Entrevista 5 julio, 2010
Escrito por emejota en : Asuntos propiosemejota: tengo unas cuantas dudas.
EMEJOTA: a ver.
m.j: si, bueno, es que ha pasado tanto tiempo desde la última entrevista que no recuerdo si yo era el que aparecÃa en negrita o no.
M.J: qué más da si ambos somos el mismo; además, no sé si se habrá dado cuenta, pero para cuando ha empezado a hablar ya tenÃa a su izquierda su nombre en minúscula y en cursiva, asà que…
m.j: anda! tiene razón! y quién lo ha decidido as�
NARRADOR: ejem… Yo.
m.j: y por qué usted?
M.J: hombre, porque es el narrador. Él es quien cuenta y dispone, quien organiza y tal para que todo resulte claro y verosimil al lector. Cómo le va la vida, narrador?
NARRADOR: qué quiere que le cuente…
M.J: usted todo lo cuenta.
NARRADOR: sÃ, de hecho, ahora mismo ando contándole “La función del orgasmo” a una licenciada de PsicologÃa que está de vacaciones en Jaca.
M.J: No me diga!
NARRADOR: sÃ, en Jaca.
M.J: no! digo lo del libro! sabe? es que una amiga de mi madre siempre cuenta unas historias de ese libro cuando tenerlo en casa era cosa muy avanzada, muy progre, muy…
m.j: pecaminosa?
M.J: pues para ciertas mentalidades de entonces seguro. El caso es que esta amiga de mi madre lo tenÃa entonces y lo tiene ahora como una reliquia y yo siempre me he preguntado cómo es posible que un instante tan fugaz pueda dar lugar a un libraco tan gordo.
NARRADOR: si se me permite extralimitarme en mis funciones, opino que es un texto un poco trasnochado.
M.J: pero supongo que en su momento no.
m.j: la amiga de su madre era muy avanzada?
M.J: lo sigue siendo. Llevó a casa “La función del orgasmo” mientras las mujeres de su generación esperaban la noche de bodas leyendo los tebeos de Esther y su mundo.
m.j: en el mundo de Esther habÃa poco espacio para un orgasmo.
M.J: pero en casa de la amiga de mi madre habÃa.
NARRADOR: para el orgasmo?
M.J: hombre, supongo. Pero me referÃa al libro.
m.j: y para Esther y su mundo?
M.J: pues no lo sé, pero sé de buena tinta que para la 13 Rue del Percebe sà porque un dÃa en plena reunión de señoras muy literarias ellas cada una expuso sus preferencias. Y una que si Joyce, otra que si Proust, otra que si Vazquez-Figueroa…
m.j: Vazquez-Figueroa?? Pues vaya combinación con los anteriores…
M.J: qué más da si seguramente la literatura acababa y empezaba en la lista de nombres.
m.j: qué papel tiene la 13 Rue del Percebe en ésto?
NARRADOR: (papel Bruguera, por cierto)
M.J: (qué gran papel, Narrador, deliciosamente oloroso) Pues tiene que ver que cuando le tocó a ella decir la exquisitez literaria dijo: pues a mi me gusta la 13 Rue del Percebe, tengo varios tomos en la mesilla de noche. Y me pareció un golpe muy bueno.
m.j: un golpe transgresor.
M.J: un golpe transgresor tiene que tener ingenio porque si no no alcanza el orgasmo, permÃtaseme la metáfora al hilo del libraco del idem.
NARRADOR: esta lectora psicóloga tampoco lo va a tener, al menos no con el libro, se le cierran los ojos y además no se concentra: está pendiente del móvil.
M.J: mal rollo con el novio?
NARRADOR: usted lo ha dicho.
m.j: esto… reconducimos?
M.J: claro, disculpe. DecÃa?
m.j: estaba con lo de las dudas de identidad… pero el Narrador las ha resuelto. Yo soy el que pregunta y usted el que responde.
M.J: de ahà se deducen las negritas y las mayúsculas: el entrevistado es el protagonista.
NARRADOR: (guiña un ojo)
M.J: gracias, Narrador.
NARRADOR: a mandar, es mi función: precisar.
m.j: le puedo confesar una cosa?
