Tentaciones

Me están tentando, desde hace unos días, los dos megavolúmenes de “Guerra y Paz” que, en su edición de bolsillo por Alianza, reclaman mi atención en la librería. Pero, y el tiempo? El meteorológico acompaña: el domingo, los árboles de abajo amanecieron rojos, de repente, rojos, como si les hubiera entrado una vergüenza repentina. El lunes comenzó a soplar un cierzo siberiano que desplomó el termómetro a pesar de que el cierzo se lleva las nubes y luce el sol en un azul limpísimo y los árboles se quedaron desnudos. Espectáculo fugaz el de las hojas de otoño de este año, tampoco es que los árboles de abajo den para mucho más, están delicados, tienen anemia, esas cosas.

Todo esto en cuanto al tiempo meteorológico que invita a quedarse en casa pero luego está el otro, el del reloj. Dice Juan José Millás que la gente que va en Metro lleva mucha prisa en la cara y en la intención pero, sin embargo, se enfrasca en unos libros obesos durante el trayecto. Si lo dice Millás será verdad. Aquí hay cosas que mover, hacer, rehacer y, además, no hay Metro, que es donde dice Millás que la gente lee los libros gordos. Pero tentaciones tengo.

2 pensamientos en “Tentaciones

  1. toni

    y a las tentaciones (casi) siempre hay que hacerles caso. porque luego uno piensa eso tan temido de y si… el tiempo? bueno, en esta isla nuestra tenemos un pacto con Cronos desde que tenemos (des)uso de razón. él no nos obliga a correr si no es necesario, siempre y cuando no perdamos de vista que, cuando hay que hacerlo, hay que hacerlo. si quieres, le digo que lo haga extensible a Tudela.

  2. C.

    A mí me pasa lo mismo. Este viernes me llega El buen ladrón en V.O. y lo que no acompaña tampoco es el tiempo cronológico -el atmoférico sí, y mucho.

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