Moon

MoonDónde estaba yo la noche del sábado al domingo? A muchos kilómetros de altura sobre la ciclogénesis explosiva que nos visitó el fin de semana: en la cara oculta de la Luna, buen refugio para visionar una película sobre cuya superficie se había posado la curiosidad unas semanas atrás, “Moon” (2009), de Duncan Jones. Moon es una película de ciencia ficción indie y eso la posibilita contar lo que cuenta, hacerlo de la manera que lo hace y resultar confortable. Aquí no hay aparatosas invasiones del pabellón auditivo con armas surround ni alienígenas renderizados pero tampoco sesudas reflexiones sobre la levedad del ser en la ingravidez del cosmos. Lo que hay es una cosa sencilla, en la puesta en escena y en lo que la puebla, una historia con gancho suficiente para no importarte que al fondo, o en el trasfondo, queden unas dudas razonables sobre su propio sustento o viabilidad, que está eficazmente contada (no es poco), que posee una banda sonora tan económica como eficiente y una serie de guiños con afán de homenaje hecho con simpatía (de la mastodóntica y sobria elegancia del ojo orwelliano de HAL 9000 a este robot que se expresa mediante emoticonos amarillos hay mucho polvo de estrellas glamurosas esparcido por el espacio sideral), además de contar con un único habitante lunar, el astronauta Sam Bell (Sam Rockwell) del que no se puede decir más si no has visto la película, aunque ahora que releo las palabras precendentes, es como si hubiera dicho lo de oro parece plata no es con la tranquilidad de que nadie me va a reprochar cosas a lo vaya, tenía que decirlo o vaya, no se podía morder la lengua, no; al contrario, quizá la curiosidad ajena se plantee entonces alunizar en el disco que contiene esta película que cayó simpática en algún festival y es comprensible. El viaje es recomendable.

Un pensamiento en “Moon

  1. toni

    la cara oculta de la luna es una gozada de película. una de esas en las que la ciencia ficción te recuerda que no hacen falta cientos de miles de horas de efectos especiales, sino que basta con una buena historia. una de esas que demuestran que un buen guión y un gran actor es mucho mejor que un gran presupuesto. qué gozada de película. la imaginación es un gran don. y saber usarla mejor aún.

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