, los instrumentos del renacimiento, la voz de contratenor…e incluso hicimos un análisis textual.
    Y tienes razón con lo de la hipnosis de las ciacconas. Últimamente me estoy pegando una “jartá” de las mismas, que es como para hacermelo mirar…

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