Resumen

Cuando estás tumbado en el sofá con la cabeza apoyada en una pila de cojines mirando la televisión, salen las mismas cosas pero de lado. A veces cierras los ojos, que es como cambiar de canal aunque el sonido siga pegado en el aire, y dicen que van a regalar nosecuántos mil euros o el capitán sel SeaQuest emite un solemne comunicado, eso según el número asignado desde el mando a distancia.

Pero es pulsar por pulsar, igual que en el post de abajo de lo que se trataba era de pensar por pensar. Son cosas del virus. Empezó con unas punzadas en el estómago y unas malas ganas que venían de allí mismo y subían hasta la boca provocando una salivación de esas que son preludio del vómito (el vómito es la fuga que sigue al preludio). Ya que la cosa estaba de subida, después vino el dolor de garganta, y ese que se pone en la cuenca de los ojos y que suele ser señal de fiebre sin necesidad de recurrir al termómetro. Todo acompañado con dolor de huesos y el agotamiento. Pero un agotamiento indecible porque se sumaba al de días previos cuando me quitaron el medio litro de sangre. En las películas de vampiros, cuando Christopher Lee le hinca al diente a una damisela de la Hammer la deja débil, pálida y rodeada de ajos. A mí me sobraban los ajos, para eso tenía yo el estómago, para pensar en ajos.

Esto de que te salga una cosa así justo cuando al organismo le acaban de privar de algo propio siempre me ha inquietado un poco porque da que pensar (por ya vivido y revivido) que responde a una causa-efecto. Desde que mi sistema inmunológico decidió llevarse la contraria a sí mismo hace la friolera de 27 años, pasan cosas raras de este tipo. Por ejemplo, le da por fabricar un exceso de sangre más que nada por joder un poco y cuando los médicos deciden quitar el sobrante parece decir, ah, sí?, esas tenemos? pues ahora te vas a enterar. Y plas. Eso es lo inquietante, no el pensarlo sino el comprobarlo.

Lo bueno de que no te pille de nuevo es que intentas no hacer mucho caso a la situación, tarea complicada con el agotamiento, y los vómitos, y el estómago que parece estar digiriendo papel o algo así, y la fiebre, pero desconectas y ya está. Ya que no puedes desconectar de lo que sucede en el interior desconectas del exterior. Se apaga el móvil, se cierra momentáneamente este cuaderno de notas, das clase hasta que en la pizarra del pensamiento pone un no muy grande y te encierras en casa.

Y qué haces.

Pues depende. Una vez, de convalecencia, le cogí un asco de por vida a los flanes. En serio. Me pilló con el estómago así, lo vomité asá y tuve la certeza de que los flanes y yo íbamos a ser incompatibles para toda la vida. En esas estamos. Esta vez no le he cogido asco a nada pero, curiosamente, todo lo que tiene que ver con la música me ha dado una pereza espantosa; de hecho, llevo tres días sin escuchar una sola nota de música. Más todavía, sin echarla de menos.

En espera de que todo se normalice, reconduzca, recoloque, defragmente, lo que sea que tenga que ser, he estado viendo películas, nuevas y antiguas, me he estado empapando a síncopas del milagro de la compresión de la alta definición con el codec H264 y comprobando sus resultados en 720p. Ayer por la noche estaba un poco mejor pero no quise escribir el rollo de siempre a propósito de San Valentín porque ya es conocido, lo de que el amor es cosa buena pero el enamoramiento es un veneno terrible, una droga dura que siempre termina produciendo un mono que te deja hecho un trapo, mal de amores que decían los antiguos. Los antiguos sabían mucho, hasta hacían refranes y todo y todos tienen razón.

