Costumbres

Me voy a cenar con Belén.

Hay que recuperar las buenas costumbres porque con tanto trajín están un poco olvidadas y eso sí que no. Por tanto, dejo aparcado el tonelaje de asuntos varios por un par de horas, no va a pasar nada por eso, a mí en todo caso me va a pasar de todo si no saco un poco la cabeza y respiro, sobre todo cuando te queda la satisfacción de haber hecho un trabajo que fue duro en su elaboración pero fructífero en su resultado. Hablo de la conferencia de ayer en la UNAV. La sala llena y con unos ojos redondos y un silencio de esos que asienten. La madre de todas las gozadas es trabajar así, eso pensaba ayer de vuelta a casa porque era una sensación que había olvidado un poco: la de la comunicación tan cercana entre quienes están ahí y quien está aquí, hablando. Me recordó a viejos tiempos, como le he dicho hoy a Gloria-madre, que ha llamado por teléfono porque me tiene cariños. Los cariños son mutuos (mutuos llevaba acento? bueno, da lo mismo: sustituyámoslo por recíproco que seguro que lleva y viene a decir lo mismo) Gloria-madre sabe a qué me refiero cuando digo lo de los viejos tiempos. Otros lectores silentes de este blog también. (Suspiremos entre paréntesis). Me voy al encuentro de Belén.

Luego vuelvo.

6 pensamientos en “Costumbres

  1. Maribel

    Soy una de tus diarias lectoras silentes. … Viejos tiempos, tan viejos como entre doce y trece años?
    Gratitud, añoranza, melancolía. Gracias Mariano. Un abrazo muy fuerte para ti y otro para tu madre.

  2. C.

    Sí, sí. No hay que dejar que las buenas costumbres se pierdan, que si no se nos apoderan las malas. Y no puede ser.

  3. emejota Autor

    Exacto, Maribel, a esos tiempos me refiero :)

    (hoy es jueves, como aquellos jueves)

    Un abrazo fuerte para tí también.

    Gracias a los demás. Nada, una ensalada china, un arroz chino, un pan chino, todo muy chino. Y muy Belén.

    Abrazos!

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