Brevedad

Desconozco la razón verdadera. Puede que sea la falta de tiempo, la dispersión del día en una cosa u otra, el paracetamol que llega en el desayuno tras una noche que para mí que fue de fiebre o el viaje imprevisto que hay que hacer por la tarde. Sobre todo son las observaciones rápidas, los apuntes al natural que surjen como ráfagas a lo largo del día. Sea como sea, me encuentro cómodo, muy cómodo, en los escuálidos 140 caracteres (espacios incluídos) que Twitter pone al servicio de lo que hay dentro, fuera, en el presente continuo o en el continuo recuerdo (pretérito perfecto e imperfecto).

Así que también vivo aquí:

www.twitter.com/ideanorte

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