Cumpleaños

Hoy es mi cumpleaños. 40 años. Se me hace muy extraña esa cifra pero es la que toca. Atrás queda una década que empezó esperanzada y triste y termina exactamente igual. Entre medio, vacío, años pasados como las hojas de un calendario en una película cuando se quiere dar a entender que los años pasan volando. Yo empecé a crecer en la treintena. Antes estaba en una burbuja. Lo que la rompió fue la crudeza de descubrir, como un imbécil, por hacerlo a destiempo y de golpe, que en la vida real existía la maldad en un grado que en la ficción no se da. La realidad supera a la ficción, ya se sabe. Yo la sufrí de rebote cuando cayó como un misil en el epicentro de una piel cercana y a mí me vino la onda expansiva. Entonces me dí cuenta de qué van las cosas, iluso de mí, y empezó mi proceso de progresivo desencanto y distancia de las cosas.

No nos pongamos trascendentes, al menos no serios, que hoy es mi cumpleaños.

Los 40 años me dan respeto. Es como la fiebre, que empieza a inquietar un poco a los 38, a los 40 salta alguna alarma y a los 42 tienes que ir a urgencias. hay quien al acercarse a los 43 la palma. A mi padre le pasó. Yo he crecido desde los 11 años con la sensación de que me iba a pasar lo mismo pero, claro, eso quedaba tan lejos.

Pero habíamos quedado en no ponernos trascendentes ni serios.

Cómo ponernos entonces. Supongo que alegrándome de poder estar para contarlo. La gente se olvida de que vivir es un milagro dado que la vida es muy puta. Dicen que los 40 años es una edad maravillosa de plenitud y no sé qué hostias. Y hay quien dice que es la edad de la crisis de los ídem y otras hostias. No nos engañemos. Los 40 es ese número en el dial de la existencia en el que uno se da cuenta de que no hay espacio para las velas en la tarta pero sigue degustando la nata y el chocolate del pastel y hasta disgustándolo. Las papilas gustativas también acusan la temperatura de la cifra y sus efectos secundarios. Como el sentimiento. Uno se vuelve más tontorrón y melancólico, quizá; y sin quizá. Por ejemplo, hoy me gustaría regalar algo a la gente que más quiero, no un regalo material; en realidad, no sé qué clase de regalo; me sale decirlo y punto, como si necesitara decirles algo. Me gustaría celebrar que estén ahí, por ejemplo, y a lo mejor me da por decirlo y, ahora que lo pienso, hasta puedo escribirlo: gracias por estar. Gracias por comprender y por tantas cosas. Para tantas cosas no se si hay tanta tarta. Pero abrazos me quedan.

17 pensamientos en “Cumpleaños

  1. C.

    FELICIDADEEEEES, emejotaaa!!! Es verdad que nos ponemos tontorrones y nostálgicos, pero nos seguimos comiendo la tarta a mordisquitos o a grandes bocados, según toque, porque aquí seguimos; tienes razón en decirlo: darse cuenta de esa obviedad no es tan simple, porque todo -lo dulce y lo amargo- se saborea más a fondo desde la consciencia. Muchas gracias por estar, muchos besos y muchos y buenos deseos para hoy (y para toda la década!!)

  2. Ferre

    Yo soy más simple que las patatas: cada vez que cumplía una década pensaba que habría algún cambio (bien a mejor, bien a peor) y compruebo el día siguiente es parecido al anterior. Así que, desde mi ya bien entrada cuarentena, un simple pero sincero: ¡Felicidades, emejota!

    Ferre

  3. La vecina

    Eso de decir que lo de las cifras es igual y esas cosas queda muy bonito sobre el papel pero a todos nos impresionan un poquito, pero como te dije ayer a mi lo que me encanta es que hoy es una excusa perfecta para celebrar otro día de la compañía de alguien muy especial

    (felicidades)

  4. Montecierzo

    Qué bueno eres emejota en tus observaciones comparativas. Me refiero a la fiebre y los años. Ya ves, solicitando viajes en el INSERSO, con la cabeza cubierta de blanco, caminando con zapato bajo para no tambalear y desayunando hace años con desnatada,nunca se me había ocurrido compararme con una columna de mercurio. Siempre me sorprendes gratamente porque sabes mirar y ver al mismo tiempo. Asi que… ¡adelante! con tus años, tu talento, tu música y tus achaques. Los que te queremos seguimos deseando disfrutar de tus palabras (La idea del norte- 3, por ejemplo), de tu cine y de tu inspiración compositora.
    Olvídate de la escala Celsius y que cumplas muchos más.
    ¿Por dónde te has perdido hoy?
    Un abrazo, Mariano.

