Costumbre 31 diciembre, 2009
Escrito por emejota en : Asuntos propios , Añade un comentario , trackbackCuando me pongo un poco melancólico, suelo consultar la temperatura que hace en Providence. Qué se me habrá perdido a mà allá si ni siquiera sé si tendrá una plaza con una fuente a la que el tráfico deje hablar con su borboteo discreto. Tengo en el móvil un botón que te dice la temperatura de los sitios, y si llueve o si hace sol o si hace nada. Y si es de dÃa o si es de noche, por si se te olvida. Providence es un sitio en el que a veces es de noche siendo aquà de dÃa. Lo que no dice el móvil es si Providence es grande, mediano o pequeño pero da igual porque lo que me interesa a mà es ver la temperatura que marcan los termómetros allà cuando me pongo un poco melancólico. Hace un rato marcaban -2 y antesdeayer marcó un -9 que me hizo cerrar los ojos y pensar en gente que iba y venÃa encogida por las calles solitarias, con gorros en la cabeza y nubecitas de vaho concentradas alrededor de la boca. Y pensé en habitaciones con unos libros apoyados en un estante, y en cocinas con un tarro de mermelada y en personas que veÃan la televisión, barrÃan un pasillo silbando o se daban un beso en secreto. Eso pasó.