Gratitudes

Ya se me han pasado el dolor de riñón, algo las congojas (o los congojos, como decía la Torroja para que le rimara la estrofa) y también el cumpleaños. Me he sentido abrumado por la cantidad y diversidad de felicitaciones y mensajes cariñosos recibidos. No tengo más que gratitud por todo y para todos. Han llegado por mail, blog, Facebook, sms. Hasta ha llegado una por carta de las de antes, de las de papel y boli, de las que se dejan en el buzón a primera hora de la mañana sigilosamente y que aunque me ha pillado con el abrigo puesto y con prisa no he podido resistirme a abrirla cuidadosamente y leerla con una atención aún mayor. He sacado la hoja del sobre y he dicho eso de Que espere. No me refería al contenido de la carta, me refería al médico.

Tocaba ir al médico.

Pasillo del hospital. Un viajante de laboratorio farmacéutico vestido para la boda (no se sabe de quién) está plantado ante la consulta y lleva en las manos el regalo para los novios en forma de bolsitas con el logo del laboratorio conteniendo un volumen abultado y de contornos imprecisos. Me inquietan los laboratorios. No sólo nuestras vidas dependen de ellos; influyen también en el curso de nuestras enfermedades, a veces creo que deciden cuándo y cómo curar algo, si es que es rentable hacerlo. Un enigma esto de los laboratorios y de…

Emejota?
-YO!

(ya sabemos que tiendo a contestar en mayúsculas de manera involuntaria. Tiene que ver con la posología en la administración de guantazos de las monjas del colegio que dependía del volumen de la voz en la respuesta a sus demandas, como cuando pasaban lista)

-Pasa por aquí.

Es una escena de transición y movimiento la que tiene lugar en esos instantes: el anterior paciente acaba de salir y las dos enfermeras todavía pegan etiquetas en formularios o grapan peticiones de ecografía; un celador empuja un carro con un montón de historias clínicas, todas abultadas y muy manoseadas; me pregunto de repente si en vez de un montón de historias no será una y por tomos, la mía, y casi casi me sonrojo. La única persona que permanece sentada, escribiendo pausadamente con un bolígrafo dorado ante un folio girado hacia un lado, aparentemente ajena al ajetreo es el médico. Pondrá un punto de manera enfática en el papel y entonces levantará la vista poniendo expresión de Ya sabía que estabas ahí.

-hola

(apretón de manos)

-hola
-sientate.
-bien.
-¿Cómo estás?
-deprimido.
-bueno pero aparte de eso, en lo importante, qué tal estás?
-oiga, es que en estos momentos lo importante es eso, creo yo, vamos.
-…eh, bien, no me refería a los problemas psicológicos sino al asunto en sí.
-ya pero es que el asunto en sí está indoloro, insaboro e incoloro porque sabemos que la medicación que lo mantiene así produce un trastorno de ansiedad generalizada, depresión, etc, aparte de la bioquímica tan estimulante a la que estamos acostumbrados.

(breve silencio; la enfermera sella un volante. Plom)

-sigues acudiendo al psicoanalista?
-sigo, sí.
-y qué dice.
-que está desconcertado.
-desconcertado?
-sí, desconcertado y eso es el colmo, no le parece? que un psicoanalista se confiese desconcertado. Casi dan ganas de empezar a preguntarle cómo le empezó todo y tal.
-a ver, no termino de entender ese desconcierto.
-pues yo sí. Debe resultar frustrante para un médico intentar paliar un sufrimiento sabiendo que cada dos semanas, puntualmente, el organismo va a recibir una nueva dosis del detonante de todos los males. Es como poner un dique de arena en la orilla antes de que llegue a siguiente ola y se lo lleve por delante.
-Entonces eso no es desconcertante, es frustrante.
-Acaso cambia algo la situación?

(nuevo silencio. La enfermera, desde su trinchera tras la impresora láser, se mira el dedo índice con gesto de no ver bien de cerca)

-Bien, vayamos a lo nuestro. Los análisis. El hematocrito sigue muy alto, la bilirrubina ha subido, se aprecia un aumento de… (clic, clic), si, aquí, ajá, efectivamente. En conclusión: está perfectamente normal.
-¿Perfectamente normal?

(la vista se va al monitor que, ladeado, mitad para tí mitad para mí, muestra un puñado de cifras en rojo; el monitor tiene más memoria que el médico que no parece acordarse de las frases precedentes)

-Perfectamente normal, sí.
-Querrá decir perfectamente anormal.

(por un momento me he sentido el jovencito Frankenstein)

-Hombre, está normal dentro de la inestabilidad del proceso.
-Ah, bueno, entonces bien.
-Dos meses.

