Verdad

Y es ahora, las 20:54 de la tarde, cuando la ventana te hace asomarte y ves un cielo de un azul profundo que declina hacia una gama suave de malvas. En el rincón umbrío de un parque (las farolas aún dormidas) las hojas que verdean a borbotones de las ramas se estremecen con esta brisa que refresca el resto de calor que ha dejado la tarde. Y es justo entonces cuándo te preguntas qué coño haces llevando un móvil encendido en el bolsillo, y qué pinta el ordenador igualmente encendido y con las pestañas del navegador abiertas sin parpadear y mirando el correo, el facebook tan morboso como hipócrita, absurdo y falso todo él. De esta otra pestaña que abre la ventana desde la que escribo este post no reniego, al menos en los próximos dos minutos, los justos para poder decir esto, lo anterior. Y que lo que sigue no tiene ninguna importancia porque no está en ninguna memoria ni tiene cuerpo de pixel ni requiere clicar un botón.

Es verdad que la verdad está fuera. Al menos este instante.

2 pensamientos en “Verdad

  1. toni

    dicen los que reniegan que está siempre fuera. pero en días como estos, lo que sientes es tener que pasarte diez horas frente a la pantalla, pensando qué coño estará haciendo ahora. aquí hace calor de manga corta, de madrugadas de verano y de abre las ventanas, por favor. es casi tan bueno como los primeros fríos de otoño. vamos, que en la calle falta gente.

  2. Lili

    Esos días que describes, a esas horas que cuentas, son propicios para salir un rato a mirar la luna, que además, era llena. Yo dejé mi móvil en casa, y sólo me llevé un pañuelo para el cuello, porque estos anocheceres engañan (como el Facebook), y unos cuantos pensamientos de esos que no me dejan ni de día ni de noche (para refrescarlos). Volví sintiéndome afortunada por haber podido ver esa luna reflejada en el pantano, y sorprendida (y al tiempo agradecida), por el hecho de que no hubiera nadie allí contemplando tal espectáculo. Para esas cosas, los enchufes y cables, sobran.
    Un saludo!!!

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