Nota 25 septiembre, 2009
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 4 comentarios , trackback(Notar y anotar que el cariño es una cosa sumamente misteriosa y frágil)
Nostalgias 25 septiembre, 2009
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 2 comentarios , trackback(en plural)
Ha pasado una cosa un poco rara, para variar. Me habÃa acostado ya y de pronto me ha entrado una nostalgia grande de este blog, de los tiempos en los que habÃa un post nuevo cada dÃa y yo me encontraba con algo nuevo que contar. Ya hay dos nostalgias entonces. Pero la tercera (no hay dos sin tres) es la que mayor punzada me ha dado en el pecho: la nostalgia de los tiempos en los que me sorprendÃa a mà mismo con el placer de contarme las cosas de una manera lúdica, porque cada post era al mismo tiempo una narración nueva en el fondo y una oportunidad de jugar con la forma.
Jugar.
Tengo nostalgia del juego creativo, o del juego en sÃ, no lo tengo muy claro. Lo que tengo claro es que me ha entrado una nostalgia grande y me he vuelto a levantar, he encendido la lamparita que tengo sobre la mesa, al lado del ordenador, y me he buscado en algún texto de los antiguos, impreso en aquel libro que recogió una recopilación de posts cuando ya eran nostalgias y que ahora es el libro entero todo él una nostalgia encuadernada.
Dice el médico que si no creo cosas, me tambaleo. La gente, por lo general, se tambalea si no cree. Diga lo que diga el médico, diga lo que diga la gente, digo yo que algo tendré que decir al respecto cuando de lo mÃo se trata. Yo creo que más que crear, me tambaleo cuando no encuentro el punto lúdico de las cosas. El sentido y el sentir de las cosas siempre ha ido prendido de una chispa lúdica, ya sea para la resolución de un nudo musical en el pentagrama o como combustible para tirar de las palabras y de las lÃneas que forman las palabras.
En cualquier caso, este post tiene algo de déjà -vu, o me lo está pareciendo. ¿Llegará un momento en que uno es un déjà -vu de sà mismo? Hay que seguir indagándose, en algún sitio quedarán, seguro, prometedoras formas lúdicas de decir las cosas, no importa cuáles, las que ocurrieron, las que pasan, las que vengan. El juego va de la mano del sentimiento. Yo lo siento (de sentir) asÃ. Y lo siento (de lamentar) cuando pasa un tiempo y eso no se da. Quizá por eso esta tarde jugaba con las teclas del piano a ponerme un lÃmite de cinco notas para decir en acordes sueltos algo con sentido (de lógica) y sentido (de sentimiento). Han sido cinco notas y podÃan haber sido seis o cuatro. El caso es ponerse un lÃmite a modo de reto: en eso consiste el juego que invocará al resto. El resto es el latido que necesito escuchar para recordarme que estoy vivo y todo lo que eso significa.