Archivo por días: 14 enero, 2009

Maitines

6:53. Buenos días, tristeza. Esta tristeza con la que me acosté es parecida a la que me he encontrado sobre la almohada cuando he abierto los ojos hace un rato, antes de que sonara el despertador. Dentro de un rato me subo al autobús porque, con tristeza o sin ella, toca clase de inglés. I have, she has. Creo que hoy nos toca escuchar el monólogo triste de Jamie Bell, ese que empieza diciendo Dear Wendy. Es interesante analizar el inglés de voces así, me pregunto qué misterios se esconderán detrás de una ese que no termina de sonar porque otra consonante ha venido a pisarla. Si la escritura dibuja rasgos de nosotros la voz hará lo mismo, aunque tratemos de disimular. Digo, vamos. Otro misterio (mistery) es por qué voy a clase intensiva de inglés a 100 kilómetros si nunca voy a coger un avión para ir allí donde te dicen hi, what´s up, good morning. Pero no me arrepiento. Tampoco lo pienso mucho. Lo mío con el inglés es una cosa instintiva, vocacional, creo que en el fondo de mayor quiero tener una voz como la de Jamie Bell para decir Dear Wendy y lo que sigue. Me preocupa algo más (more) que un día esta tristeza se convierta en un fluído denso y agobie un poco y no deje sacar la cabeza para tomar aire porque me parece que no soy muy dueño de ella, más bien al revés, al parecer. Pero seamos optimistas. Hoy es hoy y ahora lo que voy a tomar es el desayuno y después cerraré la puerta sin hacer ruido al salir, que los vecinos aún duermen.