Deseos

Yo lo que necesito es un mecenas.

(O una mecenas)

Creo que las mecenas son más comprensivas pero nunca se sabe.

El caso es que necesitaría la pasta para desaparecer. Para desaparecer se necesita pasta; de hecho, no veo cosa más provechosa en la que invertir un dinero. Estoy recordando últimamente de manera especial a Gould y su proyecto de desaparición que bautizó con el nombre de este blog (perdón, fue al revés, este blog fue bautizado con el nombre que utilizó Gould 40 años atrás para definr su proyecto de desaparición). Voy comprendiendo cada vez más a Gould. Desaparecer es vivir realmente porque quizá hemos montado el mundo a base de hilos y ataduras que no dejan mucho margen para lo que se supone que deberíamos hacer: vivir. Creemos que vivimos una vida propia pero somos unos ingenuos. Vivimos una vida programada por circunstancias, expectativas, exigencias e inercias que vienen dadas desde el exterior. Desde pequeñitos. Y el éxito de ese software lo demuestra el hecho de que no nos damos cuenta.

Lo que hizo Gould fue, primero, pasar por el calvario necesario para garantizarse la pasta y, a continuación, a los 32 años, cortó hilos. En su caso, los cortó de golpe. Para eso hay que ser muy valiente o muy cobarde, muy fuerte o muy débil. Ambas cosas pueden ser. Hay que ser capaz de cortar con ambiciones, proyectos, afectos

(afectos)

y marcharse a un lugar donde no hay nada tuyo excepto tú mismo. y tampoco se trata de empezar de cero porque entonces estaríamos en las mismas. Hay que marcharse a un lugar donde eres tú mismo y quedarte en tí mismo. Conseguir eso es ahorrarse muchos disgustos, perezas, esclavitudes, desvelos y un largo etcétera de adjetivos que pueden consultarse en el diccionario. También significa perderse muchas cosas pero, a cambio, ganas una absoluta libertad. La libertad es eso: ser tú mismo, sentirte a tí mismo, integrándote en un paisaje existencial en el que no entran interferencias.

La gente lo pasa fatal la mitad de su tiempo y la otra mitad invierte muchos esfuerzos en disimularlo ante sí misma y los demás. Y entonces se alegra de la llegada del fin de semana, o se pone ciega en una noche loca, o se va a misa, o comete el respetable pero fatal disparate de enamorarse, o se sumerge en una reunión de amigos que, a su vez, están en las mismas. Dice Lillian Gish al principio de la memorable “La noche del cazador” que “este mundo no es para los niños”. Ni para los mayores. Si nos parásemos un momento a pensarlo, el entramado de este mundo es un disparate, pero el propio mundo ha sido montado para que tengamos la existencia programada al minuto mediante una estrategia de creencias en obligaciones y necesidades bastante desquiciadas que nos distraen.

Hay que desaparecer para ser, cada vez estoy más convencido. Pero se necesita pasta para ahorrarse disgustos y ganarse un horizonte limpio. Escucho propuestas.

13 pensamientos en “Deseos

  1. Sergio

    Completamente de acuerdo,

    Como mínimo saber que estas en la espiral y que, a lo mejor algún día puedes saltar

  2. Rachel

    Yo tengo mi propia espiral como refugio, pero no sé si estoy dispuesta a perderme según que cosas en alas de esa “libertad”. Permíteme las comillas emejota. No sé hasta que punto ppodemos llamarla absoluta. Absoluta respecto a algo?…Absoluta porque no dependes de nadie… Absoluta en este mundo no sé si puede ser posible o real. Voy a meditarlo

    (lo de la pasta tendremos que esperar a que nos toque la lotería)

  3. emejota Autor

    ¿Por qué me pones tan negro el nombre, tía? :)
    Yo tampoco sé hasta qué punto podemos llamar absoluta a esa libertad, pero respecto a lo que hay desde luego que sí es mayor.

    (no sé si te he comprendido muy bien, Sergio)

  4. esther

    Estoy con Rachel.
    Tenga usted su propia espiral, aquí y ahora.
    Si no tendría que morir para disfrutar de ella (libertad).