Así que en vez de exponer mi teoría sobre los efectos nocivos del enamoramiento que los enamorados niegan precisamente porque están contagiados de los mismos (y además esos efectos nocivos lo son por engañosos, te dan un chute concentrado de maravillas con una carga de veneno al fondo) pues me callé, total, yo no estoy en un trance así, afortunadamente y toca madera, y seguí con lo de la resolución a 720p, increíbles resultados, lo volví a comprobar revisando con ese nuevo look “Superman returns” (2006) y resultó que, de paso, re-descubrí algo que ya sabía, pero ahora lo sé más y mejor: que “Superman returns” produce una infinita ternura y que es ante y sobre todo una película romántica de alta definición. Yo creo que llamaron a Kevin Spacey para hacer de Lex Luthor y que se encargara de la parte de acción para rellenar el resto del metraje, porque lo realmente importante era lo otro.

Me parece que la gente no lo comprendió.

La gente es muy rara. Yo también me siento raro: me canso, me agoto, no me llama para nada una sola gota de música, no me tienta encender el teléfono móvil, aunque me da que igual estoy empezando a regresar a eso que llaman rutina. Seguro que la rutina es el efecto secundario de alguna causa global.

8 pensamientos en “Resumen

  1. La vecina

    :( vete recuperándote poco a poco, que estas cosas te dejan echo polvo. Mañana fiesta que el cuerpo te lo pide.

    un beso

  2. C.

    A mejorarse entonces. Por aquí los tres chicos también flojos; la menda de enfermera, para no variar :)
    Por este salón ha volado también Supermán esta tarde (pero Reeve). No le he hecho apenas caso: mucho trabajo.
    Abrazos

  3. David

    Ánimo Mariano. Supongo que hay momentos en los que el tiempo parece no existir y todo es como una mecedora que en lugar de relajar, te marea. Ya sabes, poco a poco. Si necesitas algo avísame.

    Un abrazo y muchas fuerzas :)

  4. V

    Yo también pienso que la gente no entendió, comprendió o mejor dicho, que no sintió esa ternura viendo la película.

    Yo sí, de la forma infinita que cuentas y de la misma forma la siguiente vez que la volví a ver no hace mucho.
    Es una ternura con cierta tristeza en muchas escenas que a veces te sobrecoje.

    Porque de alguna forma “sientes” esa soledad y ese amor que transmite el protagonista no solo con los gestos, con la mirada etc… también con la voz que en mi opinión es una elección de doblaje esta vez acertado y cercano al original.

    Esa escena por ejemplo con aquella frase….

    “Estás bien.. ?”

    o aquellas otras al final de la película, en aquella habitación con…:

    “te sentirás algo marginado.., pero nunca estarás solo”

    Sin olvidarse de toda la fuerza en aquella escena donde ella transmite perfectamente esa sensación al espectador:

    “no me acordaba del calor que desprendes..”

    A menudo curiosamente suelo recordar varias escenas por aquellas frases que mezclaban tantos sentimientos y que se quedaron ahí en mi cabeza.
    Me encantó esa película.

    V.

  5. toni

    es lo que tiene el bueno de Singer, que es un señor que nos hizo saber que Kaiser Sosé era peor que el diablo. y que nos emocionó con el regreso de Superman. el público no lo entendió, pero la productora tampoco, porque van a rodar una nueva trilogía, pero con otro director y otros actores, no sea que aparezca de nuevo la historia de amor. a mí también me encantó. me gustó tanto que, en mi despedida de soltero, mis amigos (o llamémosles lo que queráis) me disfrazaron de Supermán y me llevaron al cine. la taquillera se quedó con cara de susto al aparecer un superghéore de metro sesenta y tres diciéndole me da doce entradas para verme a mí? fue bonito. es bueno ver Superman returns, pero también es bueno cuidarse mucho. déjate mimar, emejota, que es lo mejor cuando uno tiene fiebre. eso, y un caldito calentito, que aquí, al otro lado del mar, estamos a dos grados. y eso, para una isla como esta, es mucho frío.

  6. emejota Autor

    toni: muerto me dejas con lo de que no va a haber Superman returns-returns de Singer… Presiento que a V le pasará lo mismo.

    Gracias David, creo que andamos los dos parecidos. Igualmente, ya sabes.

    C: concéntrate y a trabajar. No te entretengo más :)

    Vecina: un lapsus lo tiene cualquiera (aunque ese en concreto, tía… :P )

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