Jackson

Michael JacksonHa muerto Michael Jackson o, al menos, el espectro que quedaba del rey que murió al conquistar el trono de “Thriller” en los sofisticados, inocentes y analógicos ochenta. Jackson ha muerto en internet y eso impacta por partida doble, por la noticia en sí y por el apabullante poder de la red para propagar como la pólvora las informaciones, tender al aire en un clic toneladas de material de archivo y poner a disposición de los afligidos infinitos libros de condolencia en el tanatorio global que en los momentos en que redacto estas palabras colapsa Twitter, la página central de CNN y ralentiza los motores de búsqueda, mientras en YouTube la gente escribe lágrimas mientras suena la reproducción 12.198.290 de “Billie Jean”, esa obra maestra que enriqueció sustanciosamente la materia sensible de la que estamos hechos.

Justo hoy que el Imperio Prisa ha enseñado las grietas que afectan gravemente las paredes maestras de su faraónico tinglado podemos ver desde esta pantalla en tiempo real a la muchedumbre que se agolpa en las soleadas puertas de un hospital de Los Ángeles y escuchamos con una nostalgia punzante este Billie Jean al que hemos contribuído pasando a formar parte de la reproducción 12.198.291, como el que enciende un cirio en memoria de alguien, y sin que a Teddy Bautista y a la SGAE les hayan dado vela en este entierro imponente, global, universal, porque escuchamos Billie Jean desde la página oficial de Jackson. Así podremos rendir personal tributo al rey del pop de los ochenta sin que este recaudador de impuestos venga exigiendo miserablemente parte de la herencia en el momento más inoportuno.

Estamos hablando de varias cosas a la vez. De la muerte de Jackson, o de su espectro, convertido desde esta madrugada y para la eternidad en una figura inmortal como lo fue y lo es Elvis, y Marilyn y no muchos más, todos ellos figuras espectrales porque murieron entre luces antes de morir definitivamente en una sombra terrible, a veces demasiado alargada en el tiempo del eclipse. Y estamos hablando de la nostalgia de Billie Jean y de que es una obra maestra que siempre conjurará otros veranos añorados, más seguros y divertidos en el recuerdo de lo que seguramente fueron. Y hablamos de que algo está pasando pero que en realidad ya ha pasado, y lo que ha pasado es que la historia ahora se propaga a la velocidad de la luz y no se escribe con tinta. Y el que lo quiera asumir, bienvenido y enhorabuena. Hubo un tiempo que Billie Jean giraba en discos de vinilo y sonaba en los programas de radio de canciones dedicadas a Marta y a Elisa porque han aprobado los exámenes y para Roberto para que se recupere pronto de su operación de tobillo mientras veíamos en la tele del verano El Coche Fantástico o se nos ponía la lengua roja de Frigodedo o la garganta del azul clorado de las aguadillas de la piscina.

Ahora, sin embargo, Billie Jean suena como un regalo del propio Jackson desde su santuario personal en la red, o te la puedes comprar en iTunes por cuatro perras para que quede para siempre en tu iPod con una calidad impoluta y todo sin que ningún recaudador de impuestos, exprimidor de talentos sin entender nada que no sea la expresión mayor beneficio posible te haga sentirte sistemáticamente un delincuente. Llevo días pensando darme de baja de la SGAE por una cuestión estrictamente moral que hasta les eximiría de otra: el incumplimiento flagrante y chapucero de su supuesta razón de ser. Hay otras formas de gestionar los lícitos derechos de los artistas que no te hagan sentir vergüenza ajena. Esta noche de luto y Billie Jean, la gente está comprando esta y otras canciones geniales y eternas en iTunes porque la muerte reaviva nostalgias.

Jackson ya es inmortal.

7 pensamientos en “Jackson

  1. Rachel

    Vaya :(, la verdad es que gran parte de nuestra infancia/adolescencia está en muchos de sus temas. Estas cosas hacen desaparecer la nebulosa del espectro en el que se fue convirtiendo con el paso del tiempo para ponernos un “oh” matutino. Un espectro manchado de extravagancias, escándalos y leyendas urbanas que parece siemrpe acompañan a las leyendas.

  2. toni

    pues mira que a mí no me gustó nunca demasiado. considero Billy Jean, man on the mirror, thriller y alguna más como obras maestras del pop, qué duda cabe, pero es un tipo que no me caía bien y, en consecuencia, nunca le tuve simpatía alguna. supongo que verlo en directo tuvo que ser apabullante para los que lo pudieron hacer, que lo flipé a los catorce cuando salió el vídeo de los muertos vivientes y que eso fue el principio de algo. pero ese algo terminó por comerse a su creador y su propia leyenda le devoró físicamente y por deseo propio. y eso es algo que no entiendo. así que sí, que lo siento un poco, porque cuando se muere una leyenda se siente algo, pero no puedo sino pensar que puede que sean sus leyendas urbanas y escándalos los que hayan acabado con su corazón. y, como dice Rachel, oh.

  3. C.

    Solo tuve un vinilo de Jackson, y fue Billie Jean. Pero nada más.
    También se ha muerto el ángel de Charlie, Farrah Fawcett.
    Y a mí en realidad todo esto me recuerda aquello de nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir, que tempus fugit y que nosotros cum tempus fugimus… vamos, que cómo ha podido ser que ya tenga más de cuarenta tacos si antesdeayer tenía 15??? Es que no me lo explico ;)
    (acaban de poner en la radio Orchestral Manouevres in the Dark, qué casualidad…)

  4. arrebatos

    Nunca fue santo de mi devoción, pero no por ese pequeño detalle le quito méritos. Anoche, cuando saltó la noticia y todavía todo eran “este dice que el otro afirma que ese comenta” que indefectiblemente terminaban en tmz.com, aún no era capaz de creerlo. Como si estos personajes no tuvieran derecho a morir por ser inmortales. Finalmente, con la red saturadísima, cuando CNN lo confirmó de sus propias fuentes pensé “pues sí, era verdad, se ha ido”. Sin embargo quien se fue ayer fue el hombre, porque el genio se quedó en la década de los ochenta.

  5. Marina's mom

    Recuerdo cuando mis primos se compraron el album del Thriller. Yo creo que el surco ya está desgastado de tanto como lo pusieron. Me encantaba que cuando lo ponían a todo trapo y para todo el vecindario para animarnos un sábado tarde cualquiera antes de salir. Comparto la última frase de arrebatos. Para mí, Jackson será el de Thriller. Cuesta creerlo…

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