(de vida!!??)

-… te citamos en dos meses.

(ahhhhh!)

-Ah, bien.
-…
-…
-Algo más?
-Sí.
-Dime.
-Mi sobrina de seis años dice que tiemblo.
-Los niños dicen cosas muy graciosas.
-Sí, es una monada.
-Bien pues nos vemos de aquí en dos meses si no pasa nada raro.
-Sigo con la misma medicaci…
-… sí, sí, cambiarla podría significar adentrarnos en terreno peligroso; tal y como están las cosas…

(el médico echa una mirada al monitor y prosigue)

-… mejor no arriesgarnos.
-…
-Y no te deprimas, la vida es corta.
-Por eso, por eso.
-Buenos días.
-Buenos días.

En el pasillo, el viajante del laboratorio farmacéutico espera muy tieso, mirando con cara de os vamos a atiborrar de mierdas porque estamos en crisis y tenéis que vivir un rato para darnos de comer. Yo me he puesto discretamente la palma de la mano en la sien, como haría Woody Allen presa del espanto, igual.

Después de la consulta seguía siendo mi cumpleaños y antes también. A primera hora de la mañana, para mi sorpresa, ha entrado mi madre sigilosamente en la habitación y con la estela de la luz del pasillo como guía se ha acercado a mi cama para inclinar la cabeza y darme un beso, ajena a mi rollo infancia perdida de estos días y mira qué casualidad, después de tantos años, empezando el cumpleaños con una emoción cuyo sabor se había quedado olvidado entre los días de anginas sin colegio. Cómo podré agradecerle a esta mujer haber hecho tanto y sin desfallecer un solo segundo a mis ojos, me pregunto.

8 pensamientos en “Gratitudes

  1. toni

    porque las madres son madres hasta el fin de sus días. sufren, tiemblan, lo pasan mal, se preocupan, pero, sobre todas las cosas, quieren a sus hijos. es bonito empezar así el día. aunque luego siga con una escena que podría haber escrito Woody Allen. brillante, brillante. aunque no debe ser tan brillante sufrirlo en tus propios ojos y que te contesten así, en plan bueno, sí, tómese dos de estas cada ocho horas, venga, va, el siguiente, que se me está haciendo tarde para ir a jugar a squash (porque todos los médicos juegan a squash a la hora de comer). eso ya no me gusta tanto. por suerte (o por desgracia), hasta dentro de dos meses no vas a tener que volver a verle. que es una cosa completamente anormal. mientras tanto, te invito a un arròs brut, que decía la abuela que lo cura todo.

  2. C.

    Me ha encantado :) Es que pese al bajonazo te mantienes tú. Qué mérito.
    (A las madres nos encantan los abrazos calentitos de los hijos, y estar cerca sin hacer ni decir nada, y los besos, y las miradas que dicen cosas)

  3. muskarias

    Aunque con retraso aprovecho para felicitarte (todos los santos tienen su novena),he estado unos días sin tocar el ordenador y al abrirlo me encuentro con tu cumple.
    FELICIDADES Y UN ABRAZO

  4. David

    toni ha dado en el clavo. Las madres, madres son. Siempre están ahí, cuando las necesitas y cuando no. Y no seas tan pesimista! cómo te van a quedar 2 meses de vida! tenemos Mariano para años (décadas) y espero que los aproveches y los disfrutes. Yo haré todo lo que pueda para que lo hagas.

    Un abrazo (hoy llegó el I-Touch =))

  5. ypuntoaparte

    emejota, me encantas, siempre consigues arrancarme la sonrisa. Yo no tengo la analítica en rojo, la mia parece una noche estrellada jajaja

  6. emejota Autor

    Podíamos componer un estudio cromático con nuestras analíticas, ypuntoaparte y muskarias. Un abrazo.

    David: gracias por el vídeo pero ya nos gustó :) Publicamos la serie de vídeos de esta pareja hace tiempo, mucho tiempo (aunque no en una galaxia lejana, sino en este blog) Y hombre, que lo de los 2 meses es un aporte irónico dentro del fatalismo imperante. Tengo que pasarte alguna película de Woody Allen, en los prospectos de sus películas explica muy bien la mezcla. Otro abrazo.

    Gracias C: bajonazo… mantenerme… igual es que mantengo bajo mínimos. No me importa. Mientras me mantenga… Another abrazo.

    toni: gracias por la receta y por los saludos que recibí de parte de alguien que, mira qué casualidad, conocemos. Fue muy eficiente como mensajera :)

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