Clase

Me dio por pensar, así de repente, nada más abrirse el ascensor, que igual hay una razón psicológica que relacione el progresivo desapego materno de los chavales llegada cierta edad con el desapego de la pared del pasillo cuando se camina desde el allí donde está el ascensor hasta el aquí donde espero a B. quien, de manera novedosa, pronunció ese hola tan característico que ya nos sabemos mientras avanzaba por la mitad del pasillo, y además con paso decidido. Es verdad que, mientras llegábamos a nuestro cuartel general, esto es, la misma mesa desde la que tecleo este post, pensaba yo en lo peregrino de la idea de los respectivos desapegos que podían estar menos desapegados de lo que parece, pero me costó un rato poner la ceja en su sitio. La ceja se levanta cuando uno cae en algo, tiene un pálpito, una idea, qué se yo.

¿Menos agobiado esta semana en el colegio? Sí, menos. Vale, me alegro. Gracias. Ahí tienes tu cuaderno. Ah, bien. Por cierto, echa un vistazo al último dictado. ¿Sí?. Es que al abrir el cuaderno he visto que los fa sostenido del dictado en sol menor del otro día los dijiste en voz alta pero no los apuntaste. Ah, es que, ya, ya sé, ya. Lo sé, un despiste, pero cuida con esa clase de despistes porque en un examen es como decir en voz alta que ahora tiene hache intercalada y después escribirla sin la hache. Sí, sí, es que. Bueno, no pasa nada si me das un re.

Bingo.

Qué tío. 4 de 4. Es que aunque le hagas perder la concentración (cosa, por lo demás, no muy difícil de conseguir). Observo que cuando B. da en la diana y ve cómo me sorprendo gratamente se sonríe un poco y luego baja la cabeza para dibujar una clave de sol.

¿Te gustan los retos? Bueno… sí… bueno… A ver, ¿eso es que sí o que no o que te da lo mismo? No, que sí, sí me gustan (abramos paréntesis para anotar que yo creo que la reserva inicial de B. es por prudencia: a él también se le levanta la ceja cuando oye la palabra reto y eso es que le gustan. Fijo). Vale, me alegro porque hoy vamos a hacer un dictado realmente complejo. Ah. Sí, tú afróntalo como un dictado más pero tengo que avisarte de que es complicado, difícil, bastante en realidad. Va. Venga.

Es verdad que el dictado era difícil, no porque quisiera convertir la clase en un concurso de estos en plan qué apostamos, no, sino que lo que pretendía era hacer una prueba de nivel. Qué puede dar B. de sí cuando le pones en el disparadero de medirse a sí mismo cuidando de que no se despiste mucho porque ya sabemos que en nada, clic, ya no está aquí. ¿Que exagero? Para nada. Mira:

-Qué tiene Fa Mayor.

-Eh… 4 sostenidos.

-No he oído nada.

-Perdón, eh… sí, son 5, sí.

-Sigo sin oir nada.

Bua, si es que… 1 bemol, ya, si es que… lo que pasa… ya… es que… bueno… bua.

Lo dicho. Clic y viaje astral.

-Concéntrate, eh?

-Va.

(actitud de concentración. La actitud de concentración de B. a veces impone un poco en el sentido de que te da cosa interrumpir el silencio absoluto con el que se rodea para hacer una observación. A veces haces una observación y te dice un espera dicho velozmente pero sin dejar de darse golpecitos en la boca con el canto del dedo índice, como si estuviera atendiendo un hilo de pensamiento escurridizo)

Toqué los dos primeros compases del complicado dictado y una vez terminada la presentación de los mismos B. dijo:

-Bueno, a ver, yo creo que.

-¿Ya??

-Bueno, no sé, pero yo creo que es…

Bingo.

Obviamente, en ocasiones así hay que felicitar a B. sin sermones del tipo ¿ves lo que pasa cuando te concentras? si ya te lo vengo diciendo. Pero si además de para felicitarle aprovechas la pausa para preguntarle cómo le van saliendo los dictados en el conservatorio, cuánta gente más o menos compone el grupo, y dos o tres preguntas más dichas adrede ocurre que pasas a los dos compases siguientes, finales de este dictado complejo y nada, oye. Pero es que ni una.

-…

Los puntos suspensivos son de B. borrando todo con la goma de Milan y también son míos pensando en la pasmosa facilidad para perder el hilo de este chaval y en cómo hacer para afrontar eso.

-Tenemos que intentar nivelar los momentos de concentración con los de la pérdida de la atención.

-Ya…

-No es malo tener tendencia al despist…

claroclaroya.

(Anotación: a B. se le salta una alarma cuando escucha la expresión ” no es malo que tengas”, o “no es malo que te pase”. No es la primera vez. Curioso; anotado queda)

Momento de despedir la clase. B. vino con el frío de la calle y se va a hacer un trabajo de Tecnología que me parece que le tiene un poco frito. Ánimo con ello. Gracias, dice, y se gira marchando al ascensor por la mediana del pasillo, desapegado de la pared de la derecha y de la izquierda. Yo levanto la ceja y así entro en casa, y cierro la puerta.

2 pensamientos en “Clase

  1. toni

    tendremos guión para un corto sobre B? porque tu forma de contarlo, hace que termine por dibujar cada plano. aunque seguro que ya lo habías pensado.

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