Diario

He perdido el post de hoy.

No es de extrañar: el estrés, el cansancio. Termino el día habiendo perdido el post y casi pierdo el autobús al empezarlo. El cansancio, el estrés. Pero como me conozco, cuando este periodo termine, cosa que será mañana para estas horas, (alivio), me quedará por dentro una sensación de satisfacción que funciona mejor que un complejo vitamínico.

(añoro el color y el sabor del Redoxón Complex. Existirá todavía eso? Existe todavía el Vicks VapoRub, con esa untuosidad mentolada que te frota balsámicamente el pecho hasta que un día le descubres, con lógico y obvio desconcierto, su punto erótico?)

Qué hacer cuando uno no encuentra el post del día.

Nada, supongo.

En eso estaba cuando he pensado que da un poco de pena dejar un día en blanco, sobre todo si no ha sido negro y cuando es primero de mes, que siempre me ha dado la sensación de que se nota más. Pero consideraciones estéticas al margen, puede que el día de mañana me pregunte qué hice el 1 de abril de 2009, vuelva las hojas, que para eso tengo un blog, y me encuentre que ese día no existió, y los días no están para eso, los días están para existir y haber existido en ellos.

Qué poner de la existencia de hoy, entonces.

Pues que me he quedado dormido, que hacía un frío de mil demonios, que la chica de la taquilla de la estación de autobuses no sólo me da ya los buenos días e incluso sonríe (hasta ahora resultaba un poco sota, la verdad) sino que ya se sabe el horario del billete de vuelta y se lo dice a sí misma por mí y a continuación teclea en el ordenador, todo un detalle, que en la autopista he visto una urraca y me he acordado de una que yo conozco (y no es una indirecta, es que le chiflan las urracas y hasta jura verlas en la autopista; yo pensaba que era cuestión alucinatoria y le seguía la corriente y mira por dónde, nunca mejor dicho lo de mirar, había una), que mi gadgeto-teléfono ha dado hoy su primer pantallazo en mitad de un sms y por unos segundos ha muerto, susto, suerte que lo he reanimado enseguida y no se ha producido daño cerebral, que al volver a casa aún me ha dado tiempo a hacer los spaghetti y que me han regalado un verso suspendido en el centro de la pantalla (hacía tiempo que no pasaba eso, ha sido bienvenido).

Más.

Que me he quedado dormido después de comer, que he hecho los últimos ajustes en la conferencia de mañana en la universidad, que ahora sí (que antes, también), que me he quedado un rato mirando a las musarañas, que todavía después me he quedado dos ratos más mirando a las musarañas, que entonces he recordado que tengo que preparar dos clases para mañana, que una de mis alumnas me ha escrito un mensaje de ese o ese con cinco signos de exclamación a la izquierda y seis a la derecha, que esa asimetría no me ha pasado desapercibida (si bien he intentado hacer los primeros auxilios, lo primero es lo primero), que he pensado (un día más) que debería hacer algo de ejercicio, y que hoy, si la memoria no falla, que creo que no, ha sido (es todavía) el cumpleaños del niño de la nana. El niño de la nana ya no es niño pero la nana sigue siendo niña, es decir, nana; que no cambia, vamos, que seguirá diciendo lo mismo y en el mismo compás.

El tiempo pasa. Y para colmo no vuelve. Por eso da un poco de pena dejar un día en blanco, porque dejar un día en blanco es como si después no hubiera existido nunca. Y sí.

(el vecino dirá, después de reirse, que este final es nuevo; él ya sabe)

4 pensamientos en “Diario

  1. belén

    ¿Has pensado que quizá no es casual que perdieras el post de este día? Puede ser que inconscientemente hubiera algo de lo que escribiste que no te acabara de gustar y ¡ay! se me ha perdido…

    Hablando del erotismo del Vicks Vaporub y otros “complejos vitamínicos”… A veces cuando íbamos al monte de adolescentes jóvenes, alguien llevaba un bote de Redoxon Complex para echar en las camtimploras y le otorgábamos poderes casi mágicos para tener más energía, (como si fuera una Red Bull de los de ahora) hasta que descubrimos qué escondía: si lees al revés la primera parte del nombre se entiende porque dejamos de usarlo… no estábamos por la labor y por echar más mala suerte a nuestros primeros escarceos amorosos!!!

    Este domingo disfrutaremos cantando cuatro de tus canciones, no sé si entre ellas está la nana que citas, pero te aseguro que lo haremos con todo el cariño del mundo, tal y como las hemos ensayado con Pello.

    Seguro que en la charla de esta tarde tienes un público atento y contento de oirte…
    Un saludo!!

  2. emejota Autor

    Cuatro?? Hay tantas?? Estrenáis “Goazen lagun”?? Quiero audio! El director, que se ponga, que quiero audio :)

    (me lo confirmas por mail, por favor? me haría ilusión escuchar “Goazen lagun”)

    Gracias por lo de la charla (te puedes acercar si te apetece)

    Abrazos

  3. Victoria

    :))) No importa que los pierdas, ya apareceran donde menos busques, cuando menos esperes.
    A mí me encanta la gente que camina de madrugada :)))

  4. vecino

    O no. Los días que no se anotan en el cuaderno de bitácora se quedan en un rinconcito junto al anuncio de los donuts de los 80 y otras cosas que apenas recordamos…

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