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Suceso 17 mayo, 2010

Escrito por emejota en : Asuntos propios

Me ha dolido mucho. Eso es lo que ha pasado estos días en los que el blog se quedó en blanco. Lo del dolor. Porque al blog a veces le ahorro disgustos y porque hay dolores, de esos para los que no hay medicinas prescritas, que anestesian las palabras, o producen un derrame en el torrente por el que fluyen las frases. Qué más da. Llegó, impactó y dolió. Eso es lo que pasó. Luego se hizo un silencio blanco. Y ahora llega la rehabilitación, que también duele cuando ejercitas el músculo de la voluntad y el que analiza la realidad de las cosas cuando ha estado unos días convaleciente. Más tarde volveremos a caminar, nunca se sabe sin con la mochila más llena o más ligera, porque cuando las cosas cambian nunca he sabido qué cuenta más: darte cuenta de las cosas que has perdido o de la experiencia adquirida. Me puedo tomar la tarde de descanso? No lanzo la pregunta al aire, me la pregunto a mí mismo sabiendo que lo voy a hacer a pesar de los quehaceres. Me sentaré con un libro en el regazo que no abriré, viendo a través de la ventana cómo se divierten el sol y el aire con las hojas de los árboles sin hacer caso de la gente que va y viene, y de los coches que vienen y van. En ocasiones pienso que hay tardes a las que solamente yo hago caso.

Comentarios»

1. toni - 18 mayo, 2010

ya he enviado una ensaimada con helado de chocolate por servicio urgente. ánimo. mucho. un abrazo enorme.
(mis neuronas y yo te pensamos un montón)

2. Lili - 18 mayo, 2010

Al principio cuentan más las cosas que se pierden. Más tarde, la experiencia adquirida. Y más tarde aún, los libros que se abrirán y se leerán, y las tardes con quehaceres cumplidos, incluso tardes a las que no hagas especial caso….Life goes on…..
Besos.

3. Anónimo - 18 mayo, 2010

Suerte que tienen esas tardes de que les prestes atención. Lástima que sea por este tipo de cosas.
Abrazo cariñoso.

4. C. - 18 mayo, 2010

Era yo (que me han reformateado el ordenador -o como se diga-)

5. La vecina - 19 mayo, 2010

Siempre de la experiencia adquirida, siempre vecino. Aunque de momento pesen más otras cosas.

(( beso ))

6. Marlene - 19 mayo, 2010

El peso de la mochila lo notamos siempre,sólo que hay veces que según el estado de ánimo lo llevamos de una manera u otra.Ya sea en el bolsillo de la experiencia o en el de las cosas perdidas.Al fin y al cabo que más da, es todo tuyo,lo uno y lo otro.
Sólo que hay tardes, en que se es consciente, y te paras a medirlo en una balanza.
Duelen más las tardes perdidas que las sentidas.