Maitines

6:53. Buenos días, tristeza. Esta tristeza con la que me acosté es parecida a la que me he encontrado sobre la almohada cuando he abierto los ojos hace un rato, antes de que sonara el despertador. Dentro de un rato me subo al autobús porque, con tristeza o sin ella, toca clase de inglés. I have, she has. Creo que hoy nos toca escuchar el monólogo triste de Jamie Bell, ese que empieza diciendo Dear Wendy. Es interesante analizar el inglés de voces así, me pregunto qué misterios se esconderán detrás de una ese que no termina de sonar porque otra consonante ha venido a pisarla. Si la escritura dibuja rasgos de nosotros la voz hará lo mismo, aunque tratemos de disimular. Digo, vamos. Otro misterio (mistery) es por qué voy a clase intensiva de inglés a 100 kilómetros si nunca voy a coger un avión para ir allí donde te dicen hi, what´s up, good morning. Pero no me arrepiento. Tampoco lo pienso mucho. Lo mío con el inglés es una cosa instintiva, vocacional, creo que en el fondo de mayor quiero tener una voz como la de Jamie Bell para decir Dear Wendy y lo que sigue. Me preocupa algo más (more) que un día esta tristeza se convierta en un fluído denso y agobie un poco y no deje sacar la cabeza para tomar aire porque me parece que no soy muy dueño de ella, más bien al revés, al parecer. Pero seamos optimistas. Hoy es hoy y ahora lo que voy a tomar es el desayuno y después cerraré la puerta sin hacer ruido al salir, que los vecinos aún duermen.

6 pensamientos en “Maitines

  1. toni

    aprender por aprender o por necesidad de aprender no es lo mismo. por aprender equivale a aburrimiento, a apatía, a cosas de esas que sabes que es bueno que hagas, pero no sabes porqué. por necesidad es otra cosa. es para poder decir dear Wendy y lo que sigue. es para poder seguir las voces de los que nos narran historias con sus diálogos, para poder entender que cuando miran quieren decir algo muy distinto de lo que están diciendo, o puede que lo mismo. es para poder conitnuar levantándote por las mañanas, aunque sean con la tristeza en la almohada, con las ganas suficientes para dar los pasos que te llevarán a la cocina a desayunar. para poder decir buenos días, tristeza, y que llenar las horas de palabras en inglés. o alemán. e regresar a la cama con los ojos llenos de ideas.

  2. emejota Autor

    saludos desde el bus, toni, con el gadgetotelefono. Un dia tenemos que conseguir que Bell nos cuente algo mas de Wendy, o de su tristeza, si tiene eses mudas y cuándo y cómo se pronuncia, si de pronto o si por la tarde. Un abrazo

  3. Rachel

    qué madrugador. la tristeza y la conda no son una buena combinación. le pasa lo mismo a la couldina… pero seguro que Lindsay tiene el remedio y vuelves con la cabeza llena de palabrejas y exclamaciones de esas que levantan las comisuras de los labios.

    un beso

  4. David

    Nunca somos dueños de la tristeza, porque entonces seríamos masoquistas. Hay remedio para la tristeza? ni idea, pero algo que la alivia (a mí por lo menos) es la música y las conversaciones con los amigos. Tienes un i-touch al que escuchar y a nosotros para escucharte.

    Un abrazo

  5. C.

    Creo que se te olvida que ahora ya no hace falta coger ningún avión para plantarte en el país de Jamie Bell :) Solo tienes que coger un par de trenes, con escala en París, por ejemplo (nada más que por redondear la excursión, psché, que no es obligado). Cada viaje un ratillo más que el trayecto hasta la clase de inglés con parada en pueblos!!
    Da pereza, pero merece la pena, y el tren -bendito tren- te deja siempre en el centro de unas ciudades que cada vez están más cerca y valen misas o lo que haya que pagar.
    Hasta Aniday se animó a coger la bolsa y cruzar un continente :)

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