Cita

MillásEsta tarde, puntualmente, como ocurre desde hace tres años, acudiré a la cita con el recuerdo de mi amigo Julio Mazo, de quien un día en este blog escribí que fue librero de vocación y hasta en vacación, librero todo el tiempo como todo el tiempo fue buen amigo y mejor persona. Así que a las 20:15 entraré en el Salón-Capilla del Hotel AC y hablaré de palabras impresas en su memoria. Celebramos hoy el III Memorial “Julio Mazo” y por tercer año consecutivo la familia me ha confiado la responsabilidad del acto, lo cual agradezco. No sé si los presentes lo agradecerán igual o estarán hasta el gorro y pensarán cuando me vean: otra vez éste?, qué pesao!

Este año hablo sobre Juan José Millás en una conferencia que lleva por título “Juan José Millás: un asombro permanente”. Antes, por la mañana, me tendré que pasar por un par de emisoras. Es curioso que siempre llama el mismo par de emisoras para que pases. El resto, pasa.

(Pero son cosas que pasan)

Preguntarán en las emisoras que por qué Millás y yo respondería que por qué no si no fuera porque, aunque no sea mi intención, suena a respuesta un poco borde. Diré en su lugar que porque me apasiona y yo sólo sé hablar de cosas que me apasionan. Bueno, sé hablar de otras, pero si no me apasionan me aburro.

Diré que en Millás se dan las condiciones para apasionar, tanto si se mira dentro de los escritos como si se mira fuera de ellos, tanto si se atiende al qué como si se observa el cómo. Por ahí va a ir la cosa esta tarde, siguiendo la costumbre de la casa: invitando a mirar. El secreto siempre está en mirar.

MillásPero antes, por la mañana, en las emisoras es probable que pregunten por lo del asombro permanente del título de la conferencia pero es que Millás es un tipo que continuamente muestra su asombro ante lo cotidiano, justo allá donde las cosas nos parecen tan triviales o tan familiares que a nuestros ojos son invisibles. Invisibles hasta que llega Millás y nos enseña los mecanismos ocultos de la realidad haciéndonos exclamar anda y, por el mismo precio, poniéndonos una sonrisa en los labios o invitándonos a leer dos veces la misma frase, bien por ingeniosa, por bien escrita o para cerciorarnos de que se trata de una frase y no de un verso.

En el lugar donde transcurrirá la conferencia ya me siento como en casa, no sólo por los tres Memoriales sino porque antes he hecho otras cosas, algunas hasta pueden parecer increíbles. Por hacer, he hecho hasta de soldado  volviendo de la guerra, pero fue una vez y por exigencias del guión de Stravinski, que pedía un soldado para contar su Historia. Hoy en vez de regresar de la guerra con la camisa por fuera del pantalón me pondré la americana para pasar al otro lado del espejo varias veces, como manda Millás. Y una vez más, lo haré como cuando le contaba entusiasmos a Julio, allá en su despacho al fondo de la librería, él sentado ante su mesa llena de papeles, yo sentado en la silla donde antes y después se sentaba un montón de libros y más papeles. Lo contaré igual pero, por razones obvias, con más formalidad, que con Julio me reía mucho y a veces éramos un poco gamberros. Tampoco es que lo vaya a hacer muy formal; sólo lo justo. El resto está pensado con la intención de crear una atmósfera agradable y pasar un rato distendido. A ver.

7 pensamientos en “Cita

  1. Asthar

    Por lo general, pegarte todo el día, de 06:00 de la mañana a 21:45 (más o menos) de la tarde en tu lugar de trabajo, es motivo para estar de mal humor. Ésta vez no. El día ha empezado bien, y seguro que termina mejor….
    Emejota, permíteme corregirte una frase: “… y por tercer año consecutivo la familia me ha confiado la responsabilidad del acto, lo cual agradezco.”. El gamberro con el que te reías, me enseñó que cada uno somos responsables de nuestros actos. Él acto es tuyo. Y su familia te estamos muy agradecidos. Nosotros a tí, no al revés. No te equivoques.

  2. C.

    Y no le robes todo el público al otro Mariano ;)

    (no voy, vecina :( , pero os acompañará mi cuerpo astral)

  3. toni

    a mí me puedes guardar un sitio hasta cinco minutos antes de que empiece? lo digo, porque, si me da tiempo, iré. pero no sé qué dirán los rusos ni los de las exposiciones virtuales. intentaré escaparme. nos tomamos unas caás después, no?

  4. Rachel

    Bueno C. te guardamos sitios en los asientos virtuales, y sí sí le robaremos todo el público al “otro”, sin piedad.

    Toni, asiento reservado hasta que llegues. Los rusos son unos pesaus chico. Nostomamos unas cañas y unas cocacolas con el anfitrión.

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