  5. Ppa

    http://www.youtube.com/watch?v=RKJI-IgnW1I
    Aquí mi regalo. Unai (el concertino) es el hermano de Ander, las dos caras de la misma moneda, el rubio y el moreno, el templado y el apasionado…Mi yo desdoblado. He podido superar los 49 años para poder sentir que la vida (que siempre se nos está escapando de los dedos) es para degustarla en todos sus registros. No merece la pena LA PENA.
    Sopla las velas que no caben ( yo me he pasado a las velas de las discretas cifras) y si puedes,de vez en cuando, celebra un NO-CUMPLEAÑOS Feliz.
    Tu entras en la cuarentena (estado de observación, sin duda) y yo ya he salido de ella ¿será que me he curado?
    Un beso muy grande, un tirón de orejas (ya se sabe,para los chinos cuanto mas largas, mayor la sabiduria) y un fuerte abrazo, de oso cariñoso.
    Ppa

  6. arati

    Muchas felicidades MJ! Se puede sobrevivir a los 40, te lo juro mientras me preparo para afrontar mi pánico a los 46…

    Lo de la crisis de los 40 creo que es una crisis que se suele tener sobre la “mediana edad” y que es una toma de conciencia con La Pérdida. Un aprendizaje de la pérdida, en general.
    Para algunos lo que la desata es la pérdida de un ser querido y para muchos la del ser más querido de todos: uno mismo en joven y en “todo es posible y todo está por hacer”. A esa edad uno se da de bruces con sus límites: hay cosas que no podrás hacer jamás, se envejece, se muere.

    De modo que tú, que eres un gladiador larga y duramente entrenado en la lucha con las pérdidas y los límites, no creo que tengas una crisis de los 40: llegas con las lecciones esenciales aprendidas.

    Un abrazo fuerte y mi admiración, siempre.
    (¿podemos querer a quien no admiramos?)

  7. Jesús

    ¡ÁNIMO!, de verdad ¡ÁNIMO!.

    Este es el post que más me ha llegado de todos los que te he leido tras descubrir “la idea del norte” a través de la versión impresa.

    He de confesarte que antes te conocía de vista y no eras santo de mi devoción, pero eso es otra historia. Si es verdad que ahora creo conocerte un poco y entiendo muchas cosas.

    La verdad que no me siento capacitado para filosofar sobre la vida, pero si algo he aprendido, es que hay que asumir lo que nos toca en cada momento, afrontarlo, e intentar positivizar.

    Aunque a veces, ¡cuesta tanto…!.

    Por todo eso y mucho más te deseo felicidades y sobre todo mucho ánimo.

    Y como decía aquel -creo que era “Jesulín” -.

    “Vivir para contarla”

    o tal vez fuera “Guti, no me acuerdo…

    o era,

    “confieso que he vivido”

    No sé, no sé, esto va a ser la edad….

  8. toni

    molts d’anys, emejota. me estuve acordando todo el día. pero el día no fue muy propicio para nada más que para acordarme. así que aquí va mi felicitación. con retraso, pero mucho mimo. aunque yo creo que los cuarenta son iguales que todos los demás. un cumpleaños en el que ser un poco más feliz que ayer por haber llegado donde lo has hecho. muchas felicidades de los tres desde el otro lado del mar.

  9. Marcos

    Era un martes disfrazado de domingo, de un otoño que jugaba a ser verano, como si el tiempo quisiera maquillar sus arrugas y mostrar su mejor aspecto. Sin embargo, por un instante, me pareció escuchar el calor del invierno. Me sorprendí: Había llegado a mis manos un cuento encerrado en un tarro de cristal, sobre momentos de un tiempo congelado en cubitos de hielo. Recuerdos pasados a limpio. Momentos que, de alguna forma, también eran míos.

    En definitiva, muchas gracias por tantos momentos, vividos a distancia y en diferido pero, sin duda, compartidos. Por tantas emociones, por tantas cosas, por tantos “por tantos”.

    La brújula siempre apunta al Norte. Por algo será.

    Un fuerte abrazo.Marcos.

  10. emejota Autor

    Por tantas cosas bonitas que me dices, muchas gracias, Marcos. Y bienvenido.

    Tres veces muchas gracias para el otro lado del mar, toni.

Deja un comentario: