Libros

Día del libro. De cuál? De cualquiera que merezca la pena. Esos libros son los que te sirven de espejo, o los que te sirven como mapa, o los que te zarandean, o los que hacen entrar por tus pupilas una emoción intensa (o varias) o consiguen ponerte en los labios una sonrisa. Los que huelen bien, esos también. Y los de Flanagan, último de mis amores, aunque haya tardado quince años en descubrirlo. Me he dado cuenta de que todos los libros que pasan a formar parte del montón de los libros especiales son aquellos en los que me encuentro a mí mismo, bien porque sí, bien porque no, bien porque parecido o podría ser. Eso pasa. Hasta en los libros de mentira, algunos de los cuales me parecen de verdad. Van a llamarme en veinte minutos de la radio para hablar de libros. No sé si del libro en sí, de algún libro en concreto o del acto íntimo de la lectura. No importa. Luego salgo pitando para Pamplona, donde tenía que estar llegando ahora si no fuera por el aviso de la radio. Feliz día del libro. Unas rosas para los que tengan la costumbre. Julio para una Rosa. Páginas emocionantes para todos.

(“La soledad de los números primos” sería un buen libro para regalar este año, si se me acepta la sugerencia)

3 pensamientos en “Libros

  1. sanvani

    You are posting comments too quickly. Slow down…

    Vecino, no es justo escribir un bonito comentario y que una máquina te escupa este mensaje. Odio las máquinas. A veces.

  2. toni

    los libros. emocionantes, divertidos, malos, aterradores, dramáticos, sentimentales, magistrales, interesantes, autobiográficos, lejanos, profundos, superficiales. los que huelen y saben bien, como las siestas justo en la puerta del silencio más rotundo y una brisa en las ventanas. los libros. todos ellos. feliz día.

  3. Asthar

    Escribo aquí con un día de retraso. pero la felicitación, al igual que la tuya, llego a tiempo. Ayer felicité a todos los lectores, dediqué en parte el día a temas literarios, y retomé viejas sensaciones (sólo a medias), de cuando hace ya más de 6 años (qué duros y rápidos años), sálíamos a la calle los libreros de Tudela (al final sólo uno de Tudela y el resto de fuera) a propagar, a los cuatro cierzos, el sentimiento común de cuantas personas luchan por mantener la lectura como un modo de vida, una manera de ser, o de soñar, o de sentir o de trasmitir. O de compartir, o de evadirse, o de educar o de pensar…Unos aceptaran la rosa, yo prefiero compartir Julio con ella. Gracias emejota. Gracias siempre.

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