M.J: y dos.
m.j: sentà celos el otro dÃa con lo de la otra entrevista…
M.J: acabáramos! pero hombre de Dios! por eso reaparece ahora?
m.j: …
M.J: compréndalo, que le llame a uno un periodista con apellido alemán despierta la curiosidad sobre las preguntas que tendrá en mente.
m.j: no estuvieron mal.
M.J: no sea asÃ. Lo hizo muy bien, envidiosillo.
m.j: fue muy distinto?
M.J: muy distinto a qué?
m.j: a estas entrevistas del blog.
M.J: evidentemente. Allà la habitación era grande, con una mesa ovalada de reuniones, ambos frente a frente en un lateral de la misma con la grabadora mirándonos a los dos y una luz fluorescente que fue la única disonancia de la tarde. Usted y yo no somos amigos de la luz blanca de los tubos fluorescentes.
m.j: bueno… yo me estaba refiriendo al contenido de la entrevista, no a los aspectos externos.
M.J: los aspectos externos son fundamentales.
m.j: pero tiene que ser muy diferente no saber qué le van a preguntar a uno en la próxima pregunta.
M.J: acaso aquà sà lo sé?
m.j: claro! no habÃamos quedado al comienzo que usted y yo somos el mismo?
M.J: sÃ, pero usted es una parte de mà (minúscula) a la que
NARRADOR: (entonación irónica la del paréntesis)
M.J: …dejo que fluya libremente.
m.j: quiere decir que usted deja que pregunte lo que surge en el momento?
M.J: no solamente lo quiero decir, sino que lo digo aunque en ocasiones, lo reconozco, intervengo.
m.j: por ejemplo?
M.J: pregunte, pregunte.
m.j: en qué está empleando el tiempo libre?
M.J: ve? esa pregunta es mÃa, por ejemplo.
m.j: y en qué lo está empleando? ya que no es mÃa la pregunta, al menos deme la respuesta.
M.J: hay una parte de mi tiempo que prefiero no ver impresa aquÃ.
m.j: Narrador?
NARRADOR: cuente.
m.j: no, cuente usted: eso lo ha dicho también con tono irónico.
NARRADOR: umm, no.
M.J: pero puedo decirle que me he puesto a estudiar piano, un programa que se formó solo y en el que me empleo sin prisa pero con disciplina: estudio las Escenas del Bosque de Schumann, enteras; dos Sonatas de Haydn y los Contrapuntos I y V de “El Arte de la Fuga” de Bach.
m.j: y cómo as�
M.J: supongo que en parte por placer, en parte por añoranza musical, y en parte porque asà pienso.
m.j: estudia o piensa?
M.J: estudias o trabajas?
NARRADOR: (ahora sà que vuelve a haber tono irónico)
m.j: (me he dado cuenta, narrador, gracias)
M.J: estudio y pienso.
m.j: pero piensa lo que estudia?
M.J: y lo que no también. El piano centra mucho, créame.
m.j: se va a ir de vacaciones?
M.J: eso espero, en unos dÃas. Usted también, y el Narrador, porque algo nos llevaremos para leer en la maleta.
m.j: podrÃamos tener una conversación frente al mar.
M.J: siempre la tenemos, aunque no aparezca aquÃ.
m.j: usted cree que volveremos a sonreir pronto?
M.J: pues claro! Ya lo hicimos ayer, lo que pasa es que todo lleva su tiempo y las cosas, por lo general, van a sÃncopas.
m.j: vale.
M.J: bien.
m.j: algo que añadir antes de terminar?
M.J: pues mire, sÃ, a quien corresponda: quiero mis 5 euros.
m.j: hombre… por 5 euros.
M.J: por 5 euros no, por quien los tiene. Y aunque sea para tomarnos usted y yo un helado en vacaciones.
m.j: entonces reproduzco su petición.
M.J: asà me gusta.
Comentarios»
cuánto me gustan estas entrevisas. parece que hay poco, pero siempre hay muchÃsimo. es esos momentos en los que es una gozada escucharte hablar. a los tres.
El problema es que siempre se nos acaba el tiempo antes de haber empezado a hablar de algo que motive la entrevista. Voy a tener que invitar al Narrador a poner orden, puntos, comas y lo que haga falta.
Un abrazo
Ay, emejota, pa gracias, las que usté tiene! :)
(Esta me la habÃa perdido por las vacaciones)