Marca 8 enero, 2009
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 14 comentarios , trackbackMarcamos este dÃa con una señal negra, oscura, un dÃa en eclipse, una noche de dÃa; y escuece, y amarga, y rasga algo por dentro y no encuentra palabras ni consuelo por fuera; y el peso insoportable, y la impotencia indecible; y una llave polvorienta en una caja para abrir o para cerrar, que ya no recuerdo para qué sirve; y en este blog pongo lo que me sale de los cojones porque no sólo es mÃo: es que soy yo mismo este blog, a ver si queda claro, me digo en cada palabra, en cada letra, vivo aquÃ, y si algo me duele, se duele el post y si tienen que temblar las palabras es porque tiemblo yo entero de frÃo o de rabia o de pena o de mala hostia. A veces pienso que emejota murió hace unos meses. Murió de golpe, por la misma razón por la que vino: para escapar del miedo y del asco, para encontrar el calor y el humor, y decirte aquà estoy y buenos dÃas y encantado de conocerte y te quiero, lo que sea para cada cual y para mà mismo. Si emejota se fue al menos el otro que vuelva. Vuelve, me digo. Vuelve.
Cada dÃa que pasa me siento más próximo a como debió sentirse mi padre. Cada dÃa soy más él. Lo sé, lo siento, incluso creo recordar cómo sonaba su voz, que fue lo primero que olvidé.