Argumentos

Dos instántaneas de la existencia desde ángulos distintos:

Yo tenía veinte años. Cuando tienes veinte años, y veintiuno, y veintidós, y veintitrés, y veinticuatro, lo que quieres de la gente es que te hablen de tí. Cuando tienes veinte años, y veintiuno, y veintidós, y veintitrés, contemplas el mundo según como él te contempla a tí. ¿Se ríe la gente cuando haces un chiste? ¿Te besan las mujeres cuando te las cruzas en una fiesta? ¿Es así? Pues ya está, eso es lo que eres. Pero esas personas, se rían o no, te besen o no, también son jóvenes, así que empiezas a pensar que no te puedes fiar de ellos, de tus contemporáneos, de tus frustrados amigos y novias, que no es por ti mismo por lo que te besaron, sino que lo hicieron por ellos, por algo que les convenía, los muy narcisistas; mientras tú pedías reconocimiento, ¿qué pensaban ellos de tí? No tienes ni idea. Por eso es tan importante conocer a tus héroes cuando eres joven, para que te puedan decir algo. Cuando conocí a Morris Blinkel, lo único que quería que me dijera era: “Sí, lo veo en tí. Puedes hacer con ello lo que quieras, pero lo tienes. Puedes ser como yo, si es eso lo que deseas”

-Cuando eres joven -dijo Morris mirando por la ventana, dándonos la espalda-, y vas a lo tuyo, y lo tienes todo por delante y a todos a tu alrededor, no conoces a nadie más, y miras a los demás con sus vidas jodidas, y sabes que harás las cosas de otra manera, sabes que lo conseguirás y lo consigues. Eres más amable, más simpático, más listo. Y un buen día observas que has hecho todo lo que dijiste que ibas a hacer, pero, de alguna manera, te has olvidado de algo, pasó algo en el ínterin y todo el mundo ha desaparecido, todo es diferente, y miras a tu alrededor y te das cuenta de que te has jodido la vida igual que todos los demás idiotas. Y eso es lo que hay.

Se giró para vernos y sonrió valerosamente.”

Keith Gessen, “Todos los jóvenes tristes y literarios” 

9 pensamientos en “Argumentos

  1. C.

    Afortunadamente, hay más matices en la vida real. Para la ficción está bien ese contrapunto.

    He terminado un libro impresionante y maravillosamente bien escrito: The Astonishing Life of Octavian Nothing. Un hallazgo casual en las estanterías de una librería, como lo fue Pi en su día. Un libro que se disfruta y se piensa, igual que El niño robado. Y es también la historia de un muchacho.
    El enfrentamiento entre el deseo de leer y el deseo de que la lectura nunca acabe es la señal de que estamos atrapados en un gran libro y de que ese gran libro ha conectado con algo íntimo de cada uno.

  2. emejota Autor

    C: ficción? qué ficción? :)

    “Todos los jóvenes tristes y literarios” es la crónica reflexiva del desencanto de la generación de urbanitas jóvenes post-universitarios de los USA actuales. Mucho conflicto árabe-israelí, cafés literarios, cine comprometido y rollos solidarios que dan paso a la realidad cotidiana de cada cual. Del “¿qué hago yo para salvar al mundo? al “¿quién soy yo, hacia dónde me dirijo?”. Eso es lo interesante del libro (al menos hasta la página 128 donde me encuentro): la progresión. No es un libro que apasione, pero está bien contado y el tipo (el escritor) es muy listo y muy vivido.

    “El niño robado” es una excepción excepcional, dicho de una manera objetiva y subjetiva. Lo primero porque es evidente. (Lo segundo porque salgo yo)

    (Tomo nota, C.)

    toni: cómo me alegro que te tenga atrapado el libro. De este otro yo apuntaría el título. Me gustaría de mayor escribir un libro con ese título. A quién no.

    David: todo llegará :) Un abrazo

  3. C.

    Todo lo que pasa por el tamiz de la escritura adquiere su punto de artificio, a eso me refería (tienes razón: “ficción” ha quedado impropio para lo que quería decir).
    Y ahora no me digas que te acuso de insincero o así, eh? , que ya me has entendido ;)
    Abrazo

  4. emejota Autor

    ypuntoaparte: gracias, sigo a Corey Vidal en Twitter y he tenido oportunidad de charlar un poco con él en sus videochats de BlogTv. Su anterior vídeo a 4 voces, homenaje a John Williams, es insuperable, o lo era, porque tras alcanzar difusión mundial los de Warner lo mandaron quitar por cosas de derechos de autor. Craso error. John Williams debió disfrutar como un niño, obtuvo (por si le hacía falta a estas alturas) una millonaria difusión publicitaria hecha con un talentazo y un afecto grandes y Warner se llevó la ira general mediante millones de mails.

    Un abrazo.

    C.: comprendido desde el primer momento, sí, era por chinchar un poco :)

    Un abrazo

  5. emejota Autor

    Y se agradece el friendsvídeo :)

    Al día siguiente de escribir sobre el vídeo de John Williams, Vidal saltó de alegría a lo largo de la red. Le han dado la razón los tribunales por lo visto. Así que el vídeo volverá a su sitio oficial y seguirá multiplicándose de una manera proporcional a su ingenio.

    Grande.

    Un abrazo

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