Extras

ExtrasLa vida de “Extras” fue breve pero intensa. Cosechó múltiples y variadas condecoraciones importantes. No llegué a conocerla en vida pero lo hice ayer al abrir el álbum de recuerdos del estuche de dvd´s. Y lo hice de golpe: puse el primer episodio y fue imposible detener el reproductor ante la tentación del segundo, y lo mismo pasó del segundo al tercero y así, entre sonoras carcajadas, llegué al final de la primera temporadaseis episodios de treinta minutos. Lo bueno, si breve, dos veces bueno. O como dijo en su día el breviario: lo breve, si bueno, dos veces breve. Eso es lo que pasa aquí, que visto y no visto.

Qué grande “Extras”, producción que la BBC puso en marcha entre 2005 y 2007 escrita, dirigida y protagonizada por Ricky Gervais y Stephen Merchant. Gervais se mete en la piel de un actor, Andy Millman, que nunca olvida sus textos por la sencilla razón de que nunca tiene uno. Es un simple extra que se pasea por decorados y producciones diversas mendigando una frase de texto, frase que es la ambición de su vida y que no termina de llegar.

¿Ya está? No, qué va. La serie manipula y juega con una serie de recursos metaficcionales que la hacen brillar y que se desarrollan en varios niveles. De un lado, en cada capítulo asistimos a dos ficciones: aquella en la que Gervais hace de extra (una obra de teatro, una película de época, etc) y aquella que tiene lugar en los descansos del rodaje y que nos es presentada con visos de realidad. De hecho, en cada entrega hace aparición una estrella que hace de sí misma (el elenco va de Kate Winslet a Orlando Bloom, pasando por Samuel L. Jackson o Ben Stiller). Pero aquí es donde los cerebros de “Extras” dan otra vuelta de tuerca a la metaficción. Porque estas estrellas son nombradas por sus nombres reales y en los sets de rodaje hablan de cifras de taquilla reales y de experiencias igualmente reales en películas o trabajos mundialmente conocidos por todos y, sin embargo, esa realidad es una corteza para construir otra ficción. Dicho de otro modo por si lo anterior ha quedado embarullado: Kate Winslet o Ben Stiller no hacen de sí mismos; se valen de sí mismos para hacer de Kate Winslet y de Ben Stiller. El juego consiste en usar la realidad como envoltorio para construir una realidad falsa de treinta minutos. Si a eso le sumamos los enredos, las miserias y codicias de la profesión que tienen lugar entre bambalinas a golpe de diálogos atropellados a lo Woody Allen o de gags de irrupción y efecto súbito, el resultado es (la ocasión nos lo pone en bandeja), Extra-ordinario.

La originalidad en el concepto y la hilaridad del humor inglés son los principales cargos a presentar a la hora de acusar a “Extras” de que no nos podamos despegar de sus entregas. Hacía tiempo que no me enganchaba a algo de esa manera. Y qué golpes, qué risas.

(Y ahora un extra que no tiene nada que ver con Extras: cómo es posible que a estas alturas se editen dvds sin subtitular? acaso se piensan que las clases de inglés nos cunden tanto?)

4 pensamientos en “Extras

  1. Ferre

    Pues ahora debererías ver la anterior creación del dúo Gervais/Merchant, “The Office”, que también se vende toda ella enterita en un sólo pack de DVD. Para mí, mejor incluso que “Extras”. Ojo, que también hay versión EE.UU., con Steve Carell de protagonista (aunque dicen los que la han visto que está al nivel de la británica e incluso en algunos momentos la supera).

    Y sobre el otro extra… la edición de “El Premio” (la de Paul Newman) por Creative es mala, mala, mala: mala imagen, 3 audios (castellano, catalán e inglés) y… efectivamente, ningún subtítulo. Pero ninguno, ninguno: ni siquiera el inglés o el de sordos.

    Saludos,

    Ferre

  2. emejota Autor

    Te haré caso, Ferre, porque debía tener mal día cuando vi el primer capítulo de “The Office” (la british).

    Y sobre el extra/coda: hay que huir de esa distribuidora nueva porque a mí me tocó el “premio” con “Aquí un amigo”, de Wilder, y lo mismo. Y es que a estas alturas uno no mira la letra pequeña porque da por sentado ciertas cosas que considera elementales. Habrá que volver a mirar con lupa…

    Un abrazo.

  3. toni

    argh, otra. aún sigo enganchado a the treatment (una gozada psicoanalítica de media hora con un único diálogo en todo el capítulo, el de paciente-psicólogo), y ya aparece otra en el horizonte. pero tendrá que esperar, porque mi ordenador ha muerto y, de momento, le he pedido prestado el ordenador a mi compañero, que está de vacaciones. hasta mañana. luego tendré de construir alguno a base de piezas de lavadora y de maquinillas de sacar punta usadas y de teclas de olivetti. así que aprovechemos, aprovechemos.

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