Primavera

Desde dónde escribo?

Podríamos imaginar que lo hago desde un lugar lejano, frente a una ventana que da al mar; o podríamos imaginar que lo hago desde la mesa de siempre, frente a la ventana electrónica del monitor en el que han ido anotándose posts, uno tras otro, durante cinco primaveras.

Qué más da desde dónde escribo si la voz y la presencia de uno, en internet, es invisible y ubicua, digo estas líneas aquí y allá, y las diré hoy y la semana que viene, según se asome el lector, a las dos o las diez y media.

Pero casi se me olvida que tengo un blog.

A este blog se le han ido cayendo las palabras de las ramas, como si se adentrara en un otoño ahora que el calendario anuncia la llegada de la primavera. Precacución de la primavera. La primavera es una estación con el disco en luz ámbar. Añoranza del invierno. Pereza de la luz. A esto último terminas acostumbrándote, qué remedio, pero empezar la primavera en mitad de un puente, no sabiendo desde dónde escribes porque así lo has decidido al principio del post y habiéndote recordado una voz en la radio que el próximo fin de semana se cambia la hora son muchas cosas cuesta arriba al mismo tiempo.

Lo que me atemoriza un poco de la primavera es la cuesta abajo inexorable hacia un calor insano, hacia unos veranos que ya no se dejan habitar como antes, la asimetría de los paisajes urbanos y humanos, con esas mochilas escolares que aplastan las espaldas y los uniformes bajo árboles chillones, los problemas de cada cual floreciendo mientras una margarita se mece a la brisa silenciosa. Y el final de algo, siempre. La llegada de la primavera me recuerda el cuento del muñeco de nieve, que la tía Carmen dejó grabado en una cinta que es un tesoro, y que siempre, después, hay días buenos.

Este año la primavera deja atrás un invierno lleno de paisajes en blanco en este blog, de ausencia de palabras que al principio me pareció inexplicable y ahora no tanto.

Por otro lado, hoy hace diez años que se nos murió el gato.

2 pensamientos en “Primavera

  1. toni

    desde aquí apoyamos tu necesidad de otoño y de invierno. pero las primaveras también tienen su emoción. aunque sólo sea porque los paseos sean más largas y menos mojados. o para que el campo huela a hierba mojada muy de mañana y luego salga el sol y las ganas de salir por ahí, a caminar un poquito. o para ver como los ojos se te llenan de lágrimas alérgicas. ánimos todos. y aquí seguimos, aunque al blog se le caigan las palabras.

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