Caras

En el momento de teclear este post, un internauta está recorriendo de arriba abajo este blog, y lo está haciendo de manera minuciosa y tomándose su tiempo. Es lo que me está contando la estadística entre bambalinas. Porque un blog tiene dos caras, la pública, donde se me lee, y la privada, donde el señor de la estadística trabaja afanosamente. Una cara del blog es de letras y la otra de números. Quién será el o la visitante que está haciendo el paseo, qué le habrá traído aquí, qué le retendrá. La imaginación se entretiene con estas cosas cuando va y suceden, de manera que entre frase y frase dejo de teclear y los dedos quedan momentáneamente suspendidos sobre las teclas mientras me da por hacerme esas preguntas. Es algo misterioso saber que en este momento alguien se pasea silenciosamente al otro lado y, al mismo tiempo, estoy aquí y no puedo ni saludar ni darle la bienvenida o preguntarle si le puedo ayudar en algo y todo eso. Es como esas películas inquietantes en las que un muro blanco se extiende infinitamente a derecha e izquierda y pegas la oreja porque intuyes algo pero no puedes hacerte notar hasta que le das al botón “publicar” que tengo a mi derecha y este post se teletransporta allí. Mira, ahora está mirando (valga la redundancia) la sección de Autógrafos. Esto de las estadísticas es un poco chivato.

En la Estación de Autobuses de Pamplona hay un puesto de prensa y revistas por el que me suelo pasear cuando la espera desespera. El expositor es enorme y entretenido, empieza a la izquierda con las revistas de quinceañeras, abigarradas de imágenes y cromatismos de color chicle. Si alguna de esas revistas aparece en el futuro en alguna excavación arqueológica dará para sospechar de un Neo Barroco en las artes (gráficas). Siguen las revistas anarosas, las rosas a secas, esto es, las de corazón, las de autoayuda; a partir de ahí hay un salto en el estrato geológico de papel y aparecen las revistas de historia, literatura, ciencia y cine, zona culta, y luego hay una zona más indefinida donde las revistas de caza y pesca alternan con las de idiomas. Finalmente, un arsenal de publicaciones de informática, guitarra eléctrica, diseño gráfico y cómics desemboca en el impagable momento de los mapas de la ciudad y las revistas de punto de cruz. Los crucigramas subsisten. Las publicaciones guarrindongas merecerían una nueva incursión o excursión por el pasillo que acabo de referir, porque ahora no caigo, igual es que están en un cuarto oscuro al otro lado de la pared, como lo de la estadística del blog y el blog que vemos todos cuando tecleamos esta dirección web.

La señora que atiende el puesto de prensa y revistas sabe cómo me llamo y a qué me dedico porque lo leyó en el periódico un día. No será porque no tiene periódicos, así cualquiera. Pero es que además la otra mañana hizo ademán de quien va a decir algo secreto desde el otro lado del mostrador e inclinándose hacia mí dijo con una sonrisa dulce: y eres muy buena persona, eso lo sé yo.

A lo mejor soy de lo peor, dejé caer desde este lado de la caja registradora.

No te esfuerces. Tienes cara de buena persona, eso lo sé ver yo, se empeñó ella.

Y dejé en el mostrador una sonrisa y me fui a la consulta del médico. Tras recibirme nos sentamos con la mesa entre los dos, y pensé en el mostrador entre la señora del puesto de prensa y yo y ahora pienso que todo este rollo está viniendo por lo de la pared imaginaria que me ha dado por suponer al ver que alguien, al otro lado, está recorriendo de arriba abajo el blog. Parece haber un obstáculo continuo en mitad de las personas y todo parece tener dos caras, sí, porque lo de la vendedora de prensa y revistas acerca de mi buena cara todavía no se había diluido en el día cuando el médico se inclinó hacia mí, y me dijo, sin previo aviso: ¿estás bien? Y yo: pues… Y él: es que… tienes muy mala cara. Y yo: vaya… Y él, para colmo: es que con la de cosas que te vienen pasando últimamente tienes que estar somatizando, uff, no lo quiero ni pensar. Y yo: … Y él: somatizar procesos puede dar lugar incluso a enfermedades graves, sabes?. Y yo: estooo, creo que estoy empezando a somatizar esta conversación. Y tap tap, con el pie en el suelo.

Es verdad que sigo con unas molestias raras donde se supone que está le vesícula, que hago unas digestiones fatales, que me duele la cabeza todo el rato y que el médico que lleva este apartado, el internista, dice que con cuarenta años, es normal que empecemos a tener malas digestiones. Y sonríe. Yo alzo la ceja, porque, a ver, esas cosas suelen decirse pero con cuarenta años más, vamos, digo yo. Y sigo flojillo tras el antibiótico y la bronquitis. Pero aquí estamos y aquí está, quién, pues ella o él, él o ella, paseándose por los posts todavía ajeno, o no, imagina que me conoce, a que mañana es un día en el que las cosas salen un rato de la rutina y en el que pondremos buena cara aunque dejemos para siempre, en una caja, cosas que nos han acompañado durante mucho tiempo. Nos seguirán acompañando aunque empecemos a escribir un capítulo nuevo en una hoja en blanco.