  5. marlene

    No creo, que para ser feliz, haya que cortar hilos, más bien, creo que hay que tejerlos cada uno a su manera,hay veces que las puntadas salen solas, sin pensar,otras que requieren toda tú atención y hay otras veces que… se hacen nudos, no sabes exactamente en que paso te has equivocado, pero todo se lía y no ves ni el principio ni el final de la madeja, pero después de tejer un tiempo, de decidir, que pasas de agujas y te vas a dedicar a cualquier otra cosa, te das cuenta que la madeja te la llevas a todos sitios, y que cuando la puntada sale sola y sin pensar, merece la pena.
    Todos necesitamos esos momentos de anonimato, de quitar etiquetas que llevamos colgadas, buscar esa vía de escape en el que dejar de pensar en el “debo” “tengo” y demás condicionamientos impuestos ó elegidos. Así que si encuentras ese método “subvencionado” de encontrarte a ti mismo y quedarte en ti, se agradecería que la compartieses, pero sigo teniendo la duda, que eso sea la libertad.

  6. C.

    Circunstancias, expectativas, exigencias e inercias que vienen dadas desde el exterior las hay en todas partes y en todas las situaciones; incluso si minimizamos los condicionantes de “fuera”, surgen de uno mismo.
    ¿Y es el ensimismamiento ser uno mismo? No sé, pero yo veo que lo tuyo es entrar en ti para salir de ti. Para eso no hace falta necesariamente escapar.
    (Te noto muy decimonónico)
    (Y yo también quiero un mecenas, ¿quién no?)

  7. emejota Autor

    Decimonónico??? Me estás llamando vejestorio, C.?? :)

    No tengo muy claro si soy un incomprendido o si me comprendo mal y me explico peor. Voy a pensarlo y si eso ya vuelvo con la respuesta a los comentarios de todos (que, como siempre, agradezco)

    Abrazos

  8. toni

    escaparse. decía un hombre calvo que vive en el Tíbet y que dicen que es muy sabio, que hay que pasar, por lo menos, dos o tres horas al día completamente solo. y esa es una buena idea. completamente solo. en completa libertad. alargarla hasta que se acaben las hojas del calendario me parece demasiado tiempo. qué placer puedes sacar en algo que no va a salir de esa libertad, que, además, está encerrada?

  9. Rachel

    A ver si vas a ser el único que puede usar la negrita tío :P

    Si estamos de acuerdo en que no sería absoluta, maticemos calificativo. Recomendación, añade en los requisitos de el/la mecenas que no interrumpa esa libertad o acabas mal

  10. C.

    Oye, no te piques. Aunque ya está aclarado, lo aclaro para el “grand public” aquí congtregado: te he llamado decimonónico en plan joven espítiru romántico (del Romanticismo con mayúscula, no del enamoramiento que tan “patrás” te da). Ya sabes: la incomprensión, la huída, el buceo interior, la zozobra, la creatividad y, a ser posible si no hay posibles, el mecenazgo, claro. (Y, por supuesto, Bach :) )

  11. emejota

    Que haya posibles es un imposible, C. Eso también Romántico con mayúsculas y mayúsculo el asunto. Ahora sólo me falta la tuberculosis y ya que me saquen en daguerrotipo tono sepia :)

    Las negritas sólo se usan en los posts, Rachel. Lo dice el Libro de Estilo del Blog. Aunque te disculpa el hecho de que aún no está publicado…

    toni: Gould se dedicó a sacar cosas de esa libertad norteña… pero emitiéndolas desde la distancia. Lo inteligente en él era mantenerse preservado. Pero sacar, sacaba. No es incompatible.

    La libertad. Creo que el problema está que asociamos el concepto “libertad” a hacer lo que a uno le place sin obligación alguna. Error. La libertad consiste en hacer una vida con lo que tiene que tener para no perder el Norte. Y me remito al texto, que es que no me leéis :P

    “La libertad es eso: ser tú mismo, sentirte a tí mismo, integrándote en un paisaje existencial en el que no entran interferencias”

  12. arrebatos

    Si encuentras uno (o una), pregúntale si está interesado en el mecenazgo múltiple, y ya me dirás… Además, creo que tiene importantes beneficios fiscales.

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