5 pensamientos en “Fuga

  1. esther

    Me quedo como C.
    Estresa tanta concentración de todo, hasta del propio Kopman,él que siempre está tan relajadito, se le ve afectado.
    Lo de los pies me flipa (con lo que cuesta mover un pie y un dedo a la vez).
    No digiero esto aún. Me cuesta mucho escuchar todo lo que está pasando. Será más placentero analizarlo, seguro.

  2. Rachel

    A mi ya me parece imposible lo de cada mano haciendo cosas diferentes como para encima controlar los pies y hacer que se oiga todo :0

  3. bELÉN

    Nunca he entendido la necesidad de hacer tanta música a la vez, me explico, que suenen tantos sonidos a la vez… diez notas con los dedos de la mano y ni sé cuántas con los pies…Y más teniendo en cuenta que es para una iglesia, para un ambiente de recogimiento y oración…

  4. emejota Autor

    Belén: tantos sonidos a la vez forman una perfecta unidad en una fuga de Bach, en cualquiera de ellas. En cuanto a lo de la Iglesia, el pensamiento luterano de Bach que considera a la música como don de Dios y, al mismo tiempo, perfecto instrumento de comunicación entre el hombre y Él, hacen del imponente sonido del órgano y de la paradójica combinación entre la soledad del organista y la polifonía de sonidos que se multiplican en reverberaciones, una experiencia única (dicen).

    Rachel: sobre todo que se oiga claramente, con las líneas del contrapunto delineadas cuidadosamente.

    Esther: es placentero perderse en ese caleidoscopio de reverberaciones sonoras y es placentera una escucha argumentada. Todo en Bach es placentero.

    C: eso siempre, sí, :O

    Abrazos

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