Hipotensión

Aunque este post se lea rápido está escrito con cierta lentitud lunar, como si pulsara las teclas en gravedad cero una vez descendido del Apolo. Estoy hipotenso. Por qué. A saber. Pero no remonto el 5.5 de mínima y el 10 de máxima. Al menos apruebo (esto no lo he escrito en otro lugar hace unos minutos?) aunque en teoría (y en la práctica) soy hipertenso. Eso quiere decir que quizá me he metido en la convocatoria equivocada. Será cosa del calor, me dicen. Qué calor será, digo yo, si no he salido de casa y estoy tranquilito a la sombra de la frigoría. Qué pasaría, se pregunta mi lado realista, si ahora tuviera que estar al pie del cañón por exigencias del guión. Son esas certidumbres las que me encogen un poco más de lo que uno ya de por sí se encoge cuando está hipotenso, porque en estos momentos es como si me hubiera tocado un pequeño premio consistente en quedarme en la casilla de descanso mientras el mundo sigue porque a tí no te toca intervenir. Si me tocara intervenir estando así comprobaría que la voluntad y el cuerpo decidieron en algún momento, quién sabe si mediante un acuerdo tácito de no alterarme el pulso o no darme un disgusto, tomar caminos opuestos de puntillas y a paso lento. Pero llega un día y te das cuenta. Y aquí no sirve lo que cuentan las historias y los cuentos y las novelas: que cerrando los ojos y poniéndole muchas ganas consigues el objetivo porque el mundo será lo que tú quieres que sea y blablablá. Aquí cierras los ojos muy fuerte y cuando los abres la cabeza te da vueltas y se te pone en el pecho un algo así como de fatiga de 100 metros lisos.

Por razones de sentido común, suprimí el sábado por mi cuenta y de manera momentánea la medicación para la hipertensión hasta que la normalidad institucional se recupere. Ahora voy a tomarme un lingotazo de coca-cola a ver si la cotización del tensiómetro sube un poco y la nubosidad blanca que envuelve la mente se despeja o levanta, como se dice de la niebla. De momento así están las cosas y se resumen en una palabra:

plof.

3 pensamientos en “Hipotensión

  1. esther

    Los médicos siempre dicen que es mejor ser hipo que hiper, ¿y por qué no ser nada? Es un coñazo.
    Tu coca-cola y yo café.
    Un besito

  2. toni

    venga esa coca-cola. pero con limón y cubitos, que aquí la tensión está bien, pero la humedad hace las veces de ese plof. bueno, eso y un terrible dolor de espalda que me tiene viendo las estrellas tumbado en el sofá de casa. ánimo, emejota, y una brisa fresca para levantar la niebla.

  3. emejota Autor

    Ya remonté :)

    Hola Esther! se te echa de menos. Te tengo que llamar… a ver si me acuerdo… :)

    Mejórate, toni. Y cuídate.

Deja un comentario: