Escuchar

Al volver a la actividad normal , me doy cuenta de que si he hecho algo en este puente ha sido escuchar, la música, las cuitas y las confidencias

Empecé escuchando a Esther tocar una conmovedora cuarta Balada de Chopin cuyo comienzo decía: he aquí a una pianista con alma, sí señor. Fue una sorpresa muy agradable porque llevo varios años trabajando con Esther pero nunca le había escuchado tocar y la otra tarde, en su casa, donde nos había reunido para cenar con Amaia y Edu, accedió a tocar como ensayo de esa oposición que andamos preparando, creo que hago bien al incluirme, andamos preparando, porque aunque yo no me presento colaboro en la preparación de una pequeña parte. Cuanto toca, Esther adopta una postura introspectiva, se envuelve en sí misma; es curioso cómo el lenguaje corporal y gestual se complementa con la forma de interpretar y con el mismo sonido.

Las cuitas fueron los días siguientes. Una en vivo y otra, cosa curiosa e inesperada, on-line. Lo primero es mejor porque al mismo tiempo que escuchas las palabras escuchas también lo que dice la mirada y el silencio entre las frases. Y el tono, claro. Lo segundo está más acorde con los tiempos, por el canal de comunicación en el que se produce y por el tipo de penas, ahora que lo pienso. Es más difícil escuchar ahí porque te falta la información complementaria de los tonos y lo demás. Requiere mayor esfuerzo.

Para procesar lo escuchado y recuperar un poco la escucha de mí mismo, terminé como empecé el puente: escuchando música. Escuché, y ví, a Kathleen Battle cantando un emocionante Agnus Dei de la Misa de la Coronación de Mozart bajo la atenta mirada y la quironimia de un Karajan en los últimos compases de su existencia. Vibrante y conmovedora interpretación recupereda en dvd. Hoy no creo que me toque escuchar, porque ya no es puente y todo el mundo vuelve a lo suyo; a mí me toca examen. A la vejez, examen, qué cosas. Lindsay prefirió llamarlo “little quiz”, obsérvese el doble atenuante, por lo de little y lo de quiz, pero en realidad es la articulación de una treintena de usos del Get, que da mucho de sí. Me lo busco yo por pedir caña, pero ha sido curioso eso de buscar ratos para get esto, get lo otro, mientras escuchaba y pensaba en lo escuchado.

6 pensamientos en “Escuchar

  1. toni

    es bonito escuchar. nosotros escuchamos a Dustin Hoffman y a Emma Thomson en dos interpretaciones de miradas. y luego el uno al otro. que es lo qeu más nos gusta. pero me hubiera encantado estar ahí para poder escuchar a Esther (que tiene algo que no sé que es que me hace levantar una ceja y poner el oido muy cerca del monitor a ver si se oye). cualquier otro día, supongo. bienvenidos esos oídos.

  2. esther

    Me sacarás los colores…
    Gracias por tu escucha paciente dia tras dia,por dejarme escuchar en primera fila tus clases y haberme enseñado a escuchar más allá de lo que yo podía imaginar.

  3. emejota Autor

    gracias por el enlace.

    Para paciencia la tuya, Esther :) Gracias a tí.

    No me ha dado tiempo a escuchar nada más, toni, los niveles de escucha los tengo limitados porque luego proceso, deduzco, me quedo pensativo, sugiero, me retiro para no molestar… Escuchar lleva detrás una larga fila de cosas. Pero sigo atento a lo que venga. Como lo de Hoffman y Thompson.

    (he aprobado el quiz!) :)

Deja un comentario: