Archivo por días: 22 enero, 2009

Felicidades

Hoy es el cumpleaños de la abuela.

Cuántos, empieza a ser difícil precisarlo. Mejor decir casi cien y ya está. Además, suena más ligero decir casi cien que noventa y tantos. Ayer llamó por teléfono a eso de las ocho para decir, como todos los años, hijo mío, mañana ni se te ocurra llamar, es que ni se te ocurra llamar, tú a tus quehaceres que lo de felicidades es que son tontadas. Y yo: no, no, te llamaré a la vuelta porque tengo que volver a Pamplona y no regreso a casa hasta la noche. Y ella: lo sé, pues por eso, tú a tu quehacer que lo demás son tontadas. Y no gastes en teléfono.

Una de las preocupaciones vitales de mi abuela a lo largo de su vida ha sido el gasto en luz, teléfono y su obsesión por los televisores encendidos (o apagados, más bien). No te gastes en teléfono; va a salir alguien a la cocina, es por apagar la luz; va a ver alguien la tele, es para quitarla que yo no la voy a ver. No le quise decir a la abuela que las llamadas son gratis primero porque no se lo va a creer. Pertenece a esa generación en la que todo cuesta, y mucho, y no se regalan las cosas. Tampoco se lo dije porque si le empiezo a hablar de los Dúos, Tríos, ADSL, Wireless y demás podría ocurrir que la afirmación “la tecnología nos hace la comunicación más fácil” quedara en entredicho.

Lo dicho, hoy es el cumpleaños de la abuela. Cuando a ciertas edades llegas con la cabeza despejada pero sin poder valerte para nada por tí mismo no sé si se es un campeón o cómo llamarlo. Pero ahí está ella, diciéndole en este momento a mi madre que a qué llama, como si lo viera, y ahora me pongo yo, que aunque no se vea estoy escribiendo el post de pie porque voy con el tiempo justo. A Pamplona hemos de ir, como la canción. Otra vez.

Nota: la abuela ha dicho que soy un poco desobediente pero te lo agradezco mucho y mucho, hijo mío.