7 pensamientos en “Caras

  1. toni

    se hace raro que haya gente que sepa de ti mucho más de lo que tú sabes de ellos. porque hay gente de la que no sabes si es él o ella. y ellos o ellas se hacen una imagen muy suya desde las letras, algunas confesas absolutas y otras imaginarias tremendas. es raro, pero también algo mágico. como la señora del quiosco, que sabe que eres buena persona porque lo sabe y ya. y yo se lo ratifico, señora del quiosco, emejota es buena persona. y un gran amigo, también. así que, siga así, dele ánimos, que los necesita, que los médicos le dicen luego que pone mala cara y tiene que poner buena cara. dígale que vamos, que tiene que seguir imaginando, que eso no se tiene que terminar. sobre todo en un día y una noche como la de hoy. dígaselo, dígaselo.

  2. Anónimo

    Yo soy uno de esos lectores anónimos que un buen día llegó a este espacio. En muchos momentos es tan íntimo que da hasta cierto pudor comentar. Llegue aquí tras un entrevista que hiciste en Cadena Ser (Tudela). Hoy comento por primera vez. En mi caso me quedé y sigo visitándolo por lo bien que escribes. Por lo bien que transmites. Te deseo mucha suerte esta tarde-noche. Ojalá el cine este lleno de caras,
    conocidas y no, que se levanten y aplaudan.

  3. C.

    Me encanta leer un post al más puro estilo emejota :)

    Que tengáis una gran noche. Me estaré acordando de la puesta de largo de la niña Wendy. Un beso

  4. 3con1416

    Ni nosotros sabemos como realmente somos …. si buenos o malos… nuestras dudas tenemos … nuestros actos dicen bastante de nosotros…pero sin duda alguna, en tu caso, tus comentarios publicados dicen mucho de ti… no me cabe ninguna duda …. eres buena persona … y como debe ser cierto que somatizamos mucho …. mejor piensa en positivo … te deseo suerte esta tarde-noche … todo va ir bien.

  5. M.

    Quizá fuera alguien que, sin saber muy bien por qué, ayer por la tarde quiso recordar (a hurtadillas) tantos momentos, vividos a distancia y en diferido, pero sin duda compartidos. Quién, sin saberlo, devolvía en ese instante, y en forma de fría estadística, parte del calor y compañía que siempre recibía desde el otro lado.

    Un intercambio de presencias. Una extraña complicidad.

    Casualidad.

    O no.

    Quizá, no sea necesario repetir la bienvenida.

  6. César

    Un muy buen amigo común me habló de tí, de tu blog y de tu “niña”…y ayer asistí al parto…mandé un correo a mis amistades explicándoles a grandes rasgos qué iba a ver y con gran sorpresa, dos amig@s se apuntaron.
    -“Dura 9 minutos”- solté así cómo si nada.
    -¿sólo?- dijo un@ de ell@s con un no sé que, que no sé yo… y se revolvió en la butaca pensando, seguramente, qué coño hacía allí con lo bien que se tenía que estar en casa con la manta por encima y viendo a la Belén Esteban. Yo callad@.
    Asistí al parto clavad@ en mi asiento, casi sin respirar para no perderme ni una sola de las setecientas y pico palabras, te hice caso y no miré los subtítulos y me concentré muchísimo en los gestos de David, eran demasiadas cosas para hacer a la vez pero había que hacerte caso. Carne de gallina. La música llegó a sobrecogerme.
    Cuando terminó, mis amig@s y yo nos miramos y sonreímos…y os aplaudimos…y entendieron porqué mereció la pena salir de casa, sacudirse la pereza e ir a ver algo diferente, mereció la pena porque ayer, en ese viejo cine hubo magia, complicidad y mucho amor, y Mariano, en estos tiempos que corren, es difícil sentir juntas, esas tres cosas.
    Un abrazo y mi más sentida enhorabuena.

  7. emejota Autor

    César: me emociona tu comentario. Mil gracias.

    M: se agradece el calor y la compañía desde este lado, de veras que sí.

    3con1416: tomo nota, mejor pensar en positivo. Lo que pasa es que a veces es la vida la que no piensa en positivo sobre nosotros. Se lo diremos.

    C: muchas gracias. Tengo marcado en la agenda lo que tengo que tener marcado (para que veas cómo voy mejorando!) :)

    Anónimo: que no te de pudor comentar. Siéntete como en tu casa. Y gracias!

    toni: se hace raro o se hacía, porque al final uno se acostumbra. Por eso seguimos aquí: porque es raro pero también mágico, lo has descrito muy